Poner orden, ayudar al desapego, deshacerse de lo que no se necesita, pero se guarda año tras año, mudanza tras mudanza… esa es la nueva misión de Inés Hernand en Ordena tu vida, el nuevo programa que estrena este jueves en el prime time de Televisión Española y que está basado en el exitoso formato británico Sort Your Life Out. «Hemos entrado en seis hogares españoles con familias muy diversas y muy representativas y hemos puesto orden a sus vidas», explica la presentadora.
La 1 estrena este jueves en prime time otra de sus apuestas de verano, Ordena tu vida, con Inés Hernand al frente de un formato donde ayudará a familias española a deshacerse de todo lo innecesario de sus casas
Poner orden, ayudar al desapego, deshacerse de lo que no se necesita, pero se guarda año tras año, mudanza tras mudanza… esa es la nueva misión de Inés Hernand en Ordena tu vida, el nuevo programa que estrena este jueves en el prime time de Televisión Española y que está basado en el exitoso formato británico Sort Your Life Out. «Hemos entrado en seis hogares españoles con familias muy diversas y muy representativas y hemos puesto orden a sus vidas», explica la presentadora.. En cada episodio, una familia abrirá su hogar y se enfrentará a un desafío tan práctico como emocional: vaciar la vivienda por completo (se estima que en los hogares españoles se acumulan más de 60.000 objetos) para reorganizarla y desprenderse de aquello que ya no forma parte de su vida. Todas las cosas se trasladan a un gran almacén, donde se colocan una a una y se clasifican por categorías. Allí, al ver todas sus pertenencias reunidas en un único espacio, llega el momento decisivo: elegir qué conservar, qué donar, qué reciclar y qué poner a la venta.. Ordena tu vida también se adentrará en las historias que hay detrás de cada casa: los recuerdos, la forma en la que habitamos los espacios y las emociones que proyectamos sobre las cosas. Es un formato que mezcla emoción, humor y consejos prácticos, pensado para que el espectador mire su propio hogar desde otra perspectiva.. «Cada pertenencia tiene una historia, hay que enfrentarse a decisiones. Por qué estas cosas forman parte de tu vida y otras no las necesitas para nada. Después de ver el programa es imposible no ver tu propia casa y tu realidad de otra forma», asegura Rubén Mayoral, director general de Lavinia Audiovisual, productora del programa.. El carpintero creativo José Antonio Peironcely (Jose Recicleitor); la experta en limpieza Cristina Simón (La fregona de Cris); y Pilar Quintana, responsable de devolver el orden a cada vivienda acompañarán a Inés Hernand en esta aventura.. ¿Qué pensaste cuando te ofrecieron presentar este programa?. Me pareció increíble, una oportunidad muy linda para ampliar mis facetas como presentadora, pero, sobre todo, porque soy una gran consumidora de ese tipo de formatos. He crecido con la televisión y desde los 16 años he visto todos los programas de reformas. Para mí era un programa soñado. Tiene ese factor humano que impacta en la vida de la gente. Cuando me dijeron que era la franquicia Sort Your Life Out y vi los programas de la BBC pensé: «Esto es increíble». Hay un reto real, un cambio que no es solo el antes y el después, sino el compromiso de la familia para deshacerse de cosas que les hacen ilusión y contar sus historias.. ¿Éste es igual que el de la BBC?. Es idéntico. Nosotros somos idénticos a ellos. No sabía cómo funcionaban las franquicias, pero te hacen revisiones y vino una asesora de la BBC. Fliparía con las casas, porque esto es otra película, claro, el factor local, el toque español… Pero el sentido estético es brutal. Dentro de la producción hay gente que ha trabajado muchos años con Chicote, por lo que hay olfato y solvencia en estos formatos. Eso ayuda mucho.. ¿Qué tipo de familias participan?. Hay familias clásicas, otras en las que se han divorciado y los padres se apoyan mucho en los abuelos, familias con niños con diversidad funcional, familias de abuelos, hijos y nietos juntos… De todo. También segundas generaciones de migrantes, jóvenes compartiendo piso, que es una realidad de las grandes ciudades. Para seis entregas, están muy bien elegidas.. «Es una queja recurrente: habitaciones por 400 o 450 euros que puedes tocar las paredes extendiendo los brazos». ¿Aparece en el programa el problema de la vivienda?. Constantemente. Las casas que hemos visitado son periféricas, no del centro de Madrid, porque ya nadie vive allí. Los chavales jóvenes que entrevistamos sí viven en el centro. Y es una queja recurrente: habitaciones por 400 o 450 euros que puedes tocar las paredes extendiendo los brazos. Cuando tienes hijos te vas más lejos, renuncias a comodidades, pero necesitas metros. Acabas en Getafe, Villalbilla, Morata de Tajuña… Es lo que ocurre.. ¿Cómo habéis evitado romantizar la precariedad?. Es que no detectas precariedad. Detectas los malabares del ciudadano medio español. Más que precariedad, ves vidas ahogadas: levantarte a las 7, llevar a los niños al fútbol, la barbacoa del fin de semana, el domingo alguien se pone malo, se acaba la bombona de butano… Ves vidas reales. Y muchos hobbies: gente que toca la guitarra, un guardia civil cantando con sus hijas una canción compuesta por él. También cosas raras: una dentadura, cordones umbilicales… Y muchas fotos físicas, muy de los 90 y los 2000. Me da pena porque los jóvenes ya no tienen tantos objetos físicos.. ¿Tú acumulas muchas cosas en casa?. Tengo libros en papel y poco más. Ropa no, porque la devuelvo. Me he mudado 13 veces en 34 años. Vives en un estado en el que no quieres poner una chincheta en la pared porque no sientes la casa como tuya. Eso también lo veremos en próximas generaciones: no puedes hacer barrio porque no sientes comunidad.. ¿Qué has aprendido del programa y qué fue lo primero que tiraste en tu casa?. Platos rotos. Hay muchas cosas que se conservan rotas. Yo tenía platos descascarillados, pantalones… Y dices: «¿Por qué guardo esto?». Es ese miedo a la escasez. Camisetas roñosas «para estar por casa», cuando tienes 40. El programa te pone un espejo: ¿tendré yo 40 cazuelas negras? ¿95 totebags de ruedas de prensa? Afirmativo.. Imagen del primer capítulo de Ordena tu vida.RTVE. ¿Te llevaste algo de lo que descartaron los participantes?. Un libro de Sisi emperatriz que era como uno que tenía mi abuela. También una colección repetida de una casa. Y una chupa de cuero increíble que rechacé porque había que poner freno.. Has hecho de todo en TVE. ¿Sientes que te queda algo por hacer?. Tengo 34 años, me quedan 33 por cotizar. Lo que dé de sí. ¿Un programa de circo? Let’s go. ¿Selección de kiwis? También. Me gustan los viajes, los road trips, algo más underground. La tele generalista te da visibilidad, pero falta ese punto punk de los digitales.. «No haría un reality sobre mi vida, no es tan interesante». ¿Harías un reality sobre tu vida?. Mi vida no es tan interesante. Pero sí me gustaría que nos lanzasen a algún sitio, gente dispar, pero sin misiones. No sé si me veo dos meses y medio en autobús nueve horas tipo Hasta el fin del mundo. Pero viajar me encanta. Lo único que pedimos es la renovación de Ordena tu vida, eso significará que ha ido genial.. ¿Te da miedo que un cambio de Gobierno afecte a tu continuidad en TVE?. No. Me parece un éxito cada día que me despierto y digo: «Otro día que no me ha dado un aneurisma». En algún momento tiene que haber relevo generacional. Si no, el INEM se queda vacío. Yo hago mi trabajo. Si no es aquí, será en otro sitio. Ahora es un momento icónico para quedarse, pero bueno…. Manu Sánchez contó que recibía amenazas de muerte por estar en Televisión Española, ¿a ti te afecta el foco por trabajar en la pública?. Si tú crees en lo que dices y eres coherente, no tendría por qué afectarte. Estamos defendiendo cosas que son los mínimos. Hay gente que te ve como la pasionaria de la izquierda cuando dices cosas básicas. Y sí, claro, hay amenazas: «Chiringuito con mi dinero público», «rodilleras»… Pero no creo que sea el sentir generalizado. Si crees en la democracia, hay que consentir que haya gente que te diga eso. Yo vivo tranquila.. Inés Hernand, en una escena de Ordena tu vida.RTVE. ¿Crees que la gente tiene una imagen distorsionada de ti?. La gente coge lo que quiere creer. Si coges un corte mío de 30 segundos, se puede descontextualizar. La vida no funciona así. Hay que instar al criterio, al espíritu crítico, a leer otras cosas. Tenemos que convivir. Si no estoy yo, estará otra persona. Hay gente que necesita descargar frustración. A veces te toca comértelo, pero no hay que darle más recorrido.. ¿Siempre has sido así o lo has aprendido?. Hay cosas que se aprenden del hate y de las redes. Pero la convivencia es clave. He estado en espacios laborales con perfiles diversos, con enganchones, y al final son ocho horas currando.. Ha pasado un año de La familia de la tele. ¿Qué aprendiste en ese programa?. Mucho. Hay prejuicio hacia el mundo del corazón y la salvamización de todo. Vemos tertulias políticas completamente salvamizadas. Había personajes más contenidos, pero la atención se ponía en un lugar. Me lo pasé bien, había compañeros increíbles, pero la audiencia manda: si dice «no», pues vale.
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