En Supervivientes siempre ocurre algo que cambia la dinámica del reality. De repente, un concursante que pasa sin pena ni gloria revive de sopetón gracias a una prueba. Anoche, en Supervivientes: Conexión Honduras, ese supervivientes fue Jaime Astrain. . Seguir leyendo
Supervivientes enfrentó anoche a sus concursantes a una de las pruebas más difíciles del reality y a la vez más espectaculares. Se la jugó Supervivientes con el cambio de dinámica de la apnea, pero llegó Jaime Astrain para lograr lo que nadie había conseguido
En Supervivientes siempre ocurre algo que cambia la dinámica del reality. De repente, un concursante que pasa sin pena ni gloria revive de sopetón gracias a una prueba. Anoche, en Supervivientes: Conexión Honduras, ese supervivientes fue Jaime Astrain.. Hasta anoche, Jaime Astrain era el superviviente silencioso, el superviviente perfecto a lo que supervivencia se refiere, el superviviente que ni destacaba ni se ocultaba demasiado, el superviviente sin más. Pero todo cambió para el ex futbolista anoche. Nadie esperaba ver lo que hizo anoche Jaime Astrain, un récord que va a costar años que se pueda volver a vivir, una apnea que hizo que el plató se levantase, que puso el corazón de Sandra Barneda en vilo y que se llevó por delante todos los récords de Supervivientes.. Jugó Supervivientes de una manera muy extraña las siempre buenas cartas que da la apnea. Al igual que la Noria Infernal o el Duelo al sol, la apnea es una de esas pruebas más espectaculares del reality. Es, de hecho, una de las pocas pruebas por las que se permite a los supervivientes que se preparen previamente. Normalmente, los concursantes no saben a que juegos se enfrentan hasta que no comienzan las galas y ven las estructuras o escuchan las explicaciones. En el caso de la apnea, desde hace unos años, la organización les avisa y les da indicaciones de cómo tienen que ir preparando sus cuerpos para enfrentarse a ésta. La explicación es sencilla, cuanto más aguanten, más espectáculo.. Además, la prueba de apnea es de esas que pueden provocar un disgusto. Ya sucedió el año pasado con la edición italiana cuando una superviviente se enganchó con su pelo en la estructura durante la apnea y tuvo que ser rescatada por el equipo del programa. Es decir, no es una prueba sencilla ni para el que la hace ni para el que está pendiente de que todo salga bien. La apnea no es ninguna tontería, es una lucha contra uno mismo, que exige una preparación que en muchas ocasiones se deja en manos de especialistas. En Supervivientes, la pasan a pelo. De ahí, que cuando un concursante hace lo que hizo anoche Jaime Astrain o Maica -porque también logró lo inimaginable- se viva un momento histórico como el que se vivió anoche.. Las pruebas históricas más exigentes de Supervivientes incluyen la apnea, la Noria Infernal y el Triángulo sin Bermudas, diseñadas para llevar al límite físico y mental a los concursantes. De todas, es la apnea, la prueba reina de resistencia. El año pasado Rubén Torres, ganador de la edición All Stars de Supervivientes se hizo con el récord al hacer una apnea de 4.44 minutos. Fue una prueba que llevó al límite a la organización, pues durante su histórica marca en Supervivientes All Stars, su estado al salir del agua generó pánico entre sus compañeros y la audiencia debido al nivel de agotamiento y la falta de oxígeno.. Antes que él el récord lo tenía una mujer, Carla Barber que en el año 2016 hizo una apnea de 4.18 minutos y en la misma edición Jorge Díaz con 4.17. Pues bien, anoche Jaime Astrain pulverizó todos los récords de apnea no solo de Supervivientes sino de la televisión con un tiempo de 5.04 minutos bajo el agua. No hubo susto cuando salió, pero sí hubo una revolución en el plató con Sandra Barneda sin poder creerse lo que acababa de hacer el ex futbolista, Rubén Torres, lamentando haber pérdido su corona de rey de la apnea, y María Lamela patidifusa, repitiendo en bucle «¡madre mía, madre mía!, ¡increíble!».. Y que dé gracias Supervivientes a la gesta de Jaime Astrain porque el cambio de planteamiento de la prueba de apnea que se instauró anoche podría haber acabado con el absoluto rechazo del público. Pero llegó Jaime Astrain para salvar una prueba que se hiz eternamente larga, pues en esta ocasión los supervivientes no se sumergían a la vez en el agua por equipos sino que cada superviviente de cada equipo se sumergía de uno en uno sumando a un crono conjunto su tiempo bajo el agua. El equipo que en su conjunto acumulase más tiempo ganaba y se clasificaba para el segundo juego y, por tanto, para lograr la ansiada prueba de recompensa: comida.. El primer equipo en hacerlo eraPlaya Victoria, que después de que todos sus integrantes, uno por uno, se enfrentasen a la temible apnea, acumularon un tiempo grupal de 17 minutos y 13 segundos. Fue Alvar el que se quedó muy cerquita de batir el récord de Rubén Torres y el de enganchar al público ante la posibilidad de un nuevo récord. El resto de supervivientes hicieron lo habitual en este tipo de prueba. Una persona media suele aguantar unos 30-60 segundos.. Jaime Astrain se recupera tras su espectacular apnea en Supervivientes.MEDIASET. Además, hay que tener en cuenta que la prueba de apnea en Supervivientes no se hace en un tanque cerrado sino en el mar. Está el oleaje y, aunque el agua del Caribe es cálida, los concursantes pierden mucha grasa corporal. El frío adelanta la aparición de las contracciones diafragmáticas (el cuerpo pidiendo aire), lo que hace que los últimos minutos sean una lucha mental contra el propio instinto de supervivencia.. Llegaba el turno de Playa Derrota. Los integrantes de esta playa hicieron marcas que sin ser récords eran históricas: Aratz Lakunza acumuló un tiempo de 4 minutos y 30 segundos, como Maica Benedicto que llegó a más de los 4 minutos, superando la marca de Carla Barber. Y llegaba el turno de Jaime Astrain, que conseguía batir el récord de 4 minutos y 45 segundos de Rubén Torres, con 5 minutos y 4 segundos. El equipo logró acumular un tiempo de 23 minutos y 59 segundos.. No solo fue espectacular el tiempo conseguido, sino la calma con la que Jaime Astrain salió el agua como si lo que acababa de hacer fuera lo habitual. «Has batido el récord histórico de Supervivientes en apnea», le anunció María Lamela cuando ya todos habían terminado la prueba. Muy emocionado -no es para menos- Jaime Astrain de lo dedicaba «al amor de mi vida (Lidia Torrent),que está en casa cuidando de nuestra hija».. No fue ninguna tontería lo que lograron Jaime Astrain, Alvar, Aratz o Maica. La apnea, por muy espectacular que sea y por mucho juego que dé en Supervivientes es un riesgo que desde Supervivientes se controla en todo momento. Está el equipo médico, los buzos y todo bajo control. Esa es la parte que no se ve, la que rompería la magia de la televisión.. En el otro lado está la preparación de los supervivientes. Fue el propio Jaime Astrain el que reveló y agradeció los consejos y la ayuda que durante estos días le dio Aratz para enfrentarse a la prueba. Es lo que tiene Supervivientes, de la noche a la mañana una prueba te puede convertir en un gran favorito. Jaime Astrain anoche no solo ganó una porción de pizza.
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