Pura sangre, la serie que Telecinco emite los miércoles a las 23:00 horas, es un relato que respira fuerza femenina en cada trama. No solo porque dos de sus protagonistas, Ángela Molina y Blanca Romero, que interpretan a dos mujeres que sostienen el peso emocional, moral y narrativo de la historia, sino porque ambas actrices llegan al proyecto con una mirada consciente y profundamente conectada con lo que significa ser mujer en un entorno de exigencias, legados y renuncias.. Seguir leyendo
A finales de enero, Telecinco estrenó su gran apuesta en ficción para 2026, la serie Pura sangre. Ángela Molina y Blanca Romero encabezan un reparto donde las mujeres llevan el peso de la serie
Pura sangre, la serie que Telecinco emite los miércoles a las 23:00 horas, es un relato que respira fuerza femenina en cada trama. No solo porque dos de sus protagonistas, Ángela Molina y Blanca Romero, que interpretan a dos mujeres que sostienen el peso emocional, moral y narrativo de la historia, sino porque ambas actrices llegan al proyecto con una mirada consciente y profundamente conectada con lo que significa ser mujer en un entorno de exigencias, legados y renuncias.. Molina admite que ha disfrutado mucho dando vida a Rosario del Monte, un personaje lleno de tradición, vulnerabilidad y fuerza, y nos explica que «es una mujer esclava de su legado»: «Ha heredado ser marquesa, como lo fue su madre. Vive cosas que para ella son naturales, pero para los demás significan algo diferente. Ella no puede ser otra cosa que lo que le ha tocado ser».. Comenta que Rosario está muy cerca de la muerte «y vive con esa conciencia, con esa distancia que te da saber que tienes que despedirte de lo que más amas, que es la vida». «Todo esto hace que sea un personaje que he querido mucho», afirma.. «He vivido la vida y me voy de la mejor manera posible: amándola y confiándola. ¿Mi legado? Mi amor y mi trabajo». Ángela Molina. Esa cercanía del final ha mostrado a la actriz algunas maneras para afrontar la muerte: «Me lo ha enseñado todo. Lo que más nos hermana es esa reflexión: somos todos iguales frente a algo así. Y no tiene que ser un drama, sino algo a lo que nos acerquemos con una conciencia más generosa. He vivido la vida y me voy de la mejor manera posible: amándola y confiándola. ¿Mi legado? Mi amor y mi trabajo. Al público le digo lo mismo», asegura.. Romero, por su parte, interpreta a la teniente del Seprona Alicia Hermida, una mujer carismática, locuaz y poco convencional, que se hace cargo del caso con el que despierta la serie y que pronto descubre que el sabotaje es el último episodio de un conflicto gestado durante años, con raíces económicas, políticas, sociales y personales, y un trasfondo de secretos que afectan a toda la familia Acuña y a su entorno.. «Me cansé. Ya no tenía ilusión por rodar; estaba agotada». Blanca Romero. La asturiana hacía tiempo que no participaba en un proyecto de ficción. No tiene reparo en explicar los motivos: «Me autorretiré. Salí muy ahogada de los rodajes que tuve. Rodé Física o Química, me fui a Italia otros nueve meses con La isla de la guardia costera y, entretanto, hice After. Me quemé. Me cansé. Ya no tenía ilusión por rodar; estaba agotada. Necesitaba tiempo para limpiar, para dar importancia a otro tipo de vida, a otras cosas que también son importantes en nuestro paso por la vida y en nuestra carrera».. ¿Qué tenía entonces Pura sangre para que volviera a enfrentarse a horas de rodaje? «Porque creo que hay que trabajar cuando tienes ganas, ilusión, luz, paz y fuerza. Si no, eso se pierde. Para mí, la inspiración es muy importante. Si no estoy inspirada, me parece traicionar al público. Si no tengo nada que ofrecer, soy honesta y me voy. Por eso ahora estoy en esta serie, para ofrecer algo a los espectadores», afirma contundente.. Ambas disfrutaron de la grabación de la serie durante varias semanas, aunque por diferentes motivos. Mientras que a Molina lo que más le ha gustado ha sido trabajar con los niños porque «como tengo nietos de su edad…», y explica que compartir secuencias con esos pequeños que realizaban su primer trabajo en ficción le encantaron porque «se les notaba una pureza, una fragilidad, un entusiasmo… Te lo piden todo y te lo dan todo sin darse cuenta. Ha sido muy emocionante. Y luego nos hemos reído muchísimo, hemos sido un grupo estupendamente unido y eso para mí ha sido lo más importante».. Blanca Romero, junto a Amaia Salamanca en Pura Sangre.MEDIASET. «El secreto está en seguir aprendiendo en cada rodaje y la alegría de los niños es la lección más grande. A veces se nos olvida la alegría de vivir. El mundo está tenebroso, sí, pero nos han parido alegres, con la facultad de disfrutar la vida. Mi personaje tiene esa dualidad: la tristeza de que se va, pero al mismo tiempo goza cada momento con una intensidad más allá de lo que ya fue», asegura Molina.. Su compañera, en cambio, se inclina más hacia los espectaculares exteriores de la serie (repartidos en 25 localizaciones naturales de Castilla y León y la Comunidad de Madrid) porque «en el pasado estuve rodando entre mucho cartón piedra y ahora me doy cuenta de que no me cuidaron. Como era novata, no sabía y creía que era así. No me cuidaron nada. En este rodaje, la producción fue una bendición», comenta Romero.. «Y es que les advertí: «No sé si estoy preparada para volver a encerrarme en cartón piedra, para estar tantas horas ahí. Me da miedo, vértigo, ansiedad. Por favor, si tengo horas de espera, no me dejéis ahí; llevadme a algún sitio». Surtió efecto: los asusté un montón y fue un gran rodaje», añade entre risas.. Ese ‘miedo’ que Blanca Romero impuso al equipo de la productora surtió efecto porque, por primera vez en su carrera, la asturiana no tuvo que hacer un casting para lograr el papel: «Normalmente hago dos o tres para conseguir un proyecto. Pero este ya se estaba escribiendo a mi medida. Fue un regalo. Estoy eternamente agradecida a Macarena Rey, CEO de Shine Iberia, la productora, que me rescató y me dio la oportunidad de volver. Y aquí estoy».. Blanca Romero interpreta a una agente del Seprona en Pura Sangre.MEDIASET. Sus papeles son totalmente diferentes, por lo que la preparación para ambos también lo fue. Molina explica que «Rosario no ha tenido una vida fácil, no por ser marquesa te dan todo hecho, tiene que ejercer de ello, y eso es muchísimo trabajo». Mientras que su compañera de reparto destaca que para interpretar a una teniente del Seprona viajó hasta el aeródromo de La Morgal, en Asturias, donde están los guardias civiles del aire para preguntarles sobre el protocolo, desde los saludos al respeto a cargos superiores o jerarquías: «Todo para estar bien informada».. Las mujeres, sus tramas y su peso en ellas son parte fundamental de esta serie: «Son súper potentes, honestas, sinceras, muy luchadoras… y a ellos no los dejan tan bien. Que no estoy diciendo nada, ¿eh? Estoy rodeada de hombres maravillosos. Pero es la realidad de la serie. Y mola porque siempre nos dejaron a nosotras como las malas, y en este caso no. Aquí las mujeres son las que sostienen la historia», señala Romero. Molina añade que «creo que la trama de Pura Sangre es muy actual, los problemas que aborda, cómo se exponen, la forma en que se muestran… La gente lo va a agradecer».. Ese último comentario de la veterana intérprete dejar entrever una queja: «Cuando hice la serie jamás pensé que la emitirían tan tarde. La gente madruga y esos horarios… Aunque nuestra felicidad es que disfruten cuando la vean». Y confiesa que no está pendiente de las audiencias como sí hacen otros compañeros suyos: «Yo no miro nada, prefiero que la gente en la calle me cuente las cosas. No miro los datos ni controlo nada. Soy pésima para eso», concluye.
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