Quienes han participado en Supervivientes dicen que lo peor son los primeros 21 días. Son los días en los que el cuerpo y la mente se adaptan al hambre, al sueño, a las picaduras, a la dureza del reality. Si uno aguanta esos primeros 21 días, después todo es distinto. Sin embargo, hasta que llega esa fecha límite los supervivientes tienen que lugar contra su cuerpo y contra su mente. Un cuerpo y una mente que te dice que abandones, que te hunde, que te retuerce de hambre. Una cuesta arriba que anoche en Supervivientes: Conexión Honduras llevó a Álex Ghita a abandonar definitivamente Supervivientes, pero también a que Sandra Barneda tuviera que dirigirse al resto de concursantes para insuflarles algo de ánimo, una bocanada de aire, un empujón.. Seguir leyendo
Sandra Barneda es la empatía de Supervivientes. Nunca busca hurgar en las heridas de los concursantes sino que siempre intenta encontrar las palabras con las que los supervivientes se vengan arriba. El desánimo se apoderado del reality y al rescante ha ido la presentadora
Quienes han participado en Supervivientes dicen que lo peor son los primeros 21 días. Son los días en los que el cuerpo y la mente se adaptan al hambre, al sueño, a las picaduras, a la dureza del reality. Si uno aguanta esos primeros 21 días, después todo es distinto. Sin embargo, hasta que llega esa fecha límite los supervivientes tienen que lugar contra su cuerpo y contra su mente. Un cuerpo y una mente que te dice que abandones, que te hunde, que te retuerce de hambre. Una cuesta arriba que anoche en Supervivientes: Conexión Honduras llevó a Álex Ghita a abandonar definitivamente Supervivientes, pero también a que Sandra Barneda tuviera que dirigirse al resto de concursantes para insuflarles algo de ánimo, una bocanada de aire, un empujón.. Sandra Barneda vive Supervivientes con el sufrimiento del que lo ve desde fuera y empatiza constantemente con cada uno de ellos. Si sufren, Sandra Barneda lo pasa mal; si pasan hambre, Sandra Barneda se pone en su lugar; si se hunden, Sandra Barneda se apiada de ellos e intenta trabajar algo que cada vez se trabaja menos, la empatía.. Desde que se encarga de presentar una de las tres galas de Supervivientes ésta siempre ha sido su principal característica. No hace leña del árbol caído sino que siempre intenta remar a favor, pues sabe que sin concursantes no hay Supervivientes. Los cayos y el sufrimiento de la supervivencia son agentes prioritarios de Supervivientes, pero son acompañantes, pues los protagonistas reales son los supervivientes. Si ellos se hunden, se vienen abajo, dejan de competir, dejan de intentar superarse, caen en convertirse en amebas al sol y deciden ver las horas pasar sin más, Supervivientes deja de tener sentido.. De ahí que los presentadores de Supervivientes siempre tengan una tarea que va más allá de presentar, la tarea de hacer de terapeutas en unas condiciones terribles y con el ánimo de darles ese empujón necesario, pero también de que el reality más duro de la televisión no pierda lo que le convierte en uno de los programas más vistos de la televisión.. Es habitual ver a Sandra Barneda conectar cada domingo con los supervivientes y hacer esa labor de coaching. Les anima, les valora, les intenta mandar todo el cariño de los espectadores, habla con ellos, les escucha, les entiende… Anoche, en Supervivientes: Conexión Honduras, tuvo que sacar a esa Sandra Barneda empática, pues con tan solo 10 días de reality, la situación ahora mismo es la de todos hundidos. Si se hunden ellos, se hunde Supervivientes.. Así que, en la primera conexión de Sandra Barneda con el equipo de Playa Derrota, la presentadora no esperó ni un minuto para colocarse en su lugar, para hablarles y para emocionarles. Con todo el equipo sentado en la arena, con rostros de agotamiento, de ‘que acabe esto’, de ‘quién me mandaría venir aquí’, Sandra Barneda tiró de esa empatía con un mensaje más claro para todos ellos.. «Lleváis 10 días, son los días más complicados, donde algunos de vosotros está diciendo que se adapta el cuerpo, que os aclimatáis a las inclemencias. No podéis estar así, tenéis que tratar de cambiar el chip», les decía presentadora. «Sois unos auténticos supervivientes. Os admiramos, creemos que estáis haciendo una experiencia increíble. Todos vuestros familiares, amigos y el público os envía energía, a darlo todo».. En ese momento, Marisa Jara, Maica o Claudia se rompían y comenzaban a llorar, mientras el resto de sus compañeros escuchaban conscientes de que eran unas palabras de ánimo, pero también un aviso a navegantes. La desidia se puede llevar por delante Supervivientes.. «Yo represento a todos aquellos corazones que laten muy fuerte porque cada día os ven dándolo todo y sufriendo y diciendo ‘quiero quedarme’ y demostrar que este es el programa más grande la televisión». Pero Sandra Barneda iba un paso más allá: «Es una fortuna poder presentar cada año este programa, no me dejo de sorprender y me emociono diciéndolo». La presentadora, que estaba viendo la emoción de todos ellos, terminó su discurso motivocional con un «¡sois la hostia!». La cercanía también cuenta.. A continuación se iba a dar la bienvenida a los supervivientes de Playa Victoria y allí Sandra Barneda fue directamente a dos concursantes: Alejandra de la Croix y Toni Elías, dos de los concursantes que están pasando por sus momentos más duros. Sandra Barneda se dirigía primero a Alejandra de la Croix: «Sé que tú deseabas estar ahí, que eres una superviviente de la vida, y que tú no te puedes venir abajo porque tú has sufrido unos mosquitazos en la vida que te los has quitado de encima; ahi que seguir luchando. Así que vente arriba, que estás ahora de bajón, pero tú te pones de subidón enseguida porque sabes que hay que luchar en la vida».. El segundo, Toni Elías, al que le pedía que se viniera arriba. Ya la semana pasada Elías advirtió de que no quería seguir, pero que acataría con lo decidieran los espectadores. Acató con su salvación, pero el desánimo está pudiendo con él. «Tienes que estar más animado, te quiero arriba, quiero que la gente te conozca, que no te escondas, que te relaciones con los compañeros y que sepan por qué este programa ha elegido a un gran campeón como tú».. Y llegó el momento de la noche, el saber si Álex Ghita iba a abandonar Supervivientes o iba a aguantar después de haber activado el protocolo de abandono tras su expulsión y su traslado a Playa Destino. De nuevo, Sandra Barneda quiso saber qué le podía decir a Álex Ghita para que se quedase. Pidió consejo a los colaboradores de plató, pero también fue muy clara, uno no puede conseguir el sueño de mucha gente, que es ir a Supervivientes, y abandonar a los 10 días.. Debieron tener muy claro desde la organización que Álex Ghita no iba a quedarse, pues, aunque intentaton convencerles con la llamada de una de sus mejores amigas, Sandra Barneda dedicó lo justo y necesario a Álex Ghita. Terminó la llamada y directamente fue a la pregunta: «¿Quieres abandonar Supervivientes?». Álex Ghita tardaba unos segundos, por aquello de dar algo de emoción, para dar su respuesta, pero todos sabían cuál iba a ser por mucho que Marta Peñate pusiera cara de asombro desde el plató: «Me voy». «Será un sueño roto, pero tengo que decir que abandono esta aventura, abandono Supervivientes».. El motivo de Álex Ghita: el hambre. Él mismo reconoció que no se había preparado meses antes para poder superar el hambre y que la ansiedad había podido con él. Él, que llegó a Supervivientes, convencido de que iba a ser el mejor superviviente, de que iba a ganar, ha sido el primero en abandonar a los 10 días de concursos. Nada sirvió para convencerle.. Cierto que Supervivientes pierde a su villano, pero lo poco gusta y lo mucho cansa. El espectador no quiere concursantes quejicas ni lastimeros. El público puede empatizar con el desánimo y con algún momento de debilidad de querer abandonar, pero es muy difícil que la audiencia empatice con la llorería. Ni siquiera, y ya es difícil, Sandra Barneda.. «No nos gustan los abandonos», advirtió Sandra Barneda desde plató minutos antes de conectar con Álex Ghita. «Nos gusta que vosotros digáis quién se salva y quién se va. Por eso es el reality más duro», sentenció. Y remató con una frase que por muchas ediciones que pasen, algunos no parecen entender: «Aviso a navegantes. Yo quiero ir a concursar a Supervivientes. Yo quiero, yo quiero… te llaman, negocias, pruebas médicas y todo el protocolo. Y luego a la semana quieres abandonar, no se puede hacer».
Televisión
