Un año de denuncias por falta de rigor, independencia y pluralismo. Un año de investigaciones sobre algunos de los programas estrella de La 1. Un año de enfrentamientos con la dirección de RTVE, de trabas para desarrollar su trabajo y hasta de ataques de un alto cargo de la Corporación. El Consejo de Informativos de TVE ha hecho balance de 2025 y el retrato que dibuja de la televisión pública no es precisamente complaciente. En su informe anual, fechado el pasado 17 de septiembre y al que ha tenido acceso EL MUNDO, el órgano encargado de velar por la independencia periodística de RTVE recoge 121 actuaciones, 25 de ellas sin resolver al cierre del ejercicio, y lanza una de sus advertencias más preocupantes: la propia dirección de la Corporación ha dificultado el trabajo de quienes tienen encomendada la vigilancia de sus contenidos informativos.
La organización encargada de garantizar la independencia de la información de la televisión pública ha publicado su informe anual de 2025, que detalla 121 acciones. El informe cuestiona el contenido de Malas lenguas y Mañaneros 360 y expresa su preocupación por el deterioro de su relación con la dirección de RTVE.
Un año de denuncias por falta de rigor, independencia y pluralismo. Un año de investigaciones sobre algunos de los programas estrella de La 1. Un año de enfrentamientos con la dirección de RTVE, de trabas para desarrollar su trabajo y hasta de ataques de un alto cargo de la Corporación. El Consejo de Informativos de TVE ha hecho balance de 2025 y el retrato que dibuja de la televisión pública no es precisamente complaciente. En su informe anual, fechado el pasado 17 de septiembre y al que ha tenido acceso EL MUNDO, el órgano encargado de velar por la independencia periodística de RTVE recoge 121 actuaciones, 25 de ellas sin resolver al cierre del ejercicio, y lanza una de sus advertencias más preocupantes: la propia dirección de la Corporación ha dificultado el trabajo de quienes tienen encomendada la vigilancia de sus contenidos informativos.
El documento, de 41 páginas, constituye una radiografía de las preocupaciones, conflictos y reclamaciones que marcaron el trabajo del Consejo durante el pasado ejercicio, el primero completo bajo la presidencia de José Pablo López. Y si algo destaca por encima del resto es la acumulación de reproches a una dirección con la que, según denuncia el órgano, las relaciones se fueron deteriorando conforme avanzaba el año y se intensificaban las investigaciones sobre los contenidos de algunos de los programas de actualidad.
«En el año 2025 hemos podido constatar una degradación de la relación de la Dirección de RTVE y el Cdi de TVE», señala el informe. El Consejo asegura que el trato inicialmente cordial fue empeorando cuando comenzaron las investigaciones sobre el documental 7291 -sobre el Covid- y los programas Malas lenguas y Mañaneros 360, y especialmente cuando, en septiembre, anunció su intención de realizar una encuesta entre los profesionales de la información para conocer sus opiniones y propuestas de mejora de los informativos.
A partir de entonces, sostiene, se redujeron las reuniones con la dirección, disminuyó la información que recibía sobre los cambios organizativos y comenzaron a acumularse las preguntas y los requerimientos sin respuesta. El Consejo denuncia incluso que la Dirección de Magacines negó sus competencias sobre los programas de actualidad, pese a que el artículo 41 del Estatuto de Información de RTVE establece que el órgano tiene capacidad para supervisar los contenidos informativos emitidos en cualquier programa de televisión.
Pero las críticas no se quedan ahí. El Consejo acusa a la dirección de haber impedido la realización de una encuesta telemática entre los trabajadores, una consulta que pretendía recoger las opiniones de los profesionales sobre el funcionamiento de los servicios informativos y sus posibles mejoras.
«La Dirección no ha hecho posible la encuesta telemática que el Cdi de TVE quiso realizar, con numerosas trabas, supuestos problemas legales, presiones y advertencias», recoge el informe, que considera que estas actuaciones incumplen el artículo 48 del Estatuto de Información, donde se establece que RTVE debe facilitar los medios materiales necesarios para el funcionamiento de los consejos. Finalmente, el órgano tuvo que recurrir a una consulta mediante urnas.
Una de las denuncias más graves del balance apunta directamente a un alto cargo de RTVE. El Consejo identifica al director de Desarrollo Corporativo y Servicio Público, Roberto Lakidáin, como responsable de lo que califica de «acoso y ataque en redes sociales» durante las investigaciones sobre los programas de actualidad y el especial de la pandemia, así como durante el proceso de preparación de la encuesta.
«Pedimos al presidente (López) su intervención, solicitamos a la Asesoría Jurídica que estudiara la situación y no hemos recibido respuesta a una situación que entendemos grave», asegura el órgano. El informe no reproduce las publicaciones concretas a las que se refiere, pero deja constancia de que las solicitudes de intervención dirigidas a la presidencia y a los servicios jurídicos quedaron, según su versión, sin contestación.
Buena parte de los conflictos recogidos en el informe tienen su origen en los programas de actualidad, especialmente en aquellos realizados por productoras externas. El Consejo considera que la proliferación de estos formatos ha abierto un frente de preocupación sobre el cumplimiento de los principios periodísticos que deben regir en una televisión pública.
Dos nombres sobresalen en el documento: Malas lenguas y Mañaneros 360, dos de las grandes apuestas de RTVE para reforzar su programación de actualidad. El Consejo decidió investigar ambos espacios después de recibir quejas y cuestionar el tratamiento informativo de determinados contenidos.
El resultado, según recoge el balance anual, es especialmente severo. El órgano advierte de «numerosos incumplimientos normativos» que afectarían a la Ley de RTVE, la Ley General de Comunicación Audiovisual, el Estatuto de Información y el Manual de Estilo de la Corporación.
El Consejo lamenta, además, la «escasa colaboración» de la dirección para responder a las preguntas y requerimientos realizados durante estas investigaciones. Y da un paso más al solicitar expresamente a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que estudie sus informes y amplíe la vigilancia sobre los contenidos informativos de los programas de actualidad.
No es una petición menor. El órgano encargado de defender la independencia periodística de TVE reclama que el regulador examine también los contenidos de unos formatos que, pese a estar producidos por empresas externas, se emiten bajo la responsabilidad de la televisión pública y deben respetar sus obligaciones de rigor, pluralismo e imparcialidad.
El informe anual no reproduce las conclusiones detalladas de la investigación sobre Malas lenguas y Mañaneros 360, que, según señala, ya fueron remitidas a la CNMC. Sí recoge que el Consejo tuvo conocimiento de «centenares» de quejas presentadas ante la Defensora de la Audiencia de RTVE por programas de actualidad de producción externa.
También aparecen las críticas a La familia de la tele, el fallido magacín de La 1. El Consejo recibió quejas sobre nuevos programas de TVE que, según los denunciantes, incluían contenidos informativos «altamente sesgados» y perjudiciales para la imagen y la credibilidad de la cadena. Ante estas reclamaciones, impulsó investigaciones y defendió que los programas ajenos a los Servicios Informativos no deberían utilizar micrófonos identificados como si pertenecieran a estos.
La preocupación por el recurso a productoras externas se extiende a otro de los asuntos que marcaron la actividad del Consejo durante 2025: la emisión del documental 7291, centrado en las muertes en las residencias de mayores de la Comunidad de Madrid durante la pandemia.
El órgano abrió una investigación de oficio después de que TVE decidiera convertir aquella producción externa en el eje del especial informativo La pandemia que paró el mundo, emitido con motivo del quinto aniversario de la crisis sanitaria.
Su conclusión fue que la televisión pública debería haber apostado por un documental elaborado por sus propios profesionales o, en su defecto, por los reportajes que Informe Semanal había dedicado a aquella conmemoración.
«No compartimos la decisión de convertir al documental 7291 en el eje del programa informativo especial», señaló el Consejo, que reclamó a la presidencia y a la dirección que aquella fórmula no sentara un precedente.
La crítica va más allá del contenido concreto del documental. El Consejo cuestiona que RTVE recurra a criterios periodísticos externos para abordar acontecimientos de especial relevancia cuando dispone de profesionales y medios propios para hacerlo.
Esta proliferación de programas de actualidad también ha provocado, según recoge el informe, problemas organizativos y duplicidades en las coberturas. El Consejo llegó a denunciar la presencia simultánea de hasta cinco equipos de RTVE en determinados acontecimientos, una situación que, a su juicio, puede interferir en el trabajo de los Servicios Informativos y que exige establecer prioridades claras.
Las cifras del informe permiten dimensionar la actividad del Consejo durante 2025. En total, abrió 121 actuaciones, de las que 96 quedaron cerradas y otras 25 continuaban pendientes al finalizar el ejercicio.
Entre las actuaciones cerradas se contabilizan 26 denuncias o quejas, cuatro peticiones de amparo, 23 actuaciones de oficio y 43 actuaciones de otra naturaleza, como comunicados, reuniones o iniciativas internas.
El rigor fue el principio informativo más examinado, con 87 actuaciones, seguido de la independencia, con 76; el pluralismo, con 66; la neutralidad, con 59; y la imparcialidad, con 58. Estas categorías pueden coincidir en una misma actuación y no significan necesariamente que se haya acreditado una vulneración de cada principio.
El Consejo también dedica una parte importante de su balance a lasagresiones, amenazas y situaciones de acoso sufridas por periodistas de RTVE mientras realizaban su trabajo. Durante 2025 emitió tres comunicados de condena por estos episodios, que se suman a los cinco del ejercicio anterior.
Entre los casos que recoge figuran los ataques durante las coberturas de la dana de Valencia y los altercados de Torre Pacheco, así como las amenazas de un parlamentario de Vox que habló de entrar en RTVE con «motosierras y lanzallamas».
El órgano considera especialmente preocupante el incremento del hostigamiento contra los periodistas y señala al entorno de Vox como uno de los principales elementos que han dificultado determinadas coberturas. También menciona ataques procedentes, en menor medida, de Nuevas Generaciones del PP de Madrid y de medios próximos a la extrema derecha y la extrema izquierda.
«Se ha traspasado la línea de los ataques episódicos para convertirse en señalamientos públicos y amenazas personales a periodistas con nombres y apellidos», advierte el documento.
El Consejo reclama a la presidencia y al Consejo de Administración una implicación mayor para proteger a los profesionales, especialmente a los equipos que trabajan sobre el terreno, y pide que se adopten medidas jurídicas y de seguridad cuando sea necesario.
El balance tampoco ahorra críticas a la CNMC. Aunque valora positivamente que el regulador haya comenzado a realizar un seguimiento de las quejas internas de RTVE, cuestiona que pretenda reducir las investigaciones periodísticas a categorías administrativas y lamenta la carga burocrática que supone para unos consejeros que desarrollan buena parte de su actividad fuera de su jornada laboral y sin remuneración adicional.
«No son tornillos. No entran en una tabla de Excel de cuestiones independientes entre sí«, reprocha el informe al organismo regulador.
El documento termina con una reclamación dirigida al Consejo de Administración de RTVE: que proteja y facilite el funcionamiento de los órganos encargados de velar por la independencia informativa. También plantea que, al adaptar la legislación española al Reglamento Europeo sobre la Libertad de los Medios de Comunicación, se establezca la obligación de contar con consejos de informativos, al menos en los medios públicos.
Es la conclusión de un año en el que el Consejo de Informativos de TVE no sólo tuvo que examinar las quejas, los contenidos y las posibles vulneraciones de los principios periodísticos de la televisión pública. Según su propio balance, también tuvo que dedicar una parte considerable de sus esfuerzos a defender su capacidad para hacerlo frente a la dirección de la Corporación.
Y esa es, probablemente, la advertencia más preocupante de las 41 páginas del informe: que el órgano encargado de garantizar la independencia de los informativos de TVE termine denunciando que la propia dirección de RTVE dificulta su labor de vigilancia.
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