Una tenue línea une dos de los grandes fenómenos del verano (dejando de lado el Mundial y los incendios): el eclipse de Sol y la Odisea. Un pasaje del poema de Homero —convertido en fenómeno de masas gracias a la película de Nolan— parece hacer referencia a un episodio de ocultación del astro rey como el que nos espera el próximo día 12 de agosto. En el Canto XX de las aventuras de Ulises, en los prolegómenos a la matanza de los aviesos pretendientes de su mujer por parte del protagonista retornado a su reino de Ítaca, un adivino, Teoclímeno, “de aspecto divino”, toma la palabra en medio de la jarana general para advertirles de lo que les espera (versión de Carlos García Gual, Odisea, Alianza, 2013). “De sangre veo regados los muros y los hermosos intercolumnios, y lleno el atrio y rebosante el patio de fantasmas, que se precipitan en su marcha al Hades en tinieblas”. Y aquí viene lo que nos interesa especialmente: “Y el Sol se ha apagado en el cielo, y una maligna tiniebla nos invade”. Seguir leyendo
El terror y la fascinación han ido de la mano históricamente en la observación de la ocultación del sol por la luna. La ciencia ha desvelado los mecanismos del fenómeno pero persiste arraigado en lo más hondo de la psique humana un sentimiento hijo del asombro ante lo extraño
Una tenue línea une dos de los grandes fenómenos del verano (dejando de lado el Mundial y los incendios): el eclipse de Sol y la Odisea. Un pasaje del poema de Homero —convertido en fenómeno de masas gracias a la película de Nolan— parece hacer referencia a un episodio de ocultación del astro rey como el que nos espera el próximo día 12 de agosto. En el Canto XX de las aventuras de Ulises, en los prolegómenos a la matanza de los aviesos pretendientes de su mujer por parte del protagonista retornado a su reino de Ítaca, un adivino, Teoclímeno, “de aspecto divino”, toma la palabra en medio de la jarana general para advertirles de lo que les espera (versión de Carlos García Gual, Odisea, Alianza, 2013). “De sangre veo regados los muros y los hermosos intercolumnios, y lleno el atrio y rebosante el patio de fantasmas, que se precipitan en su marcha al Hades en tinieblas”. Y aquí viene lo que nos interesa especialmente: “Y el Sol se ha apagado en el cielo, y una maligna tiniebla nos invade”. Seguir leyendo
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