Bailando con las estrellas tiene un problema que ya quedó patente en la primera edición y que se ha vuelto a evidenciar en la segunda: los espectadores que votan son enemigos acérrimos del jurado de Bailando con las estrellas y de sus impertinentes valoraciones a determinados concursantes. Ocurrió el año pasado con Bruno Vila y ha vuelto a ocurrir este año con Anabel Alonso. No es que el público no sea soberano, es que la única manera que tiene de expresarse es a través del voto o, en su defecto, de las redes sociales. Y esta vez, señoras y señores (redoble de tambores) no ha coincidido.. Seguir leyendo
Se podría haber liado mucho más en la final de Bailando con las estrellas, pero… se alinearon los planetas (¿o no?) para que Jorge González se proclamase al fin ganador de un concurso en Telecinco tras quedarse con la miel en los labios en Operación Triunfo y en La Voz
Bailando con las estrellas tiene un problema que ya quedó patente en la primera edición y que se ha vuelto a evidenciar en la segunda: los espectadores que votan son enemigos acérrimos del jurado de Bailando con las estrellas y de sus impertinentes valoraciones a determinados concursantes. Ocurrió el año pasado con Bruno Vila y ha vuelto a ocurrir este año con Anabel Alonso. No es que el público no sea soberano, es que la única manera que tiene de expresarse es a través del voto o, en su defecto, de las redes sociales. Y esta vez, señoras y señores (redoble de tambores) no ha coincidido.. Anoche, muchos respiraron en Mediaset al ver que Jorge González se proclamaba ganador de la segunda edición de Bailando con las estrellas en Telecinco. Sí, al fin, se alinearon los planetas y el artista pudo alzar el trofeo de un concurso (es lo único que se lleva el ganador; ni dinero ni leches) después de haberlo intentado hace 20 años en Operación Triunfo (cuando todavía se emitía en Telecinco) y tiempo después en La Voz (cuando también se emitía en Telecinco), donde quedó segundo.. Sí, Jorge González ha ganado Bailando con las estrellas, como quería Jesús Vázquez, que también la lió al proclamar su favorito cuando todavía quedaba por ejecutarse el tercer baile de los finalistas; y, de nuevo redoble de tambores, Anabel Pantoja ha quedado segunda, por delante de Nona (tercera) o de Nerea Rodríguez, que, pese a sus espectaculares bailes, portés y llevarse el pleno de dieces del jurado, se quedó (con el voto del público) en la cuarta posición.. No me quiero imaginar la que se hubiese liado si Anabel Pantoja llega a proclamarse ganadora de Bailando con las estrellas. Se montó la de San Quintín con su segunda posición, pues imagina con la primera. Y es que Anabel Pantoja es el claro caso (como lo fue Bruno Vila en la primera edición de Bailando con las estrellas) de cuando un concursante se convierte en el pim, pam, pum entre el público que vota y el jurado.. Por algún motivo (en realidad por muchos), el jurado de Bailando con las estrellas no termina de encajar con la audiencia. No gustan sus comentarios, sus formas, sus valoraciones, su manera de expresarlas. Cuando el jurado sitúa a algún concursante entre ceja y ceja es el público el que sale en masa a defenderle. O bien porque a quienes votan les lleva por la calle de la amargura que el jurado coloque a ese concursante (Anabel Pantoja) en la diana; o bien porque, según avanzan los programas de Bailando con las estrellas, las votaciones se convierten en un tira y afloja entre el público y el jurado. Tú te metes con Anabel Pantoja porque crees que no se merece haber llegado a la final, pues yo me vuelvo loco votando por ella y reviento Bailando con las estrellas.. Por eso se explica que Anabel Pantoja anoche quedase en la segunda posición pese a ser la peor de los cuatro finalistas; por eso se explica que Anabel Pantoja llegase a la semifinal por delante de Blanca Romero (que, por cierto, no acudió a la final como el resto de concursantes de esta edición) o de Tania, mucho más capacitada para el baile que Anabel Pantoja. Es un riesgo, pues si anoche el público no se hubiese volcado también con Jorge González, hoy la movida por la victoria de Anabel Pantoja hubiera sido morrocotuda. Hubo suerte o, mejor dicho, Jorge González dio tal espectáculo en la pista de baile que ni con el mayor de los apoyos Anabel Pantoja podía ganar, pero aun así, la final de Bailando con las estrellas volvió a dejar patente que se están acercando tanto al fuego que en alguna edición se acabarán quemando.. Lo curioso es que como cualquier talent show necesita su salseo, y son concursantes como Anabel Pantoja los que lo generan. Sin la movida de Anabel Pantoja hubieran sido menos las personas que cada programa de Bailando con las estrellas se hubieran enganchado al culebrón de si Anabel Pantoja ganaba un programa, se salvaba, se colocaba por encima en el ranking o, anoche, era la gran ganadora. Se necesitan concursantes como ella que provoquen el enfrentamiento entre el jurado, el público que vota y las redes sociales. Sí, también las redes sociales, porque cada programa en el que Anabel Pantoja seguía por delante de otros mejores, las redes sociales ardían. Anoche ardieron con su segunda plaza.. «No debería ni siquiera haber llegado a la final»; «La enchufada de la Pantoja sobra en esta final»; «Anabel Pantoja está en la final de un concurso de baile sin saber bailar»; «Lo vergonzoso es que un segundo puesto sea para Anabel Pantoja»; «Es un insulto al baile, al arte, a la danza y al esfuerzo. Jorge es ganador, pero ese segundo puesto es un tongo»; «Anabel en segundo lugar es una vergüenza». Y son solo unos pocos.. Resultó, además, curioso que pese a las críticas del jurado en el momento de valorar a Anabel Pantoja tras ejecutar todos los bailes de la final, buena parte del jurado decidiera darle varios dieces, sabiendo que el fandom de Anabel Pantoja, que no es poco, iba a hacer lo que tocaba hacer: votar en masa. Igual tanta presión ablandó el corazón del jurado o, igual, es que Anabel Pantoja no ha tenido reparo en mostrar hasta dónde estaba de los comentarios del jurado y tuvieron un poquito de miedo.. Sea como fuere, el jurado se la jugó. Igual que se la jugó Jesús Vázquez, que se llevó la bronca de la presidenta del jurado, Blanca Li, por asegurar que le «encantaría» que Jorge González ganase Bailando con las estrellas. La razón: porque Jesús Vázquez ha visto cómo el finalmente ganador siempre se quedaba a las puertas de ganar los talents musicales de Telecinco y porque «le conozco personalmente». Se la jugó Jesús Vázquez, se llevó el rapapolvo, tuvo que pedir perdón, pero al final se hizo realidad lo que soñaba: Jorge González, ganador de Bailando con las estrellas.. Jorge González, ganador de Bailando con las estrellas.MEDIASET. ¿Y el resto qué? Pues el resto puso sonrisa Profidén porque no queda otra, pero seguramente en su interior se estaban cagando en todo lo cagable por ver a Anabel Pantoja en una posición que podría haber sido perfectamente para Nona o para Nerea. Pero ¿qué emoción hubiese tenido que Jorge González se batiera en duelo con Nerea o con Nona? Ninguna. Este es el quid de la cuestión.. Jorge González lo ha dado todo durante estos meses de concurso en los que semana tras semana no ha parado de impresionar al jurado con sus magníficas coreografías, y en la noche de la gran final no iba a ser menos. En esta ocasión, el cantante ha presentado un primer baile con el que ha puesto en pie tanto al público como al jurado.. Junto a su maestra de baile, Gemma Domínguez, el concursante ha brillado en la pista con una coreografía de pasodoble bajo el tema «A mi manera», de los Gipsy Kings, con el que hacía un guiño a sus raíces. Una tremenda actuación que sorprendía desde el primer momento, ya que Jorge González aparecía nada más comenzar su actuación tocando el cajón para después unirse a su bailarina y juntos bailar con más fuerza y pasión que nunca.. En su segundo baile, el de exhibición, comenzó cantando y volvió a lograr lo inimaginable, y en el tercero lo que acabó por reventar todo. Jorge González es justo ganador; y lo de la segunda plaza de Anabel Pantoja ya es otra historia que algún día alguien explicará.
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