El autor del superventas ‘Prisioneros de la geografía’ publica diez años después una nueva edición revisada y actualizada: «Todo lo que está sucediendo ahora, incluida la inteligencia artificial, sigue estando preso del marco de mis diez mapas», afirma Leer
El autor del superventas ‘Prisioneros de la geografía’ publica diez años después una nueva edición revisada y actualizada: «Todo lo que está sucediendo ahora, incluida la inteligencia artificial, sigue estando preso del marco de mis diez mapas», afirma Leer
Como si los ejecutivos de Pepsi aparecieran de repente en una reunión del consejo de administración de Coca-Cola después de haber estado escuchando media hora debajo de la mesa. Así describe Tim Marshall la escena de octubre de 2006 en la que un submarino de ataque chino emergió, silencioso y sin previo aviso, en medio de un grupo de combate del portaaviones estadounidense Kitty Hawk. Estaban al alcance de sus torpedos. El mensaje de Pekín fue inequívoco: «Ahora somos una potencia naval, ha llegado nuestro momento y este es nuestro mar».. Esta es solo una de las reveladoras historias que el veterano periodista Tim Marshall despliega en Prisioneros de la geografía (Península), el clásico superventas que cambió la forma en que millones de lectores entendían la política mundial a través de diez mapas. Diez años después de su prestigiosa publicación original de 2015, Marshall actualiza esta influyente obra para demostrar por qué, pese al auge de la IA, las crisis climáticas o las guerras espaciales, la geografía -los ríos, las montañas, los desiertos y los mares- sigue siendo la prisión que «encarcela a sus líderes» y dicta nuestro destino.. ‘Prisioneros de la geografía’ salió en 2015, en plena resaca de la crisis financiera, antes de Trump, del Brexit, de la invasión de Ucrania de 2022 y del boom masivo de la IA… y sin embargo, ha seguido vendiendo como si no hubiera mañana. ¿Cuál diría que es la razón de su éxito?. Cuando escribes de una manera accesible, sin usar el lenguaje académico, e intentas explicar el contexto de los asuntos de actualidad dentro de un marco que se sustenta en la geografía y muchos otros factores políticos, ideas, demografía, tecnología… entonces un mundo complejo se vuelve más fácil de entender. En aquella época, todavía estábamos en el período posterior a la Guerra Fría, tratando de acostumbrarnos a nuestro nuevo mundo. Así que creo que proporcionó un marco de comprensión en un momento, y ahí es donde tuve suerte, en que la gente buscaba formas de entender la nueva era.. Diez años después, vuelve sobre esos diez mapas. ¿Qué partes han envejecido mejor y en qué diagnósticos reconoce que la realidad le ha corregido el tiro?. Bueno, los mapas son los mismos porque la geografía no ha cambiado, claro. No diría que me equivocara, pero no querría parecer infalible. Sobreestimé la voluntad china de crear un segundo canal de Panamá. Me quedé corto en lo rápido que se expandiría la IA. Y probablemente tampoco escribí lo suficiente sobre el cambio climático. Pero, dicho esto, yo diría que las tendencias que señalaba en 2015 se han cumplido. Dije que «una unión cada vez más estrecha» de la Unión Europea estaba muerta: lo mantengo. Dije que Estados Unidos seguiría siendo la mayor potencia: lo es. Dije que Rusia no había terminado con Ucrania y que volvería. Dije que avanzaríamos muy lentamente hacia una nueva forma de bipolaridad y Guerra Fría. Y creo absolutamente que todo eso ha sucedido. Hay algunas cosas nuevas ahora, nuevas tendencias y marcos que se han hecho evidentes, pero forman parte de la continuidad. Y volviendo a lo básico, todo lo que está sucediendo ahora, incluida la inteligencia artificial, sigue preso del marco de la geografía.. Menciona en el libro su experiencia en los Balcanes en los 90 como su gran epifanía geopolítica. ¿Ver el barro y la sangre fue lo que le hizo desconfiar permanentemente de las grandes teorías sobre el «fin de la historia»?. Sí. Lamentablemente, preferiría no estar en el bando realista, aunque me gusta pensar en mí mismo como un realista romántico. Pero lo que los Balcanes y todos los demás conflictos me enseñaron fue que la historia no termina de ninguna manera. Que, me temo, las emociones humanas del miedo, los celos, el orgullo nacional, el orgullo racial o el fanatismo religioso pueden ser cartas más fuertes para jugar en manos de gente malintencionada que las cartas del liberalismo, la democracia o los valores universales. Lamentablemente, se necesita un poder duro para defenderlos. Si quieres aferrarte a tus visiones blandas del mundo, debes atemperarlas con realismo.. «Si miras un mapa de Polonia y lees la historia de lo que ha sucedido allí, sabes que ellos deben ser un país poderoso porque no tienen otra elección». Abre la introducción original con Vladímir Putin lamentando la falta de montañas en Ucrania. Diez años después, esa anécdota se ha convertido en la tragedia central de Europa. ¿El mapa ruso es una tragedia determinista de la que Putin, como prisionero de su geografía, no podía escapar?. La única forma de escapar sería proceder como hicieron los europeos después del shock y la tragedia de la Segunda Guerra Mundial, cuando las democracias se unieron. Pero nunca ha habido democracia en Rusia y no hay ninguna posibilidad en el futuro cercano, o incluso a medio plazo, de que se convierta en una democracia liberal. Cuando tienes líderes tan despóticos, no hay forma de escapar, incluso si de alguna manera, si Dios quiere, podemos poner fin a esta guerra con suficientes garantías para que Ucrania se sienta segura. Pero si terminamos esta guerra sin garantías de seguridad para Ucrania, no disfrutaremos de más de cinco años de tranquilidad. Los europeos occidentales, olvidando la historia y la geografía del continente, parecen pensar que los últimos 30 años de prosperidad y paz eran la norma, el modelo para el futuro. Es una mala lectura de 2.000 años de historia tomar solo estos 30. Es un trabajo en curso superar lo peor de la naturaleza humana, pero pensar que ya lo hemos logrado es muy ingenuo.. Su capítulo sobre el Ártico era casi ciencia ficción en 2015, pero ahora se ha convertido en una realidad candente. El deshielo está creando nuevas rutas marítimas y un nuevo «Gran Juego». Usted describe la abrumadora ventaja de Rusia allí. ¿Ha ganado Putin esta guerra antes de que empezara?. No creo que Putin haya ganado esta competición, y no guerra, antes de que haya empezado. Pero se halla en la mejor posición por la geografía, porque tiene 35 rompehielos y porque si el casquete polar se derrite, abre la ruta comercial del Mar del Norte. Esto se veía venir en 2015, y se ha acelerado. Las naciones de la OTAN han leído este futuro un poco tarde, diría yo, y ha hecho falta el shock de Ucrania para hacerlas concentrarse. Lo que llamamos el «Alto Norte» es ahora central en su pensamiento. Todo el centro de gravedad de la OTAN se ha desplazado hacia el norte y el este.. Las páginas sobre Oriente Medio despliegan un catálogo de fronteras artificiales y desastres inevitables, con el acuerdo Sykes-Picot como el villano principal. Culpar a un par de diplomáticos europeos con un lápiz, ¿no es demasiado fácil? ¿No son las divisiones teológicas y tribales, mucho más antiguas que esos mapas, las verdaderas prisiones de la región?. Estoy de acuerdo con la mayoría de lo que dice, pero no con la idea de que yo considere Sykes-Picot como un chivo expiatorio. Porque Sykes-Picot es un atajo para referirme a todoel colonialismo, que es uno de los principales factores de la inestabilidad. Hasta que llegamos nosotros, los británicos, nadie en la historia había considerado a Irak como un país. Siempre se había gobernado como tres regiones claramente diferentes. Y entonces les dijimos a esa gente: «Sois un país», y luego huimos y dijimos: «Arregláoslas». Pero es cierto que ya se mataban entre sí antes de que llegáramos. En Oriente Medio, durante siglos, ha habido conflictos basados en el tribalismo, el faccionalismo y las divisiones religiosas. Yo he intentado exponer ambas cosas.. «La geografía siempre frenará a España. Si tengo mercancía en Bruselas y quiero venderla, es mucho más fácil llevarla a Múnich que a Madrid, sobre todo por el agua». Cita la ‘trampa de Tucídides’: el miedo de Esparta al auge de Atenas como analogía del miedo de EEUU al ascenso chino. ¿Cree que en Washington y Pekín han leído a Tucídides… o van directos a repetirlo?. Incluso si no han leído a Tucídides, especialmente en el griego original, no significa que no sean conscientes del concepto. Es una lección de la historia para no cometer los mismos errores. A menos, claro, que seas tan belicoso que realmente estés de acuerdo con la idea: «Ataca ahora antes de que tu enemigo sea más fuerte». Dicho esto, vivimos tiempos diferentes. Hoy la economía mundial es muy diferente a la de Atenas y Esparta. Y hay muchas buenas razones para no luchar. La economía es un factor de contención, más para los chinos que para los estadounidenses. Si hay una guerra importante en el Mar de China Meridional, habrá una recesión mundial. No compraremos sus productos y tendrán graves problemas internos. Pero no es menos cierto que la gente decía en 1912 que Gran Bretaña y Alemania nunca lucharían entre sí debido a la economía…. ¿Es esta nueva ‘Guerra Fría Bipolar’, como la llama, un simple refrito de la anterior, o la geografía del Mar de la China Meridional y Taiwán la hace fundamentalmente más peligrosa y explosiva que la vieja llanura alemana?. Ese es precisamente el argumento central de esta edición de aniversario que ha sido reescrita de forma bastante sustancial. Ya no estamos en la era posterior a la Guerra Fría. Todos entendimos la Guerra Fría y nos acostumbramos a la era posterior, pero ya hemos salido de ella. Fue un proceso gradual, pero si queremos ponerle una fecha, creo que el 20 de enero, el día de la investidura de Donald Trump en 2017, sería el día. La era post-posterior a la Guerra Fría aún no tiene nombre: «El retorno de la política de las grandes potencias», «Realismo 2.0″… Llámalo como quieras. En esta nueva era, los estadounidenses han decidido claramente que el Indo-Pacífico es el centro del mundo. Si los rusos han demostrado que de momento no pueden ni llegar a Kiev, y mucho menos al Atlántico, ¿a quién le importa Europa? Eso explica la visita a Europa del vicepresidente J.D. Vance en la Conferencia de Seguridad de Múnich en febrero. Agarró a cada país europeo por el cuello, les dio unas bofetadas, los arrojó de vuelta a la silla y dijo: «O pagáis para defenderos, o nos vamos». Y nos quedamos impactados. No deberíamos. Todos los presidentes desde Eisenhower nos han dicho que paguemos más. Obama nos llamó «gorrones». Pero ellos eran educados, creían en la contención estratégica, y entendían el argumento de que era útil para ellos ser «el primero entre iguales». Una frase tonta, porque no éramos iguales. A los nuevos estadounidenses del MAGA ya no les importa ser educados.. ¿Ya no es útil hablar de «Occidente»?. «Guerra Fría» y «mundo bipolar» son frases útiles porque las entendemos, pero siempre y cuando mencionemos las novedades. En la Guerra Fría anterior, ¿a quién le importaba lo que fabricaban los rusos? No queríamos sus tractores. Pero en esta Guerra Fría, oh, nos importa mucho lo que fabrica China. Del otro lado, ¿qué vemos? Occidente es un concepto anticuado porque el centro se ha movido. El nuevo orden liderado por Estados Unidos son las democracias industrializadas avanzadas. Y entonces incluyes a Corea del Sur, Taiwán y Japón. Por cierto, esos lugares son mucho menos hostiles a los estadounidenses del MAGA y a Trump de lo que lo somos nosotros. Decimos que Estados Unidos se está aislando. No, realmente no lo está haciendo. Mire los derechos de establecimiento de bases que Filipinas ha firmado con ellos. Todo esto es muy incómodo para nosotros. Debemos acostumbrarnos y tomar nuestras decisiones. Somos perfectamente capaces de crear un ejército europeo de primera clase mundial, pero no lo vamos a hacer. Así que será mejor que mantengamos cerca a nuestros amigos estadounidenses.. «La primera investidura de Trump marcó el final de la era posterior a la Guerra Fría. En esta nueva era sin nombre EEUU ha decidido que el Indo-Pacífico es el nuevo centro del mundo». Describe a España como un país «en apuros», geográficamente «marginado» del núcleo europeo por los Pirineos y sus ríos cortos. Desde esa perspectiva cruda, ¿está España condenada a ser perpetuamente la periferia de Europa, un lugar fantástico para turistas pero irrelevante para el eje de poder?. Vuestra geografía siempre os frenará, pero eso no quiere decir que no seáis una gran potencia europea. Por supuesto que lo sois. Y vuestro éxito desde finales de la década de 1970 ha sido fantástico. Pero esas rutas comerciales que tenéis todavía os frenan. Si tengo algunas mercancías en Bruselas y quiero venderlas, es mucho más fácil llevarlas a Múnich que a Madrid. Especialmente por agua, que es más barato. Otro problema con el agua es que, si quieres ser una potencia en IA, necesitas no solo generar una gran cantidad de electricidad, sino también una gran cantidad de agua para enfriar la tecnología que genera electricidad, para tener la cantidad de poder de IA para ser un estado potencia en IA. Y vosotros conocéis mejor que yo vuestros problemas con el agua. Así que esto también os limitará en esta nueva era. Nosotros, los británicos, solíamos ser parte del E-3 de la UE: Francia, Alemania, Gran Bretaña. El nuevo E-3 de la UE no será Francia, Alemania, España: será Francia, Alemania y Polonia.. ¿Polonia?. Polonia es la potencia emergente. Polonia, y no España, liderará la nueva Europa junto a Francia y Alemania. Polonia tiene probablemente ya el segundo mejor ejército de la UE. Y su economía sigue creciendo. ¿Y sabe por qué? En parte es por la geografía. Miras un mapa, y luego miras la historia que ha sucedido en ese mapa, y sabes por qué ellos deben ser un país poderoso. No tienen elección. Portugal puede permitirse no tener un gran y poderoso ejército. Polonia no puede. Espero no haber parecido hostil hacia España. Es un lugar fantástico. Me encanta. Estuve allí este año durante dos semanas encantadoras. Pero… no veo cómo puede… Es difícil que se convierta en una de las tres potencias líderes en Europa debido a dónde está. En otro libro que escribí llamado El poder de la geografía, hay un capítulo entero sobre España. Y mucha gente me preguntó: «Escribes sobre 10 países o áreas importantes en este nuevo libro. ¿Por qué España?». Todo el mundo me lo preguntó y dije: «Porque España es la gran potencia de Europa sobre la que creo que menos sabemos». La conocemos por el turismo, las corridas de toros y el Real Madrid y el Barça, pero no conocemos su poderosa armada, su importancia geopolítica. No la entendemos en esos términos, y por eso escribí un capítulo entero sobre España.. Intentaré no deprimirme.. Añado que preferiría vivir en España que en Gran Bretaña, si pudiera elegir.. Después de leer esta actualización, me queda una duda. Su tesis es que la geografía es el factor determinante. Pero, ¿no es esto una visión profundamente fatalista? Al priorizar el terreno, ¿no está usted minimizando el poder de las ideas y, sobre todo, la agencia humana? ¿Somos solamente monos sofisticados peleando por ríos y montañas?. La respuesta a su última pregunta, si somos monos sofisticados, es sí. Y creo que es importante recordarlo. Pero mencionaste que «la geografía es un factor determinante» y lo que digo con frecuencia en el libro y en otros lugares es que se trata de uno de muchos. El concepto de Prisioneros de la geografía no es que no te permita hacer cosas. Es que lo que puedes y lo que no puedes hacer se hallan dentro de esta prisión. Ya hemos tenido muchos ejemplos. Si la ruta para entrar en Rusia es a través del terreno llano de Polonia… ya sabe, las ideas y la tecnología todavía no han superado eso. Si quieres ser una potencia en IA, que tiene que ver con ideas y brillantez, necesitas agua. Ejemplo tras ejemplo tras ejemplo. Y así, todo lo que estoy argumentando es que, dado que la geografía es uno de los principales factores determinantes, debemos prestarle más atención. Presta atención a la geografía, porque, si no lo haces, no creo que entiendas los otros factores tan bien.
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