La rocambolesca historia del asesinato de Lin Qi, magnate de los videojuegos, ha llegado a su capítulo final. China ejecutó la semana pasada a Xu Yao por matar en 2020 a quien era su jefe: el multimillonario dueño de la empresa de videojuegos Yoozoo, y fundador de The Three Body Universe, la productora que posee los derechos de adaptación cinematográfica de El problema de los tres cuerpos, la trilogía de ciencia ficción más exitosa del gigante asiático.. Seguir leyendo
La rocambolesca historia del asesinato de Lin Qi, magnate de los videojuegos, ha llegado a su capítulo final. China ejecutó la semana pasada a Xu Yao por matar en 2020 a quien era su jefe: el multimillonario dueño de la empresa de videojuegos Yoozoo, y fundador de The Three Body Universe, la productora que posee los derechos de adaptación cinematográfica de El problema de los tres cuerpos, la trilogía de ciencia ficción más exitosa del gigante asiático. Seguir leyendo
La rocambolesca historia del asesinato de Lin Qi, magnate de los videojuegos, ha llegado a su capítulo final. China ejecutó la semana pasada a Xu Yao por matar en 2020 a quien era su jefe: el multimillonario dueño de la empresa de videojuegos Yoozoo, y fundador de The Three Body Universe, la productora que posee los derechos de adaptación cinematográfica de El problema de los tres cuerpos, la trilogía de ciencia ficción más exitosa del gigante asiático.. El ajusticiado fue condenado en 2024, coincidiendo ―en una inverosímil sincronía― con el estreno mundial en Netflix de la serie basada en la saga escrita por Liu Cixin. Su nombre figuraba entre los productores ejecutivos de esta ficción liderada por los creadores de Juego de tronos.. Un tribunal de Shanghái consideró probado que Xu envenenó con toxinas artículos de alimentación de Lin Qi el 14 y 15 de diciembre de 2020. Su ingesta le causó la muerte 10 días después.. El fallo argumentaba que el asesino mantenía un conflicto con la víctima “por asuntos de gestión de la compañía”, de la que había sido consejero delegado, y que fue un acto premeditado. También le consideró responsable de intoxicar a otros cuatro empleados, aunque sin llegar a causarles la muerte.. Lin Qi, en mayo de 2018.Getty. Los hechos tuvieron lugar en diciembre de 2020, poco después de que Yoozoo cerrara el acuerdo de adaptación de El problema de los tres cuerpos con Netflix, la principal plataforma de contenidos audiovisuales en línea del mundo. Lin tenía entonces 39 años.. Poco antes, el diario británico Financial Timeshabía asegurado que el gigante tecnológico Amazon valoraba pagar hasta 1.000 millones de dólares (860 millones de euros, al cambio actual) por convertir la trilogía en una serie para su plataforma. Fue Netflix la que logró cerrar un contrato por una cantidad que nunca ha sido revelada, y situó al frente a David Benioff y D. B. Weiss, que ya habían estado al frente de la adaptación de Juego de tronos.. Antes de morir, Lin había entrado en la lista de las personas más ricas de China que elabora la publicación especializada Hurun, con una fortuna estimada en 6.800 millones de yuanes (unos 869 millones de euros).. La ejecución, llevada a cabo el 21 de mayo, según han publicado los medios chinos, fue confirmada el martes por The Three Body Universe: “Finalmente se ha hecho justicia”, asegura la compañía en un comunicado. “Guardamos un profundo recuerdo del señor Lin Qi y expresamos nuestras más sinceras condolencias a su familia […] Como compañeros que luchamos a su lado, todos los miembros de la empresa agradecemos la justicia impartida por el sistema judicial”. El texto hace un llamamiento a seguir creando más obras de ciencia ficción china “capaces de liderar el sector, abrir nuevas épocas e irradiar al mundo entero”.. La trilogía Recuerdo del pasado de la Tierra(conocida por el título del primer volumen, El problema de los tres cuerpos, publicado en 2008) es uno de los mayores fenómenos recientes del género en China y a nivel mundial. Entre sus admiradores hay figuras de la talla de Barack Obama: ”Salvajemente imaginativo”, dijo el expresidente estadounidense al diario The New York Times—.. La obra ha vendido más de 11 millones de copias en el mundo (siete millones en China) y ha sido traducida a más de 30 idiomas. Su autor, Liu Cixin, se convirtió en 2015 en el primer asiático en ganar el premio Hugo, considerado el Nobel de la ciencia ficción, gracias a la edición en inglés de la primera novela. En ese momento se disparó la fama de la obra.. Los Tres cuerpos se han convertido en uno de los productos culturales chinos de mayor impacto de los últimos años. La primera temporada de la versión de Netflix fue emitida en 2024, convirtiéndose en una de las ficciones más vistas de la plataforma, aunque sin llegar a los extremos de entusiasmo que sus creadores despertaron con Juego de tronos en HBO. La versión fue controvertida, especialmente entre los seguidores chinos, por tomarse demasiadas licencias. Se espera que la segunda tanda de episodios se emita a lo largo de este año.. La trilogía cuenta también con una adaptación china, desarrollada por el gigante tecnológico Tencent, y estrenada en 2023 en la República Popular. El reputado director Zhang Yimou prepara una nueva versión cinematográfica.. Una investigación del medio The Wire Chinasobre el culebrón de los derechos aseguraba que estos se habían ido inflando progresivamente desde que Liu Cixin los vendió en 2010 por una pequeña suma a unos cineastas. En 2018, el asesinado Lin se hizo con la propiedad, fundó la productora The Three Body Universe para desarrollar la explotación, y puso a Xu Yao, el ahora ejecutado, al frente de la compañía. Medios locales citados en esta investigacióninformaron de que la relación entre ambos se deterioró al mismo ritmo en que crecía el valor de la propiedad intelectual.. En una entrevista con EL PAÍS, en 2023, Liu Cixin comentó el asunto, aunque evitando entrar en detalles de cifras: cuando se vendieron los derechos de adaptación de la película, se trataba de “un asunto menor”, porque entonces era “una obra desconocida y poco llamativa”. La ciencia ficción tenía todavía una presencia marginal en China, y las adaptaciones al cine apenas habían comenzado.. “Cuando se vendieron los derechos de adaptación”, añadió, “ni la editorial ni yo nos lo tomamos demasiado en serio. No previmos el desarrollo posterior de la ciencia ficción en China hasta ese punto, convirtiéndose en una industria tan enorme”. “En aquel momento”, continuaba, “se pensó casualmente que podríamos ganar unos dólares, nada más. Sin embargo, en los más de 10 años transcurridos desde entonces, ¿cuánto ha aumentado el coste de adaptar la propiedad intelectual de la ciencia ficción china? Los periodistas me han dicho que se ha multiplicado por lo menos por 300, y una multiplicación por 300 en 10 años ya es bastante aterradora”.
EL PAÍS
