Quien entra en El Desafío nunca sale como entró. El programa que nació de la sección que Pilar Rubio hacía en El Hormiguero, poniéndose retos imposibles para el común de los mortales, se ha consolidado más allá de un formato que funciona. No es solo una cuestión de datos de audiencia -que lo avalan como un éxito indiscutible-, sino que va más allá: es un fenómeno televisivo por lo que sucede fuera y dentro de él.. Seguir leyendo
Tras seis años en antena, El Desafío llega a su final reafirmando su éxito. Audiencias estables, un casting reconocido y una mecánica que conecta con el público explican por qué el formato sigue siendo una de las apuestas más fiables de la televisión actual
Quien entra en El Desafío nunca sale como entró. El programa que nació de la sección que Pilar Rubio hacía en El Hormiguero, poniéndose retos imposibles para el común de los mortales, se ha consolidado más allá de un formato que funciona. No es solo una cuestión de datos de audiencia -que lo avalan como un éxito indiscutible-, sino que va más allá: es un fenómeno televisivo por lo que sucede fuera y dentro de él.. El verdadero desafío de El Desafío está en no haber agotado su fórmula durante los seis años que lleva ya en antena. No es fácil, pues se trata de un programa que depende absolutamente de las capacidades físicas y mentales de sus participantes. Un buen casting es clave, pero también lo es subir un escalón cada edición combinando peligro y seguridad; emoción y templanza; espectáculo y mesura. Antónimos todos ellos, que El Desafío convierte en el sostén uno de los otros.. Vivir una grabación de El Desafío -este periódico ha estado en dos de ellas- es la mejor manera de entender lo que allí dentro se cuece. Jorge Salvador, productor del programa, es el cerebro que nunca deja de maquinar ni tampoco de ajustar cada detalle. Cada año, cuando empiezan a grabarse los programas, Salvador coloca una pizarra en su despacho. Cual experto en true crime va tejiendo una tela de araña en la que coloca a los participantes, las posibles pruebas, lo que puede atraer al espectador, lo que puede llevar al límite a quien acepta jugársela y, poco a poco, va fabricando un año antes lo que el público se encontrará la temporada siguiente.. A la vez, el productor se parapeta cada viernes en el plató de El Desafío, pendiente de la temporada que se está grabando. Aunque son muchas veces las que Roberto Leal, presentador del programa, valora al equipo de El Desafío durante la emisión, la realidad es mucho más increíble. 200 personas coordinadas como la maquinaria de un reloj suizo en el que nada puede fallar, pues si falla uno, falla todo.. Un día de grabación comienza por el último ensayo de cada prueba antes del momento de la verdad. Un ensayo de El Desafío es como una grabación del programa que se va a ver después. Se calcula el tiempo -El Desafío es un falso directo-; se mide la música; la vestimenta; los planos; el tiempo que se tarda en recoger los aparatos de una prueba a la siguiente; las intervenciones del jurado; los límites del plató para que no se corra ningún riesgo innecesario… Y todo esto va marcado por unJorge Salvador que disfruta de cada grabación como un niño la noche de Reyes. Quien sabe de televisión, de cómo se hace la televisión, describe el trabajo que hace Salvador en El Desafío como «pura televisión».. Daniel Illescas, en la final de El Desafío.ATRESMEDIA. «Complicar las pruebas hace que la tensión suba muchísimo», asegura el productor. «Con el tiempo hemos aprendido a eliminar pruebas que se hacían más pesadas como traer una grúa o una excavadora y hemos incorporado escapismos en todos los programas: meter a alguien en hielo, enterrarlo en arena… Antes hacíamos dos o tres pruebas de fuego por temporada y ahora los concursantes nos las piden. A veces pensamos: «Igual nos estamos pasando»», confiesa.. Esta noche es la gran final de la temporada seis de El Desafío, una temporada que ha supuesto un punto de inflexión para el programa, en esa necesidad de ir un paso más allá edición tras edición. Lo dijo Jorge Salvador una semana antes del comienzo de esta temporada: «Hemos ido un paso más allá». No engañaba, pues no ha habido programa en el que los participantes no se la hayan jugado física, e incluso, mentalmente. La semana pasada, por ejemplo, en la segunda semifinal, Eva Soriano hizo un espagat durante su prueba y acabó rompiéndose el isquio, una lesión que arrastra a día de hoy, pese a haber pasado casi un año desde que se grabó. José Yélamo, por su parte, llegó a competir infiltrado por una costilla que se había roto durante los ensayos. Patricia Conde se ha quemado; María José Campanario se ha hasta ahogado.. José Yélamo, Patricia Conde, Daniel Illescas y Jessica Goicoechea competirán en la última y emocionante gala de la temporada para convertirse en ganador de la sexta edición de El Desafío. Para ellos deberán superar los últimos e impresionantes retos. A lo largo de 12 semanas, el grupo de concursantes integrado por María José Campanario, Willy Bárcenas, Jessica Goicoechea, Patricia Conde, José Yélamo, Eva Soriano, Daniel Illescas y Eduardo Navarrete han protagonizado intensos y espectaculares desafíos.. La emoción, las sorpresas y la superación han estado presentes en estas galas en las que los espectadores han visto cómo cada uno de los concursantes han logrado superar esos retos tras largas e intensas jornadas de ensayos y sesiones de preparación; pero solo cuatro han conseguido su preciada plaza en esta gran final, una de las más reñidas de toda la historia del formato.. Eduardo Navarrete, durante su actuación en la final de El Desafío.ATRESMEDIA. El programa llega a su gran desenlace tras «una de las ediciones más equilibradas y técnicamente más ambiciosas» , según explica Atresmedia, en la que el formato ha sido líder absoluto y lo más visto de la noche de los viernes en todas sus entregas, siendo una temporada más una de las marcas de entretenimiento más consolidadas de la televisión en España.. Los datos es lo único objetivo. El Desafío se despide tras haber arrasado otra temporada más, convirtiéndose en una de las marcas de entretenimiento más consolidadas de la televisión. Ha sido líder imbatible y lo más visto de la noche. El formato presentado por Roberto Leal en Antena 3 promedia esta temporada un gran 14,2% de share medio, superando a sus principales competidores en 6,9 y 3,4 puntos. Es además lo más seguido de la noche de los viernes con 3,6 millones de espectadores únicos y 1,3 millones de espectadores de media.. El formato se ha mantenido líder en todos públicos, arrasando especialmente entre los más jóvenes, y es que entre los espectadores de 4 a 12 años alcanza un espectacular 20,6% de share y un gran 15,3% entre los espectadores de 25 a 34 años.. En la final de esta noche de El Desafío, José Yélamo se enfrentará Puertas de baile en donde el periodista se convertirá en la estrella de una coreografía creada en torno a paredes y puertas giratorias y con altura. Patricia Conde, por su lado, intentará ganar superando el desafío Cataratas de fuego, donde deberá escapar de una jaula envuelta en llamas y estando completamente mojada abriendo una serie de candados.. Mientras que Daniel Illescas, en la prueba Escalera al cielo hará un número de danza acrobática creada entorno a un elemento central: una escalera. Por último, Jessica Goicoechea luchará por llevarse la victoria con el desafío Ritmo al tubo, convirtiéndose en la estrella de un número de baile acrobático donde el eje temático será un cubo escénico.. Jessica Goicoechea, en su prueba de la gran final de El Desafío.ATRESMEDIA. En cuanto a sus respectivos socios, Eva Soriano deberá hacer el desafío La última flecha en la que la cómica deberá tirar una flecha en llamas para explotar, varios globos a diferentes alturas. A medida que avance la prueba… la dificultad para conseguirlo crecerá. Eduardo Navarrete por su lado se enfrentará a Navarrete al desnudo donde realizará una divertida coreografía con periódicos… y solo eso, ya que estará completamente desnudo.. María José Campanario tendrá que hacer un recorrido de 20 metros envuelta en llamas y romper tres puertas de cristal en Fuga del infierno, y finalmente, Willy Bárcenas en Equilibrio de vértigo, el cantante deberá conducir un segway por una rampa plagada de obstáculos y a 45º de inclinación.
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