Sergio Calderón, director general de RTVE, la llama «el talismán», porque, asegura, siempre que ha puesto en marcha un proyecto con Paula Vázquez, siempre han tenido buena suerte. Va a ser que no exageraba, pues el último formato de Paula Vázquez en La 1, Hasta el fin del mundo, se ha convertido en uno de los grandes descubrimientos de la temporada, no solo en cuanto audiencias -es líder todos los miércoles con una media del 15% de cuota de pantalla- sino también en cuanto a formato. Parecía, cuando lo anunciaron, una vuelta de tuerca al mítico Pekín Express, pero gracias al casting y gracias a Paula Vázquez el reality está siendo otro reality.. Seguir leyendo
A punto de traspasar la frontera de los 50 años (este miércoles cumplirá 51), Paula Vázquez está inmensamente agradecida de la oportunidad que le dio RTVE al querer que fuera ella la que se colocara al frente de Hasta el fin del mundo. En Televisión Española la consideran «un talismán», y parece que no es una afirmación baladí
Sergio Calderón, director general de RTVE, la llama «el talismán», porque, asegura, siempre que ha puesto en marcha un proyecto con Paula Vázquez, siempre han tenido buena suerte. Va a ser que no exageraba, pues el último formato de Paula Vázquez en La 1, Hasta el fin del mundo, se ha convertido en uno de los grandes descubrimientos de la temporada, no solo en cuanto audiencias -es líder todos los miércoles con una media del 15% de cuota de pantalla- sino también en cuanto a formato. Parecía, cuando lo anunciaron, una vuelta de tuerca al mítico Pekín Express, pero gracias al casting y gracias a Paula Vázquez el reality está siendo otro reality.. Cuando le preguntas a Paula Vázquez por esa baraka que Calderón asegura tiene, la presentadora tira de humildad y hasta, un poquillo, de vergüenza, pues, como dice, «he vivido lo que es el fracaso, pero sé más lo que son los éxitos». No miente. Pocos han sido los programas en los que Paula Vázquez se ha puesto al frente que hayan terminado en sonoros fracasos.. Durante los años 90 y los 2000, no había programa de televisión en el que Paula Vázquez no estuviera. A pesar de todo el cariño cosechado, la presentadora pasó una época muy complicada y le costó mucho volver a ponerse al frente de un formato. Habló de manos negras, de «alguien que no quiere que trabaje en televisión», sufrió una depresión que ella misma calificó de «grotesca», pero Paula Vázquez resurgió de sus cenizas cual ave fénix cuando llegó a sus manos Bake Off: famosos al horno, primero, en Prime Video y, después, en La 1. Desde entonces, RTVE es su casa y Paula Vázquez es de RTVE.. Con Hasta el fin del mundo hubo dudas -el horario, la duración, un reality en La 1…-, pero se difuminaron todas el día del estreno y se terminaron de borrar la semana pasada cuando RTVE decidió escuchar las quejas y críticas de los espectadores por el tardío final del programa (pasadas las dos de la madrugada); lo recortaron y triunfó aún más. Buena parte de la culpa, la tiene Paula Vázquez, cuyo trabajo en el programa producido por Zeppelin TV es aplaudido cada semana.. A sus 50 años, -cumplirá los 51 este miércoles-, Paula Vázquez ha aprendido a disfrutar de las oportunidades que le da la vida. Entusiasmada y entregada desde el principio a Hasta el fin del mundo, escucharla hablar del programa es como escuchar a quien ha encontrado su bote salvavidas en medio de un naufragio que no se vio llegar. «Ha sido una locura, la verdad», confiesa.. Aseguras que con Hasta el fin del mundo has renacido.. La verdad que ha sido un no parar. En el caso de mi equipo, hemos tomado más de 20 vuelos. Pero los concursantes no tienen dinero y solo cuentan con lo que costaría un billete de avión desde Costa Rica hasta Ushuaia: 1.300 euros. Los miembros del equipo tenemos que llegar antes a la meta y entonces hemos cogido más de 20 vuelos. Hemos tenido días de entre siete y 10 horas de autobús, pero los concursantes han llegado a estar 17.. Y en tu caso, además, incluso, has tenido que ir de un lado para otro para rodar promos y volver al lugar de grabación.. Sí, tuvimos que ir al Salar de Uyuni, que no estaba previsto en el viaje, y se imrpovisó durante la grabación. Fue un viaje de más de siete horas y pico. Veníamos de Bolivia con el mal de altura, estuvimos grabando más de cinco horas y dos personas del equipo que no llevábamos gafas de sol nos quemamos hasta los ojos. Fue terrible. Todo tan blanco, ese sol y esa iluminación… al no poder ponerte gafas nos quemamos.. Hasta el fin del mundo recorre ocho países (Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile), más de 15.000 kilómetros en total y una media de 1.500 kilómetros en cada etapa. Los participantes han pasado por distintos ecosistemas: las selvas y volcanes de Costa Rica; el eje cafetero colombiano; los humedales de la región del Litoral en Corrientes y la Patagonia, en Argentina; o Tierra del Fuego. Además, han conocido las distintas culturas prehispánicas: incas, quechuas, aimaras, aimachas, Guna Yala o paracas.. Un viaje interior para los concursantes, pero también para Paula Vázquez: «Ha sido rejuvener. He cumplido sueños que no sabía ni que tenía». «Lo que sí he notado con diferencia a las otras aventuras que he vivido antes», continúa la presentadora, «es que en la primera tenía 28 años y ahora cumplo 51».. «Puedo corroborar y corroboro que no es lo mismo, también porque es un equipo muy joven y yo estaba acostumbrada a ser la joven del equipo, pero ya no. Esos tiempos ya pasaron. Ahora, después de 20 horas de viaje y cinco de espera en un aeropuerto, con cuatro horas de vuelo sin comer porque nos hemos levantado a las dos de la mañana, llegamos al sitio y te dicen: «¿Dónde salimos?». Ahí es donde me doy cuenta de que soy mayor», afirma.. ¿Por qué Hasta el fin del mundo ha sido un sueño que no entraba en tus planes?. No tenía este sueño. Ahora que vivo detrás de RTVE, un magacín, sentada, no me vendría mal (risas). Luego me mandaron el formato y cuando lo vi, dije: «Es que vaya oportunidad, es viajar trabajando en equipo». Es una aventura diaria. Pensaba: «Cuando sea mayor, me van a cobrar una pasta por hacer esto». Tengo que reconocer que estábamos todos un poco agotados al final. Todo cambiaba de repente: cogíamos un avión por la mañana, que todos llevábamos pantalón corto y camiseta sudando, pero llegábamos a Ushuaia con nieve.. ¿Qué supone para ti la confianza de RTVE?. En el fondo está siendo una vuelta progresiva, que es exactamente lo que yo quería y lo que a mí me venía bien. Y ahora mismo, un poquito desbordada, también por lo que viene -Paula Vázquez también va a presentar Top Chef: dulces y famosos-.. ¿Cuál es la pareja que más te ha sorprendido?. Todas en algún momento me han llamado la atención. Aldo Comas, quizá porque no le conocía de nada más que de la prensa. Me ha parecido una persona tan ‘multiverso’ que todo él es inabarcable. No sé si el programa va a poder transmitir todo lo que tiene este hombre por dar, porque en su caos hay una especie de arte. A mí me recuerda a Pocholo, pero él tiene una parte muy exquisita que tiene que ver con la excelencia, que es muy pura y ahí está aunque no lo parezca.. ¿Quién ha sido el participante más quejica?. A los cinco días, todos se encontraban y pasaban dos noches en el mismo hotel. A diferencia de otros formatos que he hecho, aquí descansaban. Quieras que no, comer esos dos días bien, dormir correctamente, estar limpio… Cada pareja vive su propia historia porque no se retan. Y ha habido sorpresas flipantes de parejas que han llegado las últimas y de repente aparecieron las primeras. Ha sido maravilloso.
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