A mediados de los años sesenta, tras asentarse como uno de los magos del cine independiente, popular y de género en Estados Unidos, Roger Corman, maestro de la producción barata, efervescente y cachondamente juvenil, dio la oportunidad de deslumbrar a una serie de directores primerizos que, comenzando por el terror y el cine de género, mostraron cualidades innatas con apenas cuatro duros. De Francis Ford Coppola a Peter Bodganovich, de Martin Scorsese a Jonathan Demme, la lista es lo suficientemente larga como para pensar que quizá el terror, territorio dado al cliché en las formas y el fondo, a que no sea nada fácil salirse del carril marcado si no se es una promesa auténtica, pueda ser el género ideal para descubrir talentos.. Seguir leyendo
Jacob Chase ha aprovechado la oportunidad de la productora Blumhouse para componer una obra bastante más que aceptable
A mediados de los años sesenta, tras asentarse como uno de los magos del cine independiente, popular y de género en Estados Unidos, Roger Corman, maestro de la producción barata, efervescente y cachondamente juvenil, dio la oportunidad de deslumbrar a una serie de directores primerizos que, comenzando por el terror y el cine de género, mostraron cualidades innatas con apenas cuatro duros. De Francis Ford Coppola a Peter Bodganovich, de Martin Scorsese a Jonathan Demme, la lista es lo suficientemente larga como para pensar que quizá el terror, territorio dado al cliché en las formas y el fondo, a que no sea nada fácil salirse del carril marcado si no se es una promesa auténtica, pueda ser el género ideal para descubrir talentos.. Seguir leyendo
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