Vuelve a Antena 3 uno de los formatos más exitosos de su parrilla, La Voz Kids, que este sábado a las diez de la noche estrena su nueva temporada cargada de novedades: un equipo de coaches renovado, ajustes en la mecánica y la intención clara de seguir siendo uno de los grandes espectáculos familiares de la televisión. Eva González continuará al frente del programa, ejerciendo de anfitriona y cómplice de los jóvenes aspirantes, que este año se enfrentarán a un escenario más exigente y lleno de sorpresas.
Antena 3 estrena este sábado una nueva edición del talent musical donde los participantes intentarán que la madrileña, el puertorriqueño, Ana Mena o Antonio Orozco aprieten el botón rojo, den la vuelta a su sillón y sean elegidos para sus equipos
Vuelve a Antena 3 uno de los formatos más exitosos de su parrilla, La Voz Kids, que este sábado a las diez de la noche estrena su nueva temporada cargada de novedades: un equipo de coaches renovado, ajustes en la mecánica y la intención clara de seguir siendo uno de los grandes espectáculos familiares de la televisión. Eva González continuará al frente del programa, ejerciendo de anfitriona y cómplice de los jóvenes aspirantes, que este año se enfrentarán a un escenario más exigente y lleno de sorpresas.. El cambio más visible está en sus famosos sillones rojos. Ana Mena se estrena como coach en la versión infantil, aportando energía y una conexión inmediata con los pequeños talentos. Edurne repite tras su debut la pasada edición, ahora con más tablas y confianza. A ellas se suman dos rostros muy conocidos por el público: Antonio Orozco, que pasa de la edición de adultos a la infantil, y Luis Fonsi, que se incorpora por primera vez como coach de La Voz Kids en España. Cuatro perfiles muy distintos que competirán por formar los equipos con las voces más prometedoras del país.. La mecánica también introduce giros pensados para aumentar la tensión entre los coaches. El más llamativo es el Megabloqueo, una nueva herramienta que se suma al ya conocido Súper Bloqueo. Solo puede activarse cuando todos los coaches han girado su silla y, al pulsarlo, el talent pasa automáticamente al equipo de quien lo ha utilizado, dejando fuera de juego a los otros tres. Cada coach solo podrá recurrir a él una vez, por lo que deberán elegir bien cuándo usarlo. También se incorpora el Botón del Arrepentimiento, que permite a un coach reclamar a un concursante que no consiguió que se girara ninguna silla. Si decide pulsarlo, el talent entra directamente en su equipo. Eso sí, esta opción también solo puede usarse una vez por coach.. Además, los pequeños artistas contarán con un aliado inesperado en la trastienda: El Monaguillo, encargado de acompañarlos en los instantes previos a salir al escenario, aportando humor, calma y cercanía en esos minutos decisivos.. «Cada edición depende muchísimo de los niños, y cada generación es distinta». Edurne, cantante. Son Edurne y Luis Fonsi los que nos cuentan cómo afrontan esta nueva temporada, una como veterana del formato y otro, como debutante en la versión infantil del concurso. «Estamos muy contentos», resume la madrileña al inicio de la conversación. «Haciendo repaso de todas las actuaciones que hemos grabado te das cuenta de lo potente que ha sido todo», añade. Su compañero coincide con ella: «Ha sido una temporada muy buena. Ha pasado volando, y eso siempre es señal de que lo estamos pasando bien. Hay una química muy bonita entre todos los coaches y con el equipo técnico. Se respira paz, respeto y un amor real por lo que hacemos».. Esa armonía, asegura, no es tan habitual como podría parecer. «Todos remamos en la misma dirección y nadie quiere irse a casa; al contrario, queremos llegar temprano. En esta industria eso pasa muy poco», asegura el puertorriqueño. Quizá por eso hablan de esta edición con entusiasmo. Para Edurne, además, esta temporada tiene un peso emocional añadido: es la segunda vez que se sienta en la silla de coach y la diferencia con respecto al año anterior ha sido evidente: «Mucho mejor», reconoce sin rodeos. «El año pasado era muy novata, no sabía bien cómo funcionaba todo y estaba más nerviosa. Este año estoy más tranquila, aunque siempre me lo tomo todo muy en serio. Pero sí, estoy disfrutando incluso más». La clave, dice, está en los niños: «Cada edición depende muchísimo de ellos, y cada generación es distinta. Eso te obliga a adaptarte y a aprender».. La cantante admite que, como madre, vive el programa desde un lugar distinto: «Como soy mami, tengo una conexión especial con ellos», cuenta. «Me encanta ver pequeñas futuras estrellas y acompañarles en ese proceso». Y aunque está muy a gusto en la versión infantil, tampoco cierra la puerta a La Voz de adultos. «No me importaría, pero me han dicho, y Fonsi lo puede confirmar, que ahí la competitividad es máxima. Pero sí, soy competitiva… así que no lo descarto».. Fonsi sonríe cuando escucha la palabra «competitividad». Él, que ha pasado por la edición adulta, sabe bien de qué habla su compañera. Pero insiste en que, pese a los piques, el ambiente entre ellos es sano: «Lo normal del formato: botones, bloqueos, superbloqueos… y alguna locura que nos decimos con cariño», explica. «Todos queremos ganar, pero también queremos que gane la mejor voz. Hay niños del equipo de Edurne, Ana o Antonio que yo quiero que les vaya bien porque son voces increíbles». Su compañera coincide con él: «Hay cositas, pero siempre con amor», asegura entre risas. El puertorriqueño añade que «entendemos muy bien ese equilibrio entre competir y respetarnos. Y cuando llega el momento de ser coach de verdad, elegir canciones, preparar actuaciones… nos lo tomamos muy en serio».. La parte técnica del programa es, de hecho, una de las que más tiempo les ocupa. Elegir la canción adecuada para cada niño es casi un trabajo de orfebrería. «Para mí es fundamental», explica Fonsi. «Me meto en YouTube, escucho versiones, audiciones, pienso en qué canción encaja con cada voz. La selección es clave, quizá lo más importante. No es ‘que canten lo que sea’. Quiero que brillen y que tengan su momento perfecto». Edurne coincide: «Una canción puede cambiarlo todo. Y ellos se lo merecen».. Ambos reconocen que, de pequeños, no saben si habrían tenido el valor de presentarse a un concurso así: «Siempre lo digo: hay que ser muy valiente para subirse ahí con público, cámaras, focos y cuatro coaches de espaldas», reflexiona Edurne, y eso que la madrileña empezó en la música con solo 7 años como integrante del grupo infantil Trastos, con el que grabó tres discos y apareció en programas como Música Sí y cabalgatas de Reyes; además de su participación en la cuarta edición de Operación Triunfo.. «Reconozco que las audiciones a ciegas son muy frías e imponentes. Ese silencio, ese caminar hacia el centro… es raro». Fonsi, cantante. Fonsi cree que quizá sí habría dado el paso de presentarse a un concurso musical: «De niño era más atrevido que ahora. Hacía teatro y me encantaba el escenario. Pero reconozco que las audiciones a ciegas son muy frías e imponentes. Ese silencio, ese caminar hacia el centro… es raro. Me quito el sombrero con ellos».. La llegada de Ana Mena como coach ha sido una de las grandes novedades de la temporada, y tanto Edurne como Fonsi coinciden en que su incorporación ha sido un acierto. «Maravillosa», resume Edurne. «No la conocía tan en profundidad y me ha sorprendido la conexión que tiene con los niños. Ella quería estudiar Magisterio Infantil y se nota en cómo les habla y cómo les trata». «Increíble, como si llevara mil años en el formato», añade Fonsi.. El trabajo con las asesoras también ha dejado momentos memorables. Edurne comparte una complicidad especial con Leire Martínez. «Somos amigas desde hace tiempo. La admiro muchísimo. Como madres, tenemos una conexión especial con los niños. Ha sido precioso compartir esto con ella». Fonsi, por su parte, recuerda con humor cómo conoció a Melody. «No la conocía personalmente. Tuve que pedir favores para conseguir su teléfono», cuenta entre risas. «Pero es magia pura. Empezó de niña, así que sabe perfectamente cómo hablarles a los talents. Y ahora puedo decir que tengo una amiga».. «Que un niño de ocho años te conmueva cantando un tema adulto… es increíble». Edurne, cantante. Más allá del espectáculo, La Voz Kids también les permite mostrar una faceta más íntima: «Es sentimiento puro». «Los niños te emocionan de una manera distinta. Que un niño de ocho años te conmueva cantando un tema adulto… es increíble», asegura Edurne. Fonsi confiesa que «el abrazo de un niño te cura cualquier cosa. Yo vengo de trabajar con adultos y esto es otra energía».. Otro de los retos a los que se enfrentan los coaches es evaluar la actuación de un talent que canta una canción suya: «Es complicado», admite Edurne. «Lo hacen con cariño y es un regalo, pero hay que valorar la voz, no solo la emoción», añade. Fonsi coincide: «Pasas por fases: primero te emocionas, luego te concentras. Quiero ser honesto con el niño y con el público. No puedo girarme solo porque sea mi canción. Hay que ser justo».. En cuanto a si ha habido un favorito claro esta temporada, ambos lo descartan: «En cada equipo hay uno que me encanta, pero no hay un favorito absoluto», asegura Edurne. «Lo bonito es que muchas veces el público cree que un niño se irá con un coach… y luego sorprende. Cada día es una sorpresa», cuenta Fonsi.. La eliminación, uno de los momentos más delicados del formato, también la viven de cerca: «Lloran más por no seguir con sus compañeros que por no avanzar. Les da pena dejar de compartir ensayos y comidas». Fonsi coincide: «Exacto. Son niños. Mañana vuelven al cole y siguen disfrutando. Nadie pierde en este formato. Está muy cuidado para que no se sienta así».. Al final, lo que queda es la experiencia compartida por todos los participantes que se resume en convivencia, aprendizaje, emoción y la certeza de que, por encima de la competición, La Voz Kids es un espacio donde los niños pueden brillar sin miedo. Por su parte, los coaches, temporada tras temporada, también encuentran algo que les transforma. «Es una energía distinta», resume Fonsi. «Y por eso seguimos aquí».
Noticias de Televisión
