El «animal televisivo», dícese Carlos Lozano, logró resarcirse de la derrota que hace 10 años marcó su paso por GH VIP. Con el 65,1% de los votos frente al 34,9% de Anita Williams, Carlos Lozano se alzó anoche como el indiscutible y justo ganador de la cuarta edición de GH Dúo. Ganó la veteranía, ganó el espectáculo, ganó la esencia de Gran Hermano, ganó el presentador que hace cuatro años decidió retirarse de la televisión para irse al campo y criar ovejas. Sí, ganó Carlos Lozano.. Seguir leyendo
Esta vez no hubo injusticias ni tongos. Diez años después de la derrota que Carlos Lozano sufrió frente a Laura Matamoros en GH Vip, el ex presentador pudo enmendar los errores del pasado
El «animal televisivo», dícese Carlos Lozano, logró resarcirse de la derrota que hace 10 años marcó su paso por GH VIP. Con el 65,1% de los votos frente al 34,9% de Anita Williams, Carlos Lozano se alzó anoche como el indiscutible y justo ganador de la cuarta edición de GH Dúo. Ganó la veteranía, ganó el espectáculo, ganó la esencia de Gran Hermano, ganó el presentador que hace cuatro años decidió retirarse de la televisión para irse al campo y criar ovejas. Sí, ganó Carlos Lozano.. En una final de GH Dúo descafeinada, acelerada, precipitada, no hubo injusticias, ni tongos, ni votos masivos de los fandoms de la segunda clasificada, Anita Williams. Los espectadores se volcaron con el concursante que en estos dos meses de reality ha devuelto la ilusión a Gran Hermano; con el concursante que controló la televisión como ninguno de los participantes; con el concursante que supo dar en la tecla de lo que los seguidores de realities llevaban tiempo reclamando.. Carlos Lozano entró en GH Dúo con las dudas de si volver a la televisión, de si volver a enfrentarse a un mundo que se lo dio todo, pero que también le quitó mucho. Le presentaron como un «animal televisivo» y dentro de Gran Hermano Dúo se encontró con la que ahora es la nueva «animal televisiva», con Cristina Piaget.. Participaron como dúo, pero su reality fue mucho más allá. Fueron la resistencia de una casa dominada por las nuevas generaciones televisivas, por los jóvenes, por los recién llegados, por los rostros de La isla de las tentaciones. Tiraron de veteranía, de show, sí, también, de escándalos, de broncas, de enfrentamientos, de idas de olla, de sacar los pies del tiesto, pero, sobre todo y por encima de todo, de experiencia: la de un Carlos Lozano que, pese a llevar cuatro años retirado de este mundo, nunca olvidó lo que es hacer televisión.. El que sabe de esto es como el que aprende a montar en bicicleta, que nunca lo olvida, aunque se tire años sin subirse a una. La televisión no es fácil. Da muchas alegrías, mucho dinero y mucha fama siempre y cuando todo vaya bien. Sin embargo, es un medio cruel cuando empiezas a ser un olvidado. Carlos Lozano decidió retirarse antes de que ese olvido le hiciera más daño. No lo pasó bien, como reconoció anoche; sufrió que el espectador y las cadenas ya no le quisieran, pero eligió volver a tener una oportunidad y no la ha desperdiciado.. Tal vez ese haya sido el secreto de Carlos Lozano en GH Dúo: que siempre tuvo claro lo que cuesta estar ahí, lo que hay que dar para mantenerse y lo que vale una segunda oportunidad. Entró en la casa de GH Dúo prometiendo que lo iba a dar todo, que iba a «vengarse» de la derrota que sufrió en Gran Hermano VIP 4 y que no iba a defraudar. Cumplió, y con creces, cada una de sus promesas. Y entre medias tuvo la suerte de encontrarse con su otra mitad, con la mujer que, junto a él, ha hecho posible un GH Dúo por el que muy pocos daban un duro, con Cristina Piaget.. Solo la diferencia de votos —65,1% frente a 34,9%— es el mejor ejemplo de que la televisión, aunque de memoria corta, cuando quiere no olvida. Los espectadores no habían olvidado a Carlos Lozano, ni aquella derrota de hace ahora 10 años, ni lo que era Carlos Lozano en la televisión de finales de los 90 y de los 2000. Solo había que refrescar un poco la memoria para recordar.. Y Carlos Lozano activó la memoria de muchos. No solo en cuanto a él, sino también en cuanto a lo que era la esencia de un reality. Porque sí, un reality es lo que ha hecho Carlos Lozano: mojarse, jugársela, luchar contra la mayoría, enfrentarse a «los malos», como los llama él, no dejarse amedrentar, defender lo que él consideraba que había que defender, frenar cuando había que frenar, parar cuando la cosa se salía de madre, decir que no cuando había que decir no y plantar cara a los «enemigos», pero también a los amigos.. Carlos Lozano ha sido el justísimo ganador de un GH Dúo que, hasta prácticamente el último segundo antes de que Jorge Javier Vázquez diese su nombre, no las tenía todas consigo. Tras la expulsión de Cristina Piaget en su duelo con Anita Williams, las dudas de si un veterano podía ganar a alguien de la nueva hornada televisiva se instalaron en la cabeza de muchos.. Estaba claro que el duelo final iba a ser entre Carlos Lozano y Anita Williams; Gloria González, la hermana de Manuel González, poco podía hacer frente a los concursantes que mejor representaban el antes y el ahora. Sin embargo, la diferencia de porcentajes entre el primero y la segunda era tan alta que la posibilidad de que la victoria fuera para Anita Williams se iba haciendo cada vez más real según pasaban los minutos del programa.. Pero GH Dúo supo jugar sus cartas, justa o injustamente, pero las supo jugar. Mientras se mostró una imagen de Carlos Lozano sensible, emocional, cariñoso, como la de un niño esperando en la cola para hacerse la foto con su Rey Mago, Anita Williams se tuvo que enfrentar a lo de dentro de la casa: un vídeo que no se había visto de una más que innecesaria broma a Juanpi; y a lo de fuera de la casa: el casting que hizo en 2024 para entrar, la relación de Montoya con Cristina Porta. Fiel reflejo de que, para mostrar algo interesante de Anita Williams en estos dos meses en la casa, GH Dúo tuvo que tirar del breve, pero intenso, pasado de Anita Williams en la televisión.. La reacción de Cristina Piaget tras la victoria de Carlos Lozano.MEDIASET. Su entrevista en plató fue una lucha contra el guion de la organización más que contra lo que había hecho o dejado de hacer en estos dos meses. Se lo reprochó al programa, pero también tendría que reprochárselo a ella misma. Hay veces que la jugada sale bien y que uno gana un reality por un apoyo que no depende de tu concurso, sino de tus seguidores, pero hay otras, como en esta ocasión, en que vale más el concurso que has hecho que aquello por lo que entraste. Anoche ganó lo primero.. Con Carlos Lozano esto no sucedió. Claro que tuvo su momento de emoción con el reencuentro en el coche de camino a plató con su hija o con el mensaje de El Berrueco, el pueblo en el que vive, que quiere hacerle hijo predilecto, pero el resto fue todo sobre su paso por la casa. «A ver, Anita, ¿no te has enterado todavía de que esto es Gran Hermano?», le dijo en un momento dado Carlos Lozano a su contrincante ya en el plató. Mejor frase para describir por qué Carlos Lozano ha ganado no puede haber.. La final de GH Dúo fue la victoria de la veteranía, la victoria de que la experiencia sigue siendo un grado, la victoria de que en la televisión lo mejor es que convivan el pasado y el presente para que juntos creen un nuevo futuro. En una saturación de los concursantes de La isla de las tentaciones como nuevos rostros de la cadena de los realities, la victoria de Carlos Lozano es la victoria de los que no hace tanto tiempo marcaban datos de audiencia estratosféricos. Es la victoria de que hay que aprender del que sabe y que el que sabe también tiene que aprender del que acaba de llegar.. Carlos Lozano aprendió, supo tirar de veteranía, supo leer GH Dúo como nadie y supo encontrar a su mejor pareja de baile, Cristina Piaget. Él mismo lo dijo y ella también le reclamó una gloria que es compartida. Hacía mucho tiempo que un ganador de un reality no aunaba tantos adeptos. Esa es la verdadera victoria de Carlos Lozano: haber devuelto a los espectadores la ilusión por lo que parecía estar agotado.
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