«Por no perder la costumbre, ya sabes lo que opino del clickbait». Así arranca la entrevista de Chenoa tras la presentación de su nuevo proyecto, uno más en la larga lista de la artista y presentadora, que confiesa que «nunca» se imaginó cumplir los 50 y tener «un año tan maravilloso». Así es, Chenoa ha tenido su año y está ahora mismo viviendo su época dorada. Es de los pocos rostros que encaja en todas las cadenas —sin cesuras ni vetos— y en todos los formatos. Lo que le pongas delante ella se lo come, se entrega al mil por mil, lo da todo.. Seguir leyendo
Chenoa, presentadora de Operación Triunfo, reina de las Campanadas, conductora del inesperado éxito Dog House, juez en Tu cara me suena, conciertos y, de nuevo, al frente de The Floor en La 1. A sus 50 años, ni ella misma se cree estar viviendo algo tan «maravilloso»
«Por no perder la costumbre, ya sabes lo que opino del clickbait». Así arranca la entrevista de Chenoa tras la presentación de su nuevo proyecto, uno más en la larga lista de la artista y presentadora, que confiesa que «nunca» se imaginó cumplir los 50 y tener «un año tan maravilloso». Así es, Chenoa ha tenido su año y está ahora mismo viviendo su época dorada. Es de los pocos rostros que encaja en todas las cadenas —sin cesuras ni vetos— y en todos los formatos. Lo que le pongas delante ella se lo come, se entrega al mil por mil, lo da todo.. Presentadora de Operación Triunfo (Prime Video), juez en Tu cara me suena (Antena 3), rostro de uno de los inesperados éxitos del pasado verano, Dog House (La 1), reina de las Campanadas (RTVE) y ahora, de nuevo, al frente de la segunda temporada del concurso más grande de la televisión, The Floor, también en La 1. Y todo esto sin dejar de lado su otra pasión, la que le ha llevado a ser una de las presentadoras que todos quieren en sus formatos: la música. «Este año en algún momento me meteré en el estudio», confiesa con suspiros de anhelo.. Muchas son las razones que explican el triunfo de Chenoa en los últimos años. Más allá de que no hay programa en el que esté ella que no sea un bombazo, incluso más allá de las audiencias de unas Campanadas improvisadas casi en el último momento, una de las claves es que Chenoa mantiene siempre los pies en el suelo. Y cuando alguien tiene tanto éxito… Cuenta que los días que tiene de descanso aprovecha para llevar una vida «normal». Camina con su perra, se sienta en un banco, va al supermercado, compra en un mercadillo, ve La Promesa —es fan absoluta—, «contemplo la vida»: «No soy exigente, nunca lo he sido. Soy de perfil bajo. Ten en cuenta que todo lo que he vivido son tres vidas en una. Así que no puedo pedir más allá de lo que me va llegando y si lo puedo hacer bien y a la gente le gusta, ¿qué más quieres?».. Ahora, toda su energía se centra en la nueva temporada de The Floor, el concurso que dio el salto la temporada pasada de Antena 3 a La 1, promediando cuotas del 12,3% de cuota y liderando en su franja y en todos los targets de 13 a 74 años.. «Tampoco soy tonta», nos dice cuando le preguntamos si alguna vez ha dicho que no a algún programa. «The Floor es un programa muy afianzado, testado en 30 países donde ha funcionado. Lo que pasa es que en esos 30 países todos son presentadores. Soy la única mujer, junto a la de Dinamarca, de todas las ediciones», explica. Y eso es lo que le gustó cuando pasó el casting para presentar el concurso. Sí, Chenoa sigue pasando casting. De hecho, le encantan porque, dice, «me enseñan», «me dan mucho callo»: «Los castings son muy duros, pero yo voy».. Cuando pasó el de The Floor y se dio cuenta de que iba a ser la única presentadora de todas las ediciones del concurso —la presentadora de Dinamarca llegaría después—, Chenoa solo puso una condición: «Yo me iba a vestir con un traje de presentadora». «Era una cuestión personal», desvela, «porque todos los presentadores masculinos se visten igual desde hace 250 años, y yo no tengo por qué presentar con outfit de fiesta en un concurso cultural donde los que dan el colorido son los concursantes». Y punto.. Tener a Chenoa al lado días después del exitazo de sus Campanadas hace inevitable no preguntarla por su elección, por cómo lo vivió y por lo que ha supuesto. Sincera hasta la médula, no tiene reparo en confesar que cuando recibió la llamada de RTVE para presentar las Campanadas tras la baja de Andreu Buenafuente y Silvia Abril, ella se encontraba en Palma de Mallorca, en casa de sus padres, descansando de un año de no parar y con las únicas ganas de «comer polvorones de chocolate y de limón» y de estar con la familia. Pero tampoco lo dudó. Dijo un sí inmediato y más cuando se enteró de que su pareja de baile iba a ser Estopa.. Chenoa, en la presentación de la nueva temporada de The Floor.RTVE. «Nunca me vi en las quinielas», explica, pues «después de OT —la edición acababa de terminar— necesitaba ir a casa y desconectar». Asegura que desconectó bastante, tanto que sus defensas dieron un bajón y se puso enferma dos días antes de dar las Campanadas. «Enseguida me puse las pilas y fue todo muy rápido», dice. Al día siguiente intentó no mirar nada porque «últimamente me dan un poquito de miedo las lecturas de las redes sociales». Pero después cayó en la trampa y «vi que para la gente fue como si estuviéramos en su casa, que es un poco lo que queríamos Estopa y yo». Tampoco «podíamos pretender mucho más con el poco tiempo que tuvimos». A veces, basta con «acompañar a la gente que tiene sus historias, sus mochilas. ¿Cuánta gente está sola?». Lo único que se habían aprendido de pe a pa fue el mecanismo de las Campanadas; el resto «fue pura improvisación y cariño, mucho cariño».. «Estamos aquí un poquito de regalado, que se nos olvida muchas veces, y esta es una carrera muy difícil en la que no siempre te va bien». Pero también es una cuestión de «respeto». Puede que lo de ser la única presentadora que tiene formatos en cualquier cadena sin que a ningún directivo le moleste sea por eso, porque «estamos aquí un poquito de regalado, que se nos olvida muchas veces, y esta es una carrera muy difícil en la que no siempre te va bien».. ¿Le dará miedo que su éxito se frene? La realidad es que «ni lo he pensado». Es que el objetivo de Chenoa, según ella misma confiesa, es que «si no tengo trabajo, lo provoco». De momento, la estrategia le ha ido más que bien. «Es que también hay que decir cuando te va bien, no solo las cosas malas», dice contundente.. Habla del éxito de Dog House, un programa sobre adopciones caninas que se iba a emitir por las tardes en verano y que por casualidades del destino acabó en el prime time de La 1, siendo uno de los triunfos televisivos del verano. Habla de sus conciertos, los 11 o 12 que ha hecho en 2025 y los que vendrán. Y habla de The Floor, el niño de sus ojos ahora mismo. Un formato en el que ella no quiere ser la estrella, porque lo son los 100 concursantes que compiten sobre un tablero gigante dividido en 100 casillas, cada una asociada al campo de conocimiento del participante que la ocupa. «Es un duelo muy frenético», afirma.. Imagen de The Floor, el concurso que vuelve a La 1 este miércoles.RTVE. Y aunque le gustaría descansar, «si cuadro en algo, guay, y si no siempre tengo la puerta abierta». Por eso no le gusta hablar de posibles renovaciones o nuevas Campanadas: «En la ignorancia a veces se vive mejor que sobreinformada». Y sentencia: «Si vienen las Campanadas, pues las Campanadas; si viene un concurso en el que cantas, pues venga. Siempre he sido un poco así, no pido mucho permiso para entrar. Yo entro».. En el año en el que se cumplen 25 años del primer OT, su OT, tiene muy claro lo que hoy le diría a la Chenoa de entonces: «Todo irá bien», como su canción. «Todo irá bien porque caerse también te viene bien, porque levantarte viene bien y porque te ayuda a saber que no siempre vas a gustar y que habrá gente que te ayude y otras que no». Igual, como le dice un amigo suyo, «se me olvida muy rápido todo lo que me han hecho». Sí, se le olvida, porque «no tengo sitio en mi cabeza para recordarlo»: «Bastante tengo con entregarme el 100% de mi vida a lo que me gusta y me apasiona».. Se despide igual que comenzó: «Ya sabes, no me pongas un clickbait malo».
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