El joven escritor David Uclés consideró importante su ausencia en Sevilla y la anunció a su manera, como un bando municipal Leer
El joven escritor David Uclés consideró importante su ausencia en Sevilla y la anunció a su manera, como un bando municipal Leer
Audio generado con IA. Mientras el escándalo político continúa, este fin de semana sucedió algo que salseó para bien la undécima edición del ciclo Letras en Sevilla, esta vez con el lema 1936: la guerra que todos perdimos, dirigido por Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra. Uno de los ponentes confirmados desde hace meses, David Uclés (el más tierno), lanzó de golpe y de noche un vídeo en una red social declarándose objetor y renunciando a participar en las jornadas porque en ellas intervienen (entre gente de izquierdas) algunos profesionales de la derecha y la extrema derecha: José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros.. El joven escritor consideró importante su ausencia y la anunció a su manera, como un bando municipal. Detrás de él aprovecharon para salir del cartel Antonio Maíllo (IU) y María Márquez (PSOE). Como estoy de ese lado de las cosas, a la izquierda, y voto haciendo uso de sus papeletas, y la cuestiono, y le exijo, el escaqueo de esos políticos lo entiendo raro, oportunista, medroso. Sólo es un congreso con título discutible donde se podrá decir cuanto uno quiera. Lo demostró hace tres años el torero Rafael de Paula con gracia dinamitera al vapulear lo que no le gustaba del mismo encuentro sevillano, pero no faltó a su ponencia, ni dejó de incordiar, ni de desplegar su rareza formidable, ni de ser el Paula.. Una de las anomalías de este momento histérico, al menos en España, es el temor a ser considerado tibio entre los tuyos por no ceñirte a la consigna o al canon tribal. (Como alguna vez incurrí o incurro en eso, conozco el paño). El presente empuja más a la reyerta que al debate. A citas como la de Sevilla uno va a escuchar, a confirmar o exponer sus rechazos, a pulsar el ambiente, a decir en voz alta certezas, dudas y desacuerdos, a conocer las impresiones de otros sin mala conciencia de hacer por eso el juego al enemigo. Un gesto legítimo de compromiso moral puede malearse por el vedetismo de exhibirlo en todas direcciones. El pavo real de la pureza inmaculada suele tener el vuelo gallináceo.. En 1977 (años feroces) Fraga presentó un libro de Carrillo, Eurocomunismo o Estado. En mi atribulada juventud lo leí con interés. Ni Carrillo se vendió ni Fraga se transfiguró. En la crónica de aquel día en El País destacaron esta sugerencia del comunata: «Hoy en España el diálogo debe sustituir a los fusiles; y los centros de debate, a las trincheras». Suena bien. Aunque para eso es necesario hablar sin complejos, frente a quien sea, si en verdad uno tiene el compromiso claro. Lo aprendes con el tiempo.
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