El director ejecutivo de The Washington Post, Will Lewis, ha dimitido este sábado, pocos días después de que el principal periódico de la capital estadounidense despidiera a cerca de 300 periodistas y anunciara el cierre completo de su sección de Deportes, de Libros o su principal podcast diario, además del desmantelamiento de el grueso de la estructura del diario en el exterior, con decenas de corresponsales fulminados, incluso los que están ahora mismo cubriendo guerras.. Seguir leyendo
Will Lewis, que estaba disfrutando de fiestas de la Super Bowl mientras 300 periodistas perdían su trabajo, da las gracias a Bezos e ignora a la redacción
El director ejecutivo de The Washington Post, Will Lewis, ha dimitido este sábado, pocos días después de que el principal periódico de la capital estadounidense despidiera a cerca de 300 periodistas y anunciara el cierre completo de su sección de Deportes, de Libros o su principal podcast diario, además del desmantelamiento de el grueso de la estructura del diario en el exterior, con decenas de corresponsales fulminados, incluso los que están ahora mismo cubriendo guerras.. Lewis, contratado hace dos años y medio por Jezz Bezos para enderezar las cuentas del grupo, ha sido el más señalado, tanto desde la redacción como desde arriba. Los periodistas estaban indignados por el hecho de que el primer directivo se escondiera durante el proceso de ajuste más duro de la historia de la cabecera. La decisión de los despidos fue comunicada en una videollamada y luego en correos electrónicos individuales, y Lewis ni se conectó para dar la cara ni dio señales en las horas y días posteriores. Como tampoco hice el menor gesto, hace dos semanas, cuando el FBI registró la casa de una de sus periodistas en busca de pruebas sobre filtraciones.. El escándalo ha sido todavía mayor cuando se ha conocido que el directivo británico estaba en San Francisco durante el anuncio de los despidos, disfrutando con amigos de las jornadas previas a la disputa de la Super Bowl, el principal acontecimiento deportivo del país, que su diario no cubrirá… porque ya no tiene sección de Deportes.. También por las formas, la falta de empatía y de respeto. Los trabajadores se enteraron por correo electrónico de su futuro, sin llamadas ni detalles. Los que están en Ucrania o Kabul también. La situación de muchos es precaria, hasta el punto de que los propios periodistas han creado varias cuentas en plataformas de donación para recaudar fondos con los que costear la logística de los próximos meses y el regreso de muchos a casa. En 2016, cuando el reportero del Post Jason Rezaian fue liberado tras pasar un año y medio en una prisión iraní, Bezos lo trajo de vuelta poniendo a disposición su avión privado. Ahora, casi nada.. «Más del 80% de nuestra sección internacional ha sido desmantelada. Aún es difícil comprender la magnitud de estos recortes. El personal internacional del Post es estelar: periodistas valientes, muchos de los cuales arriesgan sus vidas por su trabajo, viven a miles de kilómetros de sus seres queridos, exigen responsabilidades a regímenes autoritarios, denuncian organizaciones criminales internacionales y trabajan las 24 horas para adaptarse a los husos horarios. Entre los despedidos se encuentran reporteros en zonas de guerra que viven sin electricidad, reporteros y editores de noticias de última hora en Seúl y Londres que cubren atrocidades en todo el mundo a diario, corresponsales que cambiaron sus vidas para mudarse al extranjero hace apenas unos meses, y personal local indispensable sin el cual nuestro periodismo sería imposible. Son un grupo dedicado, talentoso, multilingüe y brillante. No se merecen esto. Los fondos se destinarán al personal que se enfrenta a la pérdida repentina de vivienda, visas y prestaciones. Las donaciones ayudarán a cubrir el alquiler, la orientación legal, la reubicación a un país nuevo o más seguro, el almacenamiento de las pertenencias abandonadas y otras necesidades urgentes de transición», dice la página creada en GoFoundMe que ya ha logrado casi 150.000 dólares.. «Tras dos años de transformación en The Washington Post ahora es el momento adecuado para dejar mi puesto. Quiero agradecer a Jeff Bezos (fundador de Amazon) su apoyo y liderazgo durante mi gestión como director ejecutivo y editor. (El periódico) no podría tener un mejor propietario», apunta Lewis en una breve nota enviada al personal, en la que sin ningún tipo de gesto no hace ninguna mención precisamente a los que han perdido su trabajo ni a los que se quedan sacando cada día el diario adelante.. El actual director financiero del Post y exdirector ejecutivo de la red social Tumblr, Jeff D’Onofrio, asumirá «con efecto inmediato» el cargo de editor y director ejecutivo interino tras la salida de Lewis, según comunicó el periódico. «El Post tiene una misión periodística esencial y una oportunidad extraordinaria. Cada día, nuestros lectores nos brindan una hoja de ruta hacia el éxito. Los datos nos indican qué es valioso y dónde enfocarnos. Jeff [D’Onofrio], junto con Matt [Murray] y Adam [O’Neal], están posicionados para liderar al Post hacia una nueva etapa emocionante y próspera», ha explicado en un comunicado adicional Bezos, uno de los hombres más ricos del mundo y que compró el periódico en 2013 por 250 millones de dólares. Las pérdidas del pasado ejercicio se estiman en torno a los 100 millones, después de perder cientos de miles de suscripciones después de varios giros del periódico para congraciarse con Trump.. Varios medios norteamericanos han contado que el mes pasado, un grupo de empresarios y filántropos de DC se reunieron con la dirección para preguntar si el grupo consideraría escindir sus secciones locales y deportivas, las que ahora ha cerrado o diezmados, para vendérselas. Mediante «algún tipo de acuerdo en el cual la propiedad tuviera una marca y una operación conjuntas, como cuando CNN se asoció con las revistas Fortune y Money en CNNMoney. «El interés existía, pero el grupo nunca recibió respuesta», explican los medios.
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