Password ha resuelto el enigma del último examen destinado a reemplazar el más famoso examen final en la historia de la televisión, casi antes de La subasta de Uno, Dos, Tres, El Rosco. Los espectadores ya han visto la evidencia que complementa a Pasapalabra en la televisión, y se llama AlaZ. Este es un formato original de Swiss TV (RSI), un país donde reside uno de los creadores de El Rosco, propietario de MC & F-. AlaZ comparte similitudes con el conocido El Ahorcado y es más desafiante para los concursantes. No sólo deben estudiar para ganar, sino también ser más ininteligentes que su oponente.
Si el público se despidió de El Rosco de Pasapalabra de forma permanente el próximo jueves, recientemente se les presentó un nuevo desafío que nunca enfrentará la posibilidad de desaparecer: llamado AlaZ, es de origen suizo y sigue siendo una versión dedicada del concepto inicial.
Pasapalabra ha resuelto el misterio de la prueba final que iba a tener que ocupar el puesto de la prueba final más famosa de la historia de la televisión, casi por delante de La subasta del Un, dos, tres, El Rosco. Aunque la memoria televisiva nunca le olvidará, los espectadores ya tienen la prueba que completa a Pasapalabra: se llama AlaZ, es un formato original de la tele suiza (RSI) -casualidades de la vida, país en el que vive uno de los creadores de El Rosco, propietario de MC&F-, se parece al también famoso El Ahorcado y es mucho más complicada para los concursantes, pues ahora tendrán no solo que estudiar para ganar, sino también ser más pillos que su contrincante.
Lo primero que han notado los espectadores cuando ha arrancado el primer Pasapalabra sin El Rosco es que todo lo que tuviera forma circular, a excepción de la mesa de invitados y concursantes, ha desaparecido. Ahora es todo cuadrado: las tarjetas de los nombres, los segundos, el marco en el que se encuentran los concursantes en la prueba final. Sigue el azul y el naranja, pero, por ejemplo, el pulsador de La pista ha dejado de ser un rosco chiquitito con luces para convertirse en una AZ con mucha más luz. «Tiene tanta que me deslumbra», ha llegado a decir la actriz Lluvia Rojo esta tarde. Y todo esto se ha pensado, adquirido, adaptado y llevado a cabo en menos de un mes.
El programa que esta tarde han visto los espectadores se grabó el pasado viernes. David y Javier, los dos concursantes actuales de Pasapalabra, tuvieron antes un tiempo de adaptación, con alguna prueba para, al menos, conocer el nuevo mecanismo. Cuando se enteraron de que había que despedirse de El Rosco el pasado 21 de mayo, lo primero que pensaron fue: «¡Qué putada!»; cuando probaron AlaZ les gustó, les pareció más difícil, pero se dieron cuenta de que todas las horas de estudio que habían echado para ganar el bote de Pasapalabra no iban a caer en saco roto, pues ahora no solo tienen que seguir estudiando, sino que AlaZ les obliga a tener mucho más en cuenta la estrategia, pues ahora ven el tiempo, tienen el número de letras de la palabra y también se les da 15 segundos más que en El Rosco. Es decir, pasan de 85 a 110 segundos, más los que hayan acumulado en las pruebas previas.
Pero, ¿cómo ha sido posible encontrar la prueba perfecta para sustituir a la prueba de todas las pruebas de todos los concursos? Con muchísimo esfuerzo, porque no solo es la prueba en sí, sino también la realización, la música que acompañaba a El Rosco, la preparación de ambos AlaZ por parte del equipo, el mantener la intensidad y la complejidad, el tiempo para adaptar la prueba al conjunto de Pasapalabra…
La nueva prueba es la adaptación de DallAZetA, un formato original de la tele suiza que se ha emitido durante varias temporadas con total normalidad. Un formato que garantiza la emoción hasta el final con un duelo que exigirá más de los concursantes y que además los espectadores podrán seguir mejor desde sus casas, gracias a los cambios en el grafismo.
Se ha optado por una adaptación fiel al formato original, respetando incluso la fonética de su nombre, llamándola AlaZ. Los concursantes aparecen metidos en una cabina y hay nuevos planos y posiciones para mostrar a los participantes resolviendo la definición.
En la mecánica de la nueva prueba final de Pasapalabra, el concursante debe dar con la palabra completando los huecos de cada letra a partir de una definición y la posibilidad de pedir pistas a cambio de perder segundos. En cierto modo, se asemeja más a la mecánica de El Ahorcado, ya que puede ver de cuántas letras está formada la palabra que busca.
Como en su formato suizo original, en AlaZ los dos concursantes tendrán que encontrar la palabra exacta que encaja con la definición que se les formula como pregunta. Esto ya supone una gran diferencia con El Rosco, donde para una misma definición podía haber varias soluciones. En AlaZ solo hay una solución posible, una palabra posible.
En El Rosco, el concursante tenía dos opciones: pasar (diciendo «pasapalabra») o decir la respuesta. En AlaZ, tiene tres opciones: pasar (diciendo «pasapalabra»), dar la respuesta o pedir una pista. Cuando el concursante duda, puede pedir una pista (diciendo «letra»), que le costará 5 segundos de tiempo.
Por primera vez, los concursantes tienen referencia visual del tiempo con el que cuentan para la prueba final, la letra por la que van jugando y el número de letras de la definición; todo esto no ocurría en El Rosco. AlaZ tiene nueva línea gráfica, nueva tipografía y cabecera propia. También tiene nueva música. A nivel visual, la prueba final de Pasapalabra ahora cambia la configuración circular de las letras por una representación horizontal lineal.
El grafismo es una gran diferencia con El Rosco: desaparece la colocación de las letras en forma de «rosco» y se introducen grandes novedades, como que ahora aparece en pantalla la pregunta y, cuando se resuelve cada letra, aparece la respuesta correcta sobreimpresionada. Esto es una gran ventaja para el espectador, ya que en el «rosco» solo la escuchaba. Ahora también la verá.
Otra diferencia importante que ha encontrado el espectador: el concursante que más segundos ha obtenido en las pruebas anteriores puede elegir si empieza las definiciones de «la A a la Z» o de «la Z a la A». Es una decisión estratégica que puede ser clave en el resultado final y, por tanto, un elemento determinante más.
Cambia también el número de segundos con el que parte cada concursante al inicio del programa. Pasa de 85 seg. a 110 seg. La razón: en AlaZ, a diferencia de El Rosco, los concursantes pueden perder segundos si piden pistas… Por tanto, necesitan llegar con un colchón de tiempo mayor.
Al ver los huecos de la palabra buscada (la respuesta válida), los concursantes tienden a contar letras para saber si la palabra en la que piensan es la correcta. Esto les lleva también a perder más tiempo del que necesitaban con cada definición de El Rosco y, por tanto, condiciona también su estrategia.
En AlaZ, la respuesta debe encajar (la que entra según el número de letras de la palabra), mientras que en El Rosco muchas veces había varias opciones, ya que había varios sinónimos que podían empezar con la misma letra. La dificultad aumenta.
Como ocurre con cualquier cambio en un programa de televisión, todo es cuestión de tiempo y habrá que esperar para ver cómo lo aceptan los espectadores. De lo que no hay duda es de que Atresmedia e ITV han hecho de una necesidad una virtud. Y donde hace un mes había una tragedia provocada por el fallo del Supremo, hoy parece que Pasapalabra ha podido encontrar a su nueva media naranja.
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