‘La sonrisa de la E Street Band’ va a lanzar su primer trabajo en solitario, ‘Conversando con la luna’, un disco en el que plasma su deseo de conectar con sus raices latinas Leer
‘La sonrisa de la E Street Band’ va a lanzar su primer trabajo en solitario, ‘Conversando con la luna’, un disco en el que plasma su deseo de conectar con sus raices latinas Leer
Percusionista, cantante y compositor, Anthony Almonte es una explosiva fusión de raíces latinas y sonidos del Bronx, el barrio que lo vio nacer y donde se forjó como músico. Conocido como ‘la sonrisa de la E Street Band’ y colaborador habitual de Steven Van Zandt, ha trabajado con artistas como Karol G, Eddie Palmieri o la Spanish Harlem Orchestra. Ahora da un paso decisivo con el lanzamiento de su primer album en solitario, ‘Conversando con la luna’.. ¿Cómo se gestó ‘Conversando con la luna’?. Siempre he querido hacer un proyecto propio, algo en lo que pudiera expresar exactamente lo que sentía en ese momento de mi vida. Aunque he compuesto y participado en muchos otros proyectos, necesitaba una sonoridad distinta, algo más personal. . Además, estamos viviendo un momento muy fuerte para lo latino, para lo español. Después de la explosión de la Super Bowl, todo está más presente que nunca.. Justamente te iba a preguntar por eso, ¿qué pensaste cuando viste la Super Bowl con Lady Gaga cantando salsa?. Me encantó. Me dio una alegría enorme ver la música latina -y en específico la salsa- representada en un escenario tan grande. La cultura, el baile, la celebración… ¡Me emocionó muchísimo!. En ti confluyen dos fuerzas muy potentes: lo latino y el Bronx. ¿Con qué te quedas de cada una de ellas?. Me quedo con ambas; soy las dos cosas. Mi madre es puertorriqueña, mi padre dominicano, y, en casa, siempre se habla español; siempre se mantuvo la cultura. Pero al mismo tiempo nací y crecí en el Bronx, con toda la experiencia estadounidense. Me crie aquí, pero nunca perdí la conexión con mis raíces ni con la cultura de mi familia.. En el Bronx, la música se respira en cada esquina…. Totalmente. Es la cuna del hip hop y también un lugar fundamental para la salsa. La gente es muy alegre, muy ruidosa —el ruido es algo normal aquí— y muy apasionada por la música. El Bronx tiene una energía muy especial.. Tu pasión por la música se despertó a una edad muy temprana. ¿No es así?. Sí, empecé con la percusión a los seis años. En Navidad, íbamos a Puerto Rico y allí se tocaba mucha música tradicional con panderos y congas. Quedé fascinado y, cuando volvimos a Nueva York, le pedí a mi madre que me apuntara a clases. Desde entonces, no he parado. Más adelante, hacia los 15 o 16 años, empecé a cantar por gusto, influido por grupos como La Sonora Ponceña. A los 17 entré en mi primer grupo de salsa, Arcano, que fue donde realmente aprendí lo que significaba tocar y cantar en vivo.. ¿Cómo fue la historia de tu incorporación a la E Street Band?. Durante años he tenido dos carreras paralelas: como cantante de música latina y como percusionista. Hace unos diez años tocaba con Gideon Luke & The People, donde coincidí con Jack Daley, bajista de Lenny Kravitz y director musical. Cuando Steven Van Zandt decidió reactivar su banda, Disciples of Soul, necesitaba un percusionista. Jack me recomendó. Entré a un ensayo y Steven dijo: «Este es el hombre». Y lo que iba a ser una gira de tres meses se convirtió en tres años de colaboración con la banda. Después, llegó la pandemia y, por una serie de circunstancias, Bruce Springsteen necesitaba un percusionista. Steven apostó por mí y Bruce me invitó personalmente a que me uniera a ellos. Eso es algo que nunca olvidaré. ¡Todos los astros se alinearon!.. Con tanta diferencia de edad entre los miembros de la banda, ¿eso se nota?. Fuera del escenario puede dar lugar a bromas, pero dentro no importa. Bruce y Steven lo dicen claro: si estás ahí es porque lo mereces, da igual la edad. No hay favores. Cuando Bruce se enteró de que yo tenía 30 años se rio muchísimo y me dijo: «¡Tienes la edad de mis hijos!».. ¿Steven Van Zandt es tan fan de la salsa como se dice?. ¡Muchísimo! Es un gran amante del mambo, la salsa y el latin jazz. Cuando salimos a cenar suele poner a Tito Puente. Ha venido a verme tocar jazz latino y se emociona como un niño. Y eso se nota en su música: siempre ha tenido presencia latina, desde Sun City hasta su amistad con Rubén Blades.. Anthony Almonte, junto a Springsteen en un concierto enEllen SchmidtAP. Las giras con Bruce Springsteen son largas y súper exigentes en todos los sentidos. ¿Cómo te preparas para el reto?. Físicamente soy bastante activo, así que no cambio mucho mi rutina. Mentalmente sí: Bruce tiene un repertorio enorme y tengo que memorizarlo. Además, su música no suele llevar percusión. Tengo que adaptar sonidos y conceptos, consensuarlos con Max Weinberg y aportar ideas que encajen. Al principio, todo se prueba, pero hoy hay una confianza total en lo que propongo.. Una de las cosas más fascinantes de Springsteen y la E Street Band es la improvisación en directo… ¿Cómo se vive desde dentro?. La verdad es que no estaba acostumbrado. Es algo poco común en los conciertos en grandes estadios, donde todo está perfectamente coreografiado y cada segundo milimétricamente calculado. Con nosotros no es así. Durante los conciertos, Bruce está constantemente observando y sintiendo al público y, en función de esa energía, va ajustando todo sobre la marcha. Mira a Max, que marca el tempo, y la información se transmite por todo el escenario en cuestión de milésimas de segundo. El nivel de compenetración es tal que somos capaces de intuir cuándo Bruce va a cambiar algo, aunque no sepamos exactamente qué canción será. Estar a su lado es la mejor escuela del mundo: por su sola presencia, por la forma en que logra tener al público en la palma de su mano y por cómo conecta incluso con el espectador que está en la última fila.. Todo eso que cuentas debe ser complicado de digerir emocionalmente… ¡Es muy fuerte!. ¡Y tanto! Suelo contar que, durante los tres meses que duró la gira de 2023 por Estados Unidos, Bruce, que ama España, me decía en el gimnasio: «Prepárate para Barcelona», que era el arranque del ‘tour’ en Europa. Y cuando llegamos, me di cuenta de que lo del público era algo fuera de este mundo. Entonces, cuando Bruce arrancó con la ‘intro’ de Bobby Jean -que es una canción muy emocional- y vi esa ola humana con las luces de los móviles prendidas, empecé a llorar sin poder parar. Bruce se dio cuenta, me miró y me dijo «It’s all right, its all right» y empezó a cantar. Entonces, lloré todavía más. Es un recuerdo que me acompañará para siempre.. ¿Qué pasa cuando termina un concierto así y llegas al hotel?. La adrenalina siempre está altísima, sea un estadio o una sala pequeña. Me cuesta horas dormir. Escucho música, hablo con los compañeros de la banda; necesito bajar pulsaciones como sea. No hay forma de acostarse inmediatamente.. En tu disco hay también participan compañeros de la E Street Band, ¿verdad?. Sí, y es un honor enorme. Steven Van Zandt participa como guitarrista invitado; para mí es como un tío. También está Osi Meléndez al trombón, con una trayectoria impresionante en la salsa, y Charlie Giordano al órgano. Quería que esas colaboraciones fueran orgánicas, respetando siempre las canciones.. Volvamos a tu disco. Cantar en español es clave para ti… ¿No es así?. Muchísimo. Representar mi cultura es fundamental. La salsa, el pop latino y los mensajes positivos son muy importantes para mí, especialmente en estos tiempos. La música también debe transmitir alegría y optimismo.. ¿Dónde lo has grabado?. Lo produje junto a Jonathan Montes, pianista y productor puertorriqueño. Se grabó principalmente en New Jersey, en Studio Mozart, con el ingeniero Javier Raez, y también hubo sesiones en Nueva York, Los Ángeles, Puerto Rico, Miami e incluso Cuba. Es lo bonito de grabar hoy en día: el mundo entero puede ser tu estudio.. ¿Eres muy perfeccionista en el estudio?. Sí, pero dejo espacio para la creación. Me gusta tenerlo todo muy bien preparado, tener una dirección clara y respetar el tiempo, pero también permitir que los músicos aporten su magia. Por eso los eliges: porque son maestros.. ¿Tienes previsto hacer gira?. De momento, el lanzamiento es el 15 de mayo. El 9 de julio haremos una presentación especial en el Jazz at Lincoln Center. Ahora estoy de gira con la E Street Band, pero espero poder llevar este proyecto a España muy pronto.. ¿Cómo te imaginas dentro de diez años?. Me veo al frente de un escenario, liderando mi propio proyecto. Cerrar los ojos y escuchar al público cantar mis letras sería el sueño absoluto.
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