Podría parecer exagerado decir que lo que es nuevo ayer, hoy ya se ha quedado viejo. Pero solo podría parecerlo, pues la tecnología evoluciona cada segundo. Cada momento en el que alimentamos a la IA, estamos haciendo que evolucione. ¿Qué ocurriría si de tanto enseñarla acaba por saber más que nosotros y nos acaba engullendo? Esta pregunta es la que plantea la nueva serie de Prime Video, Day One, que llega este viernes a la plataforma. Una serie que en palabras de Iván Massagué, el policía analógico de la ficción que sigue «con su pistolita», «si esta serie hubiera salido hace dos años, hubiera sido pura ciencia ficción; hoy por hoy se siente más pegada que nunca a la realidad».. Seguir leyendo
«Desde que empezamos a leer el guion de Day One hasta esta entrevista todo ha evolucionado. Lo de ayer ya es viejo», asegura Iván Massagué. Él es, junto a un grupo de grandes actores y actrices, uno de los protagonistas de Day One, la serie de Prime Video que nos traslada a un mundo donde habrá que decidir: nosotros o las máquinas
Podría parecer exagerado decir que lo que es nuevo ayer, hoy ya se ha quedado viejo. Pero solo podría parecerlo, pues la tecnología evoluciona cada segundo. Cada momento en el que alimentamos a la IA, estamos haciendo que evolucione. ¿Qué ocurriría si de tanto enseñarla acaba por saber más que nosotros y nos acaba engullendo? Esta pregunta es la que plantea la nueva serie de Prime Video, Day One, que llega este viernes a la plataforma. Una serie que en palabras de Iván Massagué, el policía analógico de la ficción que sigue «con su pistolita», «si esta serie hubiera salido hace dos años, hubiera sido pura ciencia ficción; hoy por hoy se siente más pegada que nunca a la realidad».. Day One sigue la historia de Ulises Albet (Álex González), un prodigio de la informática que abandonó Barcelona y el mundo tecnológico tras el fallecimiento de su hermana pequeña. Diez años después, una misteriosa llamada de su antiguo socio y mejor amigo, Samuel Barrera (Asier Etxeandia), le obliga a regresar durante la celebración del Mobile World Congress. Samuel le advierte de que el mundo está en peligro, lo que llevará a Ulises a enfrentarse a su pasado, a los avances tecnológicos y a la pregunta fundamental: ¿hasta dónde podemos llegar sin perder aquello que nos hace humanos?. Rodada en los espacios tecnológicos más emblemáticos de la capital catalana -como el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS), el Sincrotrón ALBA, Talent Arena, la Torre de Collserola, la Universitat Pompeu Fabra (UPF), el Mirador Torre Glòries o el innovador Distrito 22@-, Day One convierte a Barcelona en un personaje más de la historia, un escenario donde la tecnología y la humanidad colisionan. Y es aquí donde nos encontramos con Jordi Mollà, el malo de la serie -no podía ser de otra manera-, Massagué y Renata Notni, la sicaria de esta ficción y, probablemente, el personaje «más contradictorio» de todos.. Jordi Mollà interpreta a un gurú de las nuevas tecnologías en Day One.. Massagué es probablemente de todos ellos el más incrédulo. Mira todos los cables que nos rodean, la conexión que estamos realizando a través de un programa informático, las cámaras de última generación y tiene claro que de los tres el que sería eliminado el primero en un escenario como el que plantea la serie sería él: «A mí me pillan el primero».. Es Renata Notni, para la que Day One marca uno de sus trabajos más destacados fuera de las telenovelas mexicanas y en producciones europeas, la que siembra la diplomacia entre la batalla tecnológica y el ser humano. «Me emociona la evolución y lo que estamos viviendo ahora mismo en el mundo», asegura la actriz mexicana. Para ella esta evolución constante que se ha implantado en la sociedad actual supone «evolucionar» a la par, «pero al mismo tiempo» necesita detenerse «y no perder lo más bonito que tenemos hoy por hoy en la vida: las conexiones humanas, las relaciones sociales». Notni cree que lo que viene a contarnos Day One precisamente es esto, que «de pronto se pone en riesgo con todo el mundo artificial».. Junto a ella está sentado Jordi Mollà, uno de los malos por excelencia del cine y las series españolas, aunque asegura que él es «más bueno que el pan». Escucha a Renata Notni con atención, deja terminar a sus compañeros; hablará poco durante la entrevista, pero lo que dice hace que al que le escucha le recorra un escalofrío por la piel. «Yo soy el mayor y recuerdo cuando llegaron las calculadoras Casio», empieza a decir. «Todos los alumnos empezamos a utilizar la calculadora para cualquier operación. Pues la inteligencia artificial es como una Casio, pero a lo bestia. No solo sirve para dividir, multiplicar o hacer raíces cuadradas, sino que sirve para todo. ¿A qué nos lleva? A que perdamos pensar», sentencia el actor.. Mollà pone ejemplos muy visuales para explicarse. Por ejemplo, a él le encanta cocinar, pero nunca tira de receta y mucho menos le pregunta a la IA cómo tiene que hacer una Carbonara. «Me lo invento todo», nos dice, pero «hay gente que va a hacer una paella y le pregunta a la IA cómo hacer una paella». «Si nos excedemos al usar la IA para todo perdemos uno de nuestros principales valores, la imaginación y el pensar», reitera el actor.. Sin embargo, y aunque le han vuelto a dar ese papel de malvado que le viene como un anillo al dedo, pero el cual le gustaría cambiar alguna vez, confiesa que a él la tecnología le interesa «mucho». «Es ahí donde puedo ver cómo afecta la tecnología a las personas; y no solamente a las personas más jóvenes», asegura. A lo que se refiere es a que «hay gente de 60 para arriba, incluso de 80, a la que una app les hace una compañía tremenda». Eso sí, al igual que su compañero, no podemos sustituir el calor de un ser humano por una máquina: «Si yo necesito algo se lo digo a mi asistente, no a una aplicación».. Renata Notni, la sicaria de Day One.PRIME VIDEO. Es esta batalla de pensamiento sobre la IA, el ser humano, las máquinas y las nuevas tecnologías que mantienen espontáneamente los actores, lo que curiosamente desprende Day One. ¿Por qué? Porque está en nuestro día a día. «Desde que empezamos a leer el guion hasta esta entrevista todo ha evolucionado», arranca Massagué. «El perro robot que salió hace un tiempo ahora hace auténticas virguerías; el perro robot que sale en la serie, hoy ya no es el mismo en la realidad», afirma.. Es este debate lo que Renata Notni pone en relieve de la serie, que «cuando la terminas de ver te deja encima de la mesa un tema de conversación, te deja pensando». Qué es lo que nos deja en opinión de Notni: «¿Hasta dónde estamos dispuestos a sacrificar en nombre de la evolución? ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar como sociedad, como humanidad?». Difícil respuesta. Ni siquiera los actores son capaces de responder.. «Creo que es el momento en que la sociedad nos pongamos las pilas, porque la inteligencia artificial está avanzando a un paso muy acelerado y es imposible detenerla. Es decir, no hay quien la pare. Por eso debemos cuestionarnos hasta dónde dejamos que esto entre en nuestras vidas; hasta dónde dejamos que nos controle. La IA está al servicio de nosotros, no nosotros de ella», concluye la actriz.
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