Toda generación tiene un soundtrack particular. O al menos eso subyace a Canción, llévame lejos, un libro entrañable en el que Mauro Libertella (1983) pasa revista a un cancionero personalísimo desde el cual intenta dar cuenta no solo de su vida, sino de una generación —la suya— en un tiempo y un espacio particular. Al más reciente volumen del argentino subyace la idea de que siempre habrá un puñado de canciones y tres o cuatro discos —o así habrá sido, al menos, antes del streaming— que marcan a fuego a quienes viven la adolescencia o la primera adultez, esa etapa en la que ya no somos niños, pero en la que todavía no hemos tomado esas decisiones que dan un rumbo definitivo a nuestra vida.. Seguir leyendo
Mauro Libertella estructura ‘Canción, llévame lejos’ en capítulos de no más de diez páginas, cada uno dedicado a una canción, con la brevedad y síntesis que ellas exigen
Toda generación tiene un soundtrack particular. O al menos eso subyace a Canción, llévame lejos, un libro entrañable en el que Mauro Libertella (1983) pasa revista a un cancionero personalísimo desde el cual intenta dar cuenta no solo de su vida, sino de una generación —la suya— en un tiempo y un espacio particular. Al más reciente volumen del argentino subyace la idea de que siempre habrá un puñado de canciones y tres o cuatro discos —o así habrá sido, al menos, antes del streaming— que marcan a fuego a quienes viven la adolescencia o la primera adultez, esa etapa en la que ya no somos niños, pero en la que todavía no hemos tomado esas decisiones que dan un rumbo definitivo a nuestra vida.. Seguir leyendo
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