Desde su regreso a la parrilla de Telecinco, El precio justo ha vivido un recorrido que pocos esperaban. Cuando la cadena decidió recuperar el mítico formato que Joaquín Prat convirtió en un fenómeno a finales de los años 80 y principios de los 90, muchos espectadores y analistas televisivos recibieron la noticia con escepticismo. No era para menos: los intentos previos de resucitar el concurso no habían logrado asentarse. Ni la versión de Canal 7 con Agustín Bravo, ni la de La 1 con Carlos Lozano, ni la de Antena 3 con Juan y Medio, ni siquiera la más reciente, en 2021, también en Telecinco con Carlos Sobera, habían conseguido conquistar al público. Además, el programa se enfrentaba a un gigante consolidado como La ruleta de la suerte, líder indiscutible en su franja.. Seguir leyendo
A finales de enero volvió a la parrilla de Telecinco un concurso mítico de la televisión en España, El precio justo, en el que ha debutado como copresentadora Tania Medina, ex participante de La isla de las tentaciones o Bailando con las estrellas, junto a Carlos Sobera
Desde su regreso a la parrilla de Telecinco, El precio justo ha vivido un recorrido que pocos esperaban. Cuando la cadena decidió recuperar el mítico formato que Joaquín Prat convirtió en un fenómeno a finales de los años 80 y principios de los 90, muchos espectadores y analistas televisivos recibieron la noticia con escepticismo. No era para menos: los intentos previos de resucitar el concurso no habían logrado asentarse. Ni la versión de Canal 7 con Agustín Bravo, ni la de La 1 con Carlos Lozano, ni la de Antena 3 con Juan y Medio, ni siquiera la más reciente, en 2021, también en Telecinco con Carlos Sobera, habían conseguido conquistar al público. Además, el programa se enfrentaba a un gigante consolidado como La ruleta de la suerte, líder indiscutible en su franja.. Sin embargo, contra todo pronóstico, El precio justo ha ido creciendo poco a poco, ganándose la confianza de la audiencia y también la de los directivos de Mediaset. El concurso, que arrancó en enero en el mediodía de Telecinco con Carlos Sobera y Tania Medina al frente, comenzó a mostrar una evolución positiva que llamó la atención de la cadena. Tanto es así que decidieron ampliar su presencia en la programación, incorporando nuevas entregas los sábados y domingos en la franja de 12:30 a 13:45 horas. El movimiento convirtió al formato en un contenido diario, presente los siete días de la semana.. Los datos, con cuotas de pantalla que oscilan entre el 8% y el 10%, terminaron de convencer a la dirección de Telecinco. Una decisión que confirma que el concurso ha encontrado su sitio y que su combinación de nostalgia, dinamismo y cercanía funciona.. En este contexto de crecimiento y consolidación, hablamos con Tania Medina, copresentadora del formato, que vive esta etapa como un salto profesional inesperado, pero profundamente ilusionante. Medina, que se dio a conocer en La isla de las tentaciones y que más tarde brilló en Bailando con las estrellas a finales de 2025 (donde estuvo a punto de llegar a la final), afronta este nuevo reto con una mezcla de gratitud, responsabilidad y entusiasmo.. «Esta nueva aventura me está permitiendo aprender muchísimo y, sobre todo, hacerlo al lado de un grande como Carlos Sobera». La canaria recuerda perfectamente cómo llegó la propuesta para unirse al concurso. «El ofrecimiento me llegó de una forma totalmente inesperada», confiesa. «La verdad es que no me lo esperaba en absoluto, pero fue un comienzo de año increíble, muy retador. Esta nueva aventura me está permitiendo aprender muchísimo y, sobre todo, hacerlo al lado de un grande como Carlos Sobera. Para mí es una oportunidad enorme estar aquí, vivirlo desde dentro y empaparme de todo lo que supone formar parte de un programa tan mítico». Sus palabras reflejan la sorpresa inicial, pero también la determinación con la que decidió aceptar el desafío.. Aunque no pertenecía a su generación, Medina sí tenía referencias del formato. «En mi familia siempre se ha hablado mucho del concurso», explica. «Cuando les conté la noticia estaban superorgullosos, no se lo podían creer. Al final ellos dirán: ‘mi nieta, mi sobrina, mi niña está en un programa como este’. Eso me hace muy feliz. Tengo muchas ganas de hacerlo bien y de que se sientan orgullosos de mí». Ese componente emocional, tan ligado a la historia televisiva del programa, ha sido para ella un impulso adicional.. La propuesta llegó sin proceso de casting, algo que la sorprendió y la llenó de responsabilidad. «Fue una llamada directa, y eso también me impuso bastante», reconoce. «Pensé: ‘¡guau, confían en mí!’, y quería estar a la altura. Ese miedo sano me hizo exigirme mucho. Ya llevamos varias meses y creo que lo estoy haciendo bastante bien, pero sobre todo estoy aprovechando cada minuto para aprender todo lo que pueda». Su actitud, basada en la autoexigencia y el aprendizaje constante, encaja con la dinámica de un formato que requiere agilidad, improvisación y cercanía con los concursantes.. El programa compite directamente con La ruleta de la suerte, un titán de las mañanas televisivas. Pero Medina no se deja intimidar. «Creo que en la vida hay que coger las cosas con ganas, con ilusión y confiando en uno mismo», afirma. «Yo confío en el programa y en el equipo. Creo que lo estamos dando todo, que hay mucha emoción y que es muy real, y eso es algo que la gente valora mucho. Y nos está yendo bien». Y es que su optimismo se apoya en la energía que percibe en el plató y en la respuesta del público.. Tania Media y Carlos Sobera, en El precio justo.MEDIASET. Para ella, el éxito de un formato no depende únicamente de su estructura, sino de la suma de muchos factores. «El formato es importante, pero también lo es el presentador y, sobre todo, la gente que hay detrás. Es increíble cómo están pendientes de cada detalle. La palabra ‘equipo’ es fundamental en cualquier programa de televisión». Su visión subraya la importancia del trabajo colectivo, algo que ha aprendido en los distintos proyectos en los que ha participado.. Aunque ahora se enfrenta a un rol de copresentadora, no llega a él desde cero. «Hace años trabajé como reportera en Canarias y ahí cogí mucha práctica», recuerda. «Me encanta hablar con la gente, no tengo vergüenza, disfruto mucho frente a la cámara. Además, trabajo en redes sociales y todo va muy ligado. Como copresentadora sigo aprendiendo, pero parto de una base con la que me siento cómoda».. Su salto desde La isla de las tentaciones hasta El precio justo puede parecer sorprendente, pero ella lo vive con naturalidad. «Es una pregunta que me hago yo misma muchas veces», admite. «El recorrido que he hecho ha sido largo y he pasado por formatos muy distintos. Creo que, aunque suene a tópico, ser tú misma es la clave. Eso es lo que me ha traído hasta aquí. He trabajado siempre con mucho cariño, con mucho respeto por lo que hago y siendo muy profesional. Creo que eso, al final, se valora».. «Trabajar con Carlos Sobera me obliga a improvisar, a estar muy rápida, a estar siempre alerta». Compartir plató con Carlos Sobera ha sido otro de los grandes regalos de esta etapa. «Increíble. De verdad. Y no es por peloteo», asegura entre risas. «Me parece un señor de la televisión. Trabajar con él me obliga a improvisar, a estar muy rápida, a estar siempre alerta, y eso me viene genial para crecer profesionalmente. Me encanta compartir plató con Carlos y creo que ha sido una oportunidad maravillosa que este proyecto sea a su lado».. Sobre si La isla de las tentaciones sea un trampolín profesional para sus participantes, Medina tiene una visión clara del tema: «Depende mucho de cómo lo sepas aprovechar (…) Siempre digo que tienes que ser tú misma, saber lo que haces y dar pasos firmes. En mi caso, La isla marcó un antes y un después, no solo a nivel laboral, sino también personal. Crecí y maduré muchísimo después de esa experiencia, y ahí empecé a marcar mi propio camino, teniendo claro lo que sí quería y lo que no».. No se arrepiente de haber participado en el reality. «Para nada», dice con rotundidad. «No me arrepiento de nada de mi vida, ni de haber ido a La isla de las tentaciones ni de nada. La persona que soy hoy es cien por cien también gracias a esa experiencia. Me hizo aprender, madurar y conocerme mejor. No la sacaría de mi vida porque, seguramente, no sería quien soy».. En cuanto a las críticas, asegura haber desarrollado una fortaleza que la protege. «Tengo la suerte de que no me afectan», explica. «Lo único que me importa son las críticas constructivas de las personas que me quieren y me conocen. Los comentarios con mala intención de gente que no me conoce no me hacen daño. Intento apartar de mi vida a las personas con mala vibra, y esa fortaleza es algo muy bonito que tengo».. Las redes sociales, sin embargo, amplifican la exposición y pueden ser un terreno hostil. «Sí, y es duro», reconoce. «He visto comentarios muy feos hacia compañeras, sobre todo sobre el físico o diciendo que no trabajan. Por eso hice un vídeo manifestándome. Hay gente muy joven detrás de las pantallas y eso puede afectar muchísimo. Tengo una hermana pequeña y siempre intento enseñarle a ser fuerte, porque hoy en día, por desgracia, hay que serlo».. Tras su paso por distintos formatos, Medina tiene claro qué quiere ahora para su vida. «Quiero priorizarme, cuidarme y ser yo misma sin pensar tanto en el qué dirán», afirma. «Antes me condicionaba más. Cuando sales de tu entorno y te expones de golpe, miras mucho la opinión ajena. Ahora creo que la vida es más sencilla: cada uno debe ir por su camino y centrarse en lo que quiere y lo que no».. Los diferentes formatos por los que ha pasado le han dejado una huella distinta: «Cada uno me ha aportado algo diferente», resume. «La isla me hizo crecer y madurar; Supervivientes me enseñó lo fuerte que soy; Bailando con las estrellas me mostró la importancia de la constancia y del trabajo duro, y El precio justo me está regalando aprendizaje, confianza y la oportunidad de trabajar junto a alguien a quien admiro profundamente», concluye.
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