Antonia Scott, número de identificación 0703, la persona más inteligente del planeta, la Reina Roja, la mujer que en esta ocasión se adentra aún más en la oscuridad de un mundo de mafias, mentiras, desconfianzas y manipulación. La primera temporada de Reina Roja sirvió para ponerle rostro al fenómeno literario creado por Juan Gómez-Jurado. La segunda, Loba Negra, que Prime Video estrena este viernes, ya no necesita presentaciones. Ni para Antonia Scott ni para Jon Gutiérrez. Tampoco para Victoria Luengo y Hovik Keuchkerian.
Victoria Luengo y Hovik Keuchkerian regresan como Antonia Scott y Jon Gutiérrez en una segunda temporada que abandona Madrid por las mafias de la Costa del Sol y suma a Silvia Abascal, Adriana Torrebejano y Javiera Sky: «Nuestra arma más grande no es la violencia, es la inteligencia»
Antonia Scott, número de identificación 0703, la persona más inteligente del planeta, la Reina Roja, la mujer que en esta ocasión se adentra aún más en la oscuridad de un mundo de mafias, mentiras, desconfianzas y manipulación. La primera temporada de Reina Roja sirvió para ponerle rostro al fenómeno literario creado por Juan Gómez-Jurado. La segunda, Loba Negra, que Prime Video estrena este viernes, ya no necesita presentaciones. Ni para Antonia Scott ni para Jon Gutiérrez. Tampoco para Victoria Luengo y Hovik Keuchkerian.. «Me he sentido muchísimo más libre», reconoce Koldo Serra, director de la serie, cuando se le pregunta qué cambia después de haber superado una primera temporada sometida inevitablemente al escrutinio de millones de lectores. «La primera temporada es casi la temporada de orígenes. Ya sabiendo cuál es el tono de la serie, cómo funcionan ellos dos y viendo que tienen una química increíble, la segunda era: vamos a centrarnos en la trama, vamos a centrarnos en rodar, vamos a centrarnos en pasarlo bien». La presión, asegura, ya estaba en otro lugar: «Ya está. Todo el mundo los ama y nadie puede leer las novelas sin poner su cara a los personajes».. No es poca cosa. Antonia Scott ya es Victoria Luengo y Jon Gutiérrez ya es Hovik Keuchkerian también en la cabeza de muchos de los que vuelven ahora a los libros. «Estar en el imaginario de alguien es algo muy precioso porque no lo puedes controlar», explica Luengo. La actriz admite que durante la primera temporada sí sintió el peso de las expectativas, pero ahora lo contempla de otra manera: «Es bonito tener la oportunidad de hacer un personaje que tanta gente ha imaginado».. Superado aquel examen, Loba Negra puede permitirse abrir el mundo de Reina Roja. Antonia y Jon abandonan Madrid y aterrizan en la Costa del Sol tras la pista de Lola, interpretada por Adriana Torrebejano, la esposa de un mafioso ruso desaparecida y convertida en objetivo de una organización criminal. Tras ella también camina Loba Negra, la asesina a sueldo encarnada por Javiera Sky. Y en medio aparecen los inspectores Romero y Belgrano, Silvia Abascal y Mauricio Morales, dos policías que llevan demasiado tiempo peleando contra ese monstruo de mil cabezas que es el crimen organizado.. El cambio de escenario, sin embargo, no significa que Reina Roja se vuelva más luminosa. Más bien todo lo contrario. Esa contradicción era precisamente una de las obsesiones de Serra. «Las tres novelas eran géneros diferentes», explica. Si la primera tenía algo de Seven, con sus secuestros y su atmósfera asfixiante, la segunda se convierte en «un thriller con mafia y con acción». Y para ello había que sacar a Antonia y Jon de su hábitat.. «Marbella se ha retratado en mil series con glamour», señala el director. Ellos querían hacer otra cosa: rodarla en invierno, casi vacía, con palmeras pero también «cielos plomizos». «Pese a ser más luminoso visualmente, es mucho más oscuro a nivel de tono».. «Nuestra arma más grande no es la violencia, es la inteligencia». Adriana Torrebejano, actriz. Y es en esa oscuridad donde Loba Negra coloca a tres de sus grandes incorporaciones. Lola huye. Romero persigue. Loba Negra caza. Tres mujeres aparentemente situadas en extremos distintos y, sin embargo, unidas por algo que las actrices consideran más poderoso que las pistolas que atraviesan la temporada.. «Nuestra arma más grande no es la violencia, es la inteligencia», resume Torrebejano. Las tres, explican, saben exactamente por qué hacen lo que hacen. «No damos un paso sin ningún sentido. Es muy calculador cómo nos movemos», añaden durante la conversación.. Quizá Lola sea el ejemplo más evidente de ese juego de apariencias. En un primer vistazo es la mujer de un mafioso que corre para salvar la vida. Pero Loba Negra va quitándole capas hasta convertirla en una de las piezas alrededor de las que gira prácticamente todo. Torrebejano se niega a juzgarla: «Para mí es una superviviente constantemente. Es una víctima de la sociedad, de todo, pero claro, es una gran culpable también». Esa contradicción fue precisamente el lugar desde el que construyó al personaje. «Es de doble filo». Y encontró el motor que explica muchas de sus decisiones en algo aparentemente mucho más sencillo: «El amor es lo que la mueve».. Adriana Torrebejano es Lola en Reina Roja: Loba Negra.PRIME VIDEO. Silvia Abascal encontró a Romero en otro tipo de desgaste. Su inspectora lleva años combatiendo a las mafias de la Costa del Sol, acumulando la frustración de quien empezó convencida de que podía derrotarlas y ha descubierto que por cada cabeza que corta aparecen varias más. «Está cansada», reconoce la actriz. Es una mujer «fría, controladora, poderosa en lo suyo», pero ese control tampoco cuenta toda su historia.. Y después está Loba Negra. La asesina. La amenaza. La mujer que debería ocupar sin discusión el espacio de «la mala» y que Javiera Sky se resiste a encerrar ahí. «Es una mala peculiar», bromean las tres antes de corregir inmediatamente la etiqueta: «No hay malas». Loba Negra juega precisamente a eso: a que víctimas, perseguidores y verdugos cambien de posición según desde dónde se mire.. En el centro continúa, sin embargo, la extraña pareja que sostiene Reina Roja. Antonia puede analizar aquello que los demás ni siquiera alcanzan a ver, pero sigue sin comprender muchas de las cosas más elementales de los seres humanos. Después de tres temporadas poniéndose en su cabeza -la trilogía se rodó de manera consecutiva-, Victoria Luengo todavía encuentra desconcertante «la falta de empatía, la falta de comprender la ironía». «Yo soy tan distinta, todo lo opuesto en eso, que es lo que más me choca».. Jon, en cambio, no necesita comprenderla.. «Las cosas realmente importantes son las que no se entienden. El amor no se entiende. El amor se siente». Hovik Keuchkerian, actor. Cuando se le pregunta a Hovik Keuchkerian qué entiende Jon de Antonia que nadie más consigue entender, el actor desmonta la propia pregunta. Porque para él ahí reside precisamente el secreto de la pareja. «Las cosas realmente importantes son las que no se entienden. El amor no se entiende. El amor se siente». Jon no pierde el tiempo intentando descifrar a Antonia, aunque pueda llamarla «puta loca». Hay algo mucho más básico: «Hay algo dentro de él que ama a Antonia y sabe que amar a Antonia es lo correcto. Y eso no se discute».. Parte de esa complicidad ha terminado traspasando la pantalla. Luengo y Keuchkerian ya habían coincidido en Antidisturbios, aunque apenas trabajaron juntos y su amistad llegó después, cuando supieron que iban a convertirse en Antonia y Jon. Luengo recuerda cómo fue a visitar al actor al hotel donde se encontraba rodando en Canarias. Hablaron durante horas. «Ahí dije: esta persona me va a caer bien». Después llegaron los ensayos, el rodaje y una relación que inevitablemente acabó entrando en los personajes. «En un rodaje sienta muy bien tener una persona normal y él es muy normal», cuenta entre risas.. Loba Negra aprovecha precisamente que ya conocemos y queremos a esos dos personajes para lanzarlos a un territorio mucho más peligroso. Antonia sigue siendo la mujer capaz de resolver aquello que nadie puede resolver. Jon sigue siendo el hombre que permanece a su lado incluso cuando no comprende por qué. Pero alrededor de ambos ya no hay únicamente un crimen que descifrar.. Hay mujeres que huyen, mujeres que cazan y mujeres que llevan demasiados años persiguiendo. Hay mafias, secretos, cuentas pendientes y una violencia que no siempre necesita una pistola. Y hay, sobre todo, una Reina Roja que cuanto más se acerca a la solución, más tiene que internarse en la oscuridad.
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