Famosa desde El internado, aquella serie generacional, y últimamente vista en Machos Alfa, La Agencia o películas como Playa de Lobos y Culpa nuestra, Marta Hazas (Santander, 48 años) está ocupada ahora con las tablas, y desde hace tiempo. La obra que produce y protagoniza con su pareja, Javier Veiga, ha llenado el Maravillas de Madrid, volverá en el Alcázar en febrero y, antes, girará por toda España. Llega a un café del centro de Madrid, pide un americano y sonríe mirando de reojo la grabadora.. Seguir leyendo
Famosa desde El internado, aquella serie generacional, y últimamente vista en Machos Alfa, La Agencia o películas como Playa de Lobos y Culpa nuestra, Marta Hazas (Santander, 48 años) está ocupada ahora con las tablas, y desde hace tiempo. La obra que produce y protagoniza con su pareja, Javier Veiga, ha llenado el Maravillas de Madrid, volverá en el Alcázar en febrero y, antes, girará por toda España. Llega a un café del centro de Madrid, pide un americano y sonríe mirando de reojo la grabadora. Seguir leyendo
Famosa desde El internado, aquella serie generacional, y últimamente vista en Machos Alfa, La Agencia o películas como Playa de Lobos y Culpa nuestra, Marta Hazas (Santander, 48 años) está ocupada ahora con las tablas, y desde hace tiempo. La obra que produce y protagoniza con su pareja, Javier Veiga, ha llenado el Maravillas de Madrid, volverá en el Alcázar en febrero y, antes, girará por toda España. Llega a un café del centro de Madrid, pide un americano y sonríe mirando de reojo la grabadora.. P. ¿Quiénes eran sus padres?. R. Dos que se enamoraron con 14 años, se casaron con 19 y me tuvieron con 20. Mi madre compró la papelería de mi abuelo cuando él dejó el negocio: vendía libros de texto, libretas, mochilas. Cuando fue mal por las grandes superficies, empezó a trabajar en el sector inmobiliario de asalariada hasta que montó una inmobiliaria pequeñita. Marieta, se llama.. P. Su padre.. R. Nunca tuvo una vocación clara. Ha hecho de todo: se le da bien pintar, ha trabajado de encargado de supermercado, en un astillero, vendiendo máquinas industriales: trabajos absolutamente cero vocacionales.. P. ¿Hermanos?. R. Hija única. Y ahora me dices: “Se nota”.. P. No están juntos sus padres.. R. Se separaron con treintaymucho (sic). Ya eran personas distintas a las que se enamoraron. A mí me ha molado ser hija única porque he hecho mogollón de planes con ellos, ir a conciertos de Ramoncín, de Sabina. Tengo una energía bastante masculina en muchas cosas por los muchos planes que he hecho con mi padre.. La actriz Marta Hazas en un café del centro de Madrid.Inés Arcones. P. ¿Recuerda la primera película que vio?. R. Una niña prodigio que cantaba y bailaba, en blanco y negro. Te hablo de cuando tenía tres o cuatro años. Pensaba: “¿Qué película será?”. Luego esa niña era vieja, daba un poco de miedo y había fracasado, pero jugaba con una muñeca. Ese era mi recuerdo. Años después me di cuenta de que era ¿Qué fue de Baby Jane? Luego mis abuelos me llevaron al cine a ver 101 Dálmatas. Me preguntaron si me había gustado. Les dije la verdad: “Sólo había perros, yo quería personas”. Siempre he querido ser actriz. Creo que por eso.. P. ¿Era titiritera en casa?. R. No, me daba mucho pudor porque quería de verdad mi oficio. En el colegio era la que dibujaba los decorados del teatro, pero yo la interpretación la quería y la ansiaba tanto que no me permitía a mí misma hacerla algo a la ligera.. P. Los castin.. R. Antes lo pasaba mal: “Que pase ya, que sean las seis de la tarde”. Un día dije: “Mi vida, si me quiero dedicar a esto, va a ser esto”.. P. ¿Pero qué hacía?. R. Como me daba miedo fracasar, prefería no prepararlos mucho y decir: “Es que no me lo he currado”. Un día decidí que eso no podía ser, que iba con todo y a divertirme.. P. Pero tenía plan B.. R. Me agarraba a él: irme al Diario Montañés a ser una víbora haciendo críticas culturales a las obras de teatro que vinieran.. P. Volvamos a los castin.. R. Se parecen un poco al amor. Te están diciendo a ti que no porque eres demasiado alto, demasiado moreno o tienes el pelo largo. “Te prefiero sin barba y el pelo corto”. Es muy personal, caprichoso, subjetivo. No es un deporte que digas: “Gano o pierdo”. Es doloroso. Lo que me sirve es aferrarme al trabajo y pensar: “Me va bien la vida, soy afortunada en muchas cosas”. Lo he pensado siempre, desde pequeña, con mis mierdas: “Los pequeños fracasos curten”.. La actriz de cine, televisión y teatro Marta Hazas en el Café del Nuncio, en Madrid.Inés Arcones. P. ¿Cómo conoce a Javier [Veiga]?. R. Rodando una película en la que él me recomendó. Él ya estaba y se les había caído una actriz. Pagaban, pero tampoco mucho. Yo estaba haciendo El mercader de Venecia. Vio mi cartel y dijo: “Esta chica creo que está haciendo algo”. Yo no lo conocía. Estaba ilusionada porque gracias a su recomendación iba a trabajar con Iván Massagué y Ramón Esquinas, a los que conocía mucho. Y mira a quién acabé conociendo bien.. P. ¿Es fácil enamorarse en un rodaje?. R. Sí, es muy fácil. Pero hay una frase: “Amores de rodaje no llegan a montaje”. Todo el rato vives romances ficticios y en entornos bastante idílicos. Imagínate El internado: siete chavales de veintitantos años, todos guapos y guapas, encerrados en un resort. Es difícil, ¿no?. P. Pero sus amores los escriben los guionistas.. R. Vives tramas de romance increíbles que te quitan mucho de la parte del enamoramiento que hay en la calle. Hay mucho Cyrano de Bergerac en el cine escribiéndote tu trama amorosa. Solo me ha pasado con Javier.. P. Matrimonio sin filtros, su obra de teatro.. R. Hemos estado seis meses en el Teatro Maravillas, petándolo, todo vendido desde la segunda semana. En el Alcázar estaremos a partir del 11 de febrero. Ahora estamos de gira, tenemos una gira grande por Galicia y hasta finales de diciembre. Hemos llenado tres veces el Palacio de Festivales de Cantabria (Santander) y se han vendido las entradas en 20 minutos. A veces dices: “Quiero ser actriz para ir a los Goya”. No. Yo quiero ser actriz por esas caminatas que me hacía cuando iba al Palacio de Festivales a estudiar o hacía figuración en una zarzuela, en una ópera. Ahora me voy a hacer ese camino diciendo: “Las entradas las he vendido yo, lo produzco yo”. Para mí eso es triunfar.. La actriz Marta Hazas en una calle del centro de Madrid.Inés Arcones. P. ¿Qué se llevó de la Marta que llegó a Madrid sin saber nada y qué dejó atrás deliberadamente?. R. A veces me pasaba no querer mostrarme vulnerable y todas mis mierdas, hacerme la del norte, no mostrar mis debilidades. Eso lo he dejado bastante atrás. He aprendido que es bonito ser vulnerable y que me viene muy bien para mi profesión mostrarlo. Me quedan las ganas intactas y la ilusión por las micromierdas (sic). Me hace ilusión que Sacristán me dé una réplica. Que me siga dando todo este nervio y esta vergüenza es genial.. P. ¿Ha hecho mucho trabajo alimenticio?. R. Sí. Lo que me prometí es no volver a hacer en teatro nada que echara a la gente de los institutos. Una vez hice una cosa que no me gustó nada. Vinieron muchos institutos y me vi después en los coloquios defendiéndolo, porque siempre defiendo y me pongo la camiseta del equipo en el que estoy, aunque no lo produzca. Me he comprometido en esto y acepto este dinero, este contrato, a muerte. En otras cosas fallaré, pero en eso no.
EL PAÍS
