Cuando Ian de la Rosa (Granada, 38 años) era pequeño, no estaba llamado a ser director de cine. “Pero sí recuerdo que con mi padre veía la trilogía de El padrino, y eso nos unía”, recuerda en Berlín a primera hora de la mañana del viernes, de punta en blanco porque la gala de estreno de su primer largo, Iván & Hadoum, se celebra a las 14:00. “Ni me quejo, soy feliz con todo lo que está pasando con la película”, que de la sección Panorama de la Berlinale pasará a la Oficial del festival de Málaga, en una travesía ya habitual del cine español, antes de alcanzar las salas comerciales el 19 de junio. De la Rosa, que creció en Níjar (Almería), iba para médico, hijo de trabajadores sociales; ahora es el representante español en la capital alemana.. Seguir leyendo
El cineasta español presenta en la Berlinale ‘Iván & Hadoum’, la relación sentimental en el campo almeriense entre un chaval trans y una chica hispanomarroquí
Cuando Ian de la Rosa (Granada, 38 años) era pequeño, no estaba llamado a ser director de cine. “Pero sí recuerdo que con mi padre veía la trilogía de El padrino, y eso nos unía”, recuerda en Berlín a primera hora de la mañana del viernes, de punta en blanco porque la gala de estreno de su primer largo, Iván & Hadoum, se celebra a las 14:00. “Ni me quejo, soy feliz con todo lo que está pasando con la película”, que de la sección Panorama de la Berlinale pasará a la Oficial del festival de Málaga, en una travesía ya habitual del cine español, antes de alcanzar las salas comerciales el 19 de junio. De la Rosa, que creció en Níjar (Almería), iba para médico, hijo de trabajadores sociales; ahora es el representante español en la capital alemana.. Iván & Hadoum es una comedia romántica en el campo almeriense, con epicentro en una factoría de empaquetado de tomate. Los elementos nuevos los aportan sus protagonistas: si Iván (encarnado por Silver Chicón) es un transexual que nunca ha tenido la necesidad de salir de su pueblo, Hadoum (interpretada por Herminia Loh) es una marroquí educada en España que ha vuelto al pueblo solo lo suficiente para retomar impulso. “Cada uno tiene claro su horizonte. Uno es más familiar, ella es más aventurera en lo de buscarse su vida. Entonces van a ser consecuentes con lo que ellos han visto en la vida, a pesar de que se les cruza el amor”, explica su creador. “Porque está claro que mi filme es una historia de amor clásica con personajes y cuerpos que no lo son. Me parecía muy importante el tema del deseo y de los cuerpos, la representación trans más allá de la tragedia, como la vivimos en mi generación”.. Silver Chicón y Herminia Loh, en un momento de ‘Iván & Hadoum’.. De la Rosa estudió cine en la Escac, la escuela de cine catalana, porque tenía familia en Barcelona. Con 24 años comenzó a transicionar en su género. En 2015 participó en el festival de Cannes, en el apartado dedicado a escuelas de cine, con Víctor XX. “Lo recuerdo como muy lejano. Porque transitar genera una factura en muchos sentidos. En muchos momentos de esos años sufrí una factura social y económica. Es complicado trabajar, es complicado sentirte a gusto”, sonríe de forma queda. “Ahora lo veo como algo del pasado, en realidad como algo muy lejano. También quiero señalar que la industria no es la de entonces. Ha cambiado muchísimo. Ahora tengo la sensación de que hay más espacio para todos, que se han abierto a nuevas voces y representaciones. Una película como esta no hubiera sido posible hace 10 años. Se ha hecho cuando ha llegado el momento”.. Aunque quiere señalar un referente que habitaba en su subconsciente y que hace poco redescubrió. “Volví a ver Belle Epoque, y redescubrí a Violeta, el personaje de Ariadna Gil”. Una película de 1992 con una historia fechada en 1931 le hablaba directamente a un cineasta en 2025: “La secuencia del baile está mostrando a las claras un cambio de sexo. Recordé que cuando era niño la película de Trueba fue el único reflejo que encontré en el cine popular de la transexualidad”.. El cine español también ha mejorado en su representación, por ejemplo, de la España rural. Sandra Romero deslumbró a finales de 2024 con Por donde pasa el silencio, y esa mirada del campo desde creadores nacidos allí se suma De la Rosa. “Por eso siento que la industria se está abriendo y se añaden nuevas miradas. Yo no vengo de una familia de cine ni artística ni nada. Mis padres son trabajadores sociales, mi abuelo no sabía leer ni escribir. Yo he estudiado dirección de cine con mucho esfuerzo y además he transicionado”. Y aprovecha para incluir una reivindicación: “¿Para cuándo una escuela pública de cine? He montado el filme en Bruselas y el editor, Yannick Leroy, había estudiado en una universidad pública. ¿Por qué en España es tan caro? Yo he tenido la suerte de que mi familia, para nada megaprivilegiada, me ha podido sustentar a nivel emocional más incluso que a nivel económico, y eso es muchas veces fundamental para coger impulso”.. Ian de la Rosa, de pie, en el rodaje de ‘Iván & Hadoum’ con su pareja portagonista.Lluís Tudela. En 2022 De la Rosa fue candidato a los premios Goya y ganó el Gaudí con su corto Farrucas, en el que mostraba la vida de cuatro adolescentes orgullosas de sus raíces marroquíes y españolas de El Puche, un barrio periférico de Almería. El cineasta lo rodó dos veces, porque la primera no le dejó contento. “Aprendí mucho de ese esfuerzo”. Y en ese viaje ya participó una chica, Hadoum Benghnidira Nieto, ahora actriz secundaria en Iván & Hadoum, que además ha prestado su nombre al título. “No escribí pensando en nadie. Puse en Google cantante hispanomarroquí andaluza y salió Restinga, el nombre artístico de Herminia. Así de claro. Me emocioné, era perfecta, aunque mis productores me pidieron prudencia. Yo llevaba razón. Silver era amigo de unas amigas, y contacté con él”.. Curiosamente Loh y Chicón proceden de la música, “eco de sus almas artísticas y de su generosidad”, necesaria para un rodaje realizado en tan solo cinco semanas. “Ah, y no les enseñamos el final en guion hasta la noche anterior. Pedí rodar el último día la conclusión del filme, pata que sus cuerpos hubieran sentido el viaje de sus personajes”.. Silver Chicón, Ian de la Rosa y Herminia Loh, el viernes en Berlín.CLEMENS BILAN (EFE). Acabando la conversación, De la Rosa confiesa un deseo que cumple Iván & Hadoum: “Necesito ver películas, al menos una, donde entienda que mi cuerpo puede ser deseado, que ser trans no es un conflicto. Evidentemente, cuando empieza a transitar, te estalla una bomba en tus cimientos, hay que reconstruirse completo. Hacerlo es duro, aunque también maravilloso. Yo repetiría el proceso”.. El cineasta recuerda a otras figuras españolas trans como el filósofo Paul B. Preciado o la actriz Karla Sofía Gascón para explicar que “cada persona es distinta, igual que cada transición es diferente”. Aunque, al final, asegura: “Tanto las etiquetas como las banderas son muy necesarias para la visibilidad, pero también poseen un doble filo, ¿no? Nos hacen creer que una persona, por pertenecer a una minoría, representa a su colectivo. A la vez, aprovechemos la oportunidad. La sociedad puede aprender mucho de nuestra experiencia, me refiero al punto de vista, porque podemos enriquecer la mirada hacia el heteropatricado. Lo importante es aportar”.
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