El reciente paso de Brad Pitt por nuestro país dejó varias imágenes de su afinidad con la cultura local. Baño de masas a las afueras del hotel María Cristina de Donostia, excursiones artísticas entre obras de Chillida, primera respuesta pública a su histórico y cuestionado encuentro con la figura televisiva Makoke y aparición sorpresa en un bautizo de la madrileña iglesia de Santa Bárbara para integrarse en la familia de su novia, Inés de Ramón.. Seguir leyendo
El actor y doble Joel Abadal ha cubierto en el rodaje de ‘En el corazón de la bestia’ las partes de acción de uno de sus grandes ídolos, con quien ha conseguido trabar amistad
El reciente paso de Brad Pitt por nuestro país dejó varias imágenes de su afinidad con la cultura local. Baño de masas a las afueras del hotel María Cristina de Donostia, excursiones artísticas entre obras de Chillida, primera respuesta pública a su histórico y cuestionado encuentro con la figura televisiva Makoke y aparición sorpresa en un bautizo de la madrileña iglesia de Santa Bárbara para integrarse en la familia de su novia, Inés de Ramón.. Pero hubo un detalle que pasó desapercibido durante la presentación de su película, En el corazón de la bestia, en el Festival de San Sebastián, que también da muestras de su sintonía española. En medio de la rueda de prensa, y sin que ningún periodista indujera la pregunta, Brad Pitt se acercó al micrófono y dijo, tras una disertación sobre el duro rodaje que parecía ya concluida: “Por cierto, me gustaría enviar un saludo a mi doble de acción. Es uno de vuestros compatriotas, Joel Abadal. Su labor fue increíble, tiene un gran talento. Él hizo el trabajo duro para mí”.. ¿Quién es Joel Abadal? Con 30 años y una carrera volcada en el mundo de las artes escénicas desde que era adolescente, el nacido en Castelldefels (Barcelona) se encuentra aún en shock tras escuchar cómo Brad Pitt alababa su trabajo tras las cámaras de En el corazón de la bestia, que se estrenó el 25 de septiembre. “No suele pasar que una estrella de Hollywood con tanto renombre como Brad Pitt, todo un icono, mencione a su especialista con nombre y apellido. Para mí ha sido muy especial, estoy impresionado porque no tenía por qué hacerlo”, cuenta Joel Abadal en conversación con ICON. Agradece sus palabras no solo por lo que tienen de aval personal, sino también de tributo a una profesión invisibilizada. “Es un reconocimiento a toda la industria, a todos mis compañeros que a diario nos jugamos la integridad física por el cine”.. Retrato del actor y doble de acción Joel Abadal, que acaba de trabajar con Brad Pitt en ‘En el corazón de la bestia’.Marina CastellsJoel Abadal y Brad Pitt en un momento del rodaje de ‘En el corazón de la bestia’.Scott Garfield. Se da la circunstancia de que Brad Pitt ganó su primer Oscar interpretando, precisamente, a un doble de acción en Érase una vez en Hollywood (papel que retomará próximamente en Las nuevas desventuras de Cliff Booth, en salas el 25 de noviembre). Enmascarada bajo la soleada apariencia de epopeya californiana y carta de amor cinéfilo, la película de Tarantino era en su meollo una oda a la amistad masculina entre un actor de capa caída y su especialista. ¿Se ha filtrado algo de aquella fraternal melancolía en la reivindicación que hoy hace Pitt de su sosias castelldefelenc? “Totalmente”, confirma Joel Abadal. “Aparte de que Brad Pitt ha hecho muchísimas películas y sabe lo que comporta tener un doble, el hecho de que haya interpretado un especialista influyó en su trato hacia mí. Percibí en él una confianza absoluta hacia el departamento de stunts. Lo que nosotros decíamos iba a misa. A mí me pedían muchos consejos sobre cómo realizar ciertas acciones y él básicamente solo me escuchaba a mí”.. El trabajo de los especialistas como Joel es algo más sofisticado que la imagen que a menudo tenemos de “actores con un leve parecido físico que hacen las secuencias de riesgo”. El rodaje de En el corazón de la bestia duró dos meses y medio, pero antes de hacer esa primera claqueta con Brad Pitt delante de la cámara, el equipo de especialistas dedicó un mes y medio de preparación para las secuencias de acción, diseñando la exquisita coreografía de los arrebatos de violencia para que a) queden bien en cámara, y b) nadie se mate ni se lesione haciéndolo. “En esa preparación nosotros hemos ido a todas las localizaciones, hemos hecho todas las pruebas pertinentes y hemos diseñado las escenas de peleas”, explica Joel.. En la película de David Ayer hay una escena particularmente delicada entre el personaje de Pitt y unos lobos. Mucho antes de empezar a rodar oficialmente, el equipo de segunda unidad de la película grabó ya esa misma escena con Joel como protagonista, siguiendo las directrices marcadas por el guión y por Ayer, para más tarde presentarla como propuesta. “Nosotros mostramos esto al director y a los productores para ver si estamos en la línea de lo que quieren. Entonces, una vez está hecho eso, se lo mostramos a Brad Pitt para que él dé su opinión de si le gusta o no. Diez segundos de acción en una película equivalen a semanas de trabajo para nosotros, los especialistas. El objetivo es que, cuando Brad Pitt llegue al set, sepa ya lo que va a hacer”. El encargado de proyectar la propuesta y exponerla ante el director y los actores es el coordinador de escenas de acción; en el caso de En el corazón de la bestia, Alan Poppleton. “Y una vez en set”, dice Joel, “yo soy la persona que le enseña a Brad Pitt físicamente lo que vamos a hacer. Le replico lo que yo ya he hecho en el ensayo y que él ya ha visto en grabaciones. Yo estoy mano a mano con él explicándole la mejor manera para interpretar la acción”.. El actor y doble de acción Joel Abadal caracterizado como el personaje de Brad Pitt en ‘En el corazón de la bestia’.Scott Garfield. Esa intimidad entre las condiciones climatológicas hostiles de Nueva Zelanda, lugar de rodaje de la película, creó un vínculo entre Joel y Brad, a quien nuestro hombre insiste en referirse como “señor Pitt”, quizás por influencia de ese “Mr. Pitt” que se intuye coletilla de uso corriente entre bambalinas. Hay, además, una serendipia que hizo de este trabajo algo especial para Joel: Brad Pitt había sido siempre su ídolo de juventud. “Cuando vi Troya, me dejé el pelo largo y me dediqué a entrenar con espadas, cuando vi El club de la lucha, me rapé el pelo y me dejé la misma perilla. Para mí era un referente absoluto como figura masculina”.. Joel venía de trabajar con el coordinador de especialistas Alan Poppleton en la serie Spartacus: House of Ashur —donde, además de ser doble de acción, hizo un papel secundario— y su jefe le comentó que tenía un proyecto entre manos para el futuro inmediato. En esa fase inicial no le dijo que era para ser doble de Brad Pitt. “Como es una persona muy reservada, no revela nada hasta que las cosas no están confirmadas al cien por cien, así que me fui a Tailandia con mi pareja a la espera de más noticias. Mientras esperaba por la llamada, me mantuve en forma entrenando muay thai durante dos meses. Alan me iba pidiendo información, como mis medidas o que le mandara diferentes fotos, pero sin desvelarme nada. Y cuando me llamó para decirme que el trabajo consistía en ser doble de Brad Pitt, no me lo podía creer. No entraba en mi cabeza la posibilidad de poder doblar a Brad Pitt. Aún sigo con la boca abierta”.. El primer día de rodaje con él, trató de fingir normalidad. “Yo soy una persona superprofesional y sé mi lugar en cada momento, pero por dentro estaba flipando, ¡estaba viendo al señor Pitt delante de mí! Tiene una aura muy especial, una energía que impresiona: notas que está ahí”. Poco a poco, la relación entre ambos empezó a estrecharse y el especialista pudo liberar tensión. “Al principio respetaba mucho sus momentos porque su personaje está saltando de emociones todo el rato durante la película y no quería perturbar su proceso. Él se dirige a ti cuando necesita algo de ti, yo en ningún momento intentaba socializar con él. Pero a medida que pasábamos tiempo juntos y hacíamos escenas en el agua, hablamos de películas, de la vida… Sí que hemos tenido esa intimidad. Es una persona muy correcta, muy profesional, muy humilde, te escucha y tiene ganas de hablar”.. Joel Abadal en un momento del rodaje de ‘En el corazón de la bestia’.Scott Garfield. Actores como Jonah Hill han definido a Brad Pitt como un maestro de las bromas pesadas. Joel confirma que él mismo fue blanco de ese mismo sentido del humor. “El señor Pitt siempre bromeaba diciendo que hago fácil las cosas difíciles, como cabalgar a caballo, hacer el pino o un mortal hacia atrás, pero las fáciles las hago de manera difícil. Varias veces, en el rodaje, me he tropezado con algo mientras caminaba, y eso a él le hacía mucha gracia. Se reía diciendo: ‘Sabes hacerlo todo de maravilla, pero no sabes andar. En eso te gano”.. Pese a su juventud, Joel es un veterano del espectáculo. “Desde pequeño mi madre me llevaba al circo y quise unirme a aquel universo. Me matriculé a una escuela de circo en el Ateneo Popular de Nou Barris, en Barcelona, y al poco tiempo me di cuenta de que necesitaba más habilidad acrobática para llegar al nivel al que aspiraba, así que me apunté a hacer gimnasia artística”. Joel empezó a hacer teatro musical y perfeccionó sus conocimientos atléticos haciendo artes marciales, en concreto muay thai y taekwondo. Y, a los 13 años, le llegó su primera oportunidad. Sus aptitudes acrobáticas en el Ateneo Popular de Nou Barris llamaron la atención de Luis Riviera, fundador de In Extremis, empresa especializada en coordinación de especialistas de acción, y obtuvo su primer papel en la película Rec 3, de Paco Plaza.. Tras pasar por la Ecole Nationale de Cirque en Montreal, formarse para ser horse master –especialista de acción en escenas con caballos– y participar en varios musicales, como Flashdance, su carrera como actor empezó a despuntar, paralela a la de especialista. Lleva diez años acumulando pequeños papeles en series y películas y anhela más. “Mi sueño es ser el Tom Cruise español. Quiero convertirme en un actor dramático especializado en cine de acción y hacer yo mis propias escenas de riesgo. Estaría dispuesto a dejar el mundo de los stunts para ser actor, el problema es que no dejan de llamarme para trabajar como especialista”. Uno de sus últimos trabajos fue la tercera entrega de Avatar. Puede que Joel esté acostumbrado a jugarse la vida con saltos mortales en los que un centímetro de más a la izquierda o la derecha pueden suponer una lesión medular, pero nunca sintió tanta tensión como rodando a las órdenes de James Cameron. “El nivel quirúrgico que se necesita para trabajar con Cameron impresiona, porque se pide un rendimiento de pura perfección. Hay que ser capaz de trabajar bajo esa presión”. Entre sus proyectos inmediatos se listan trabajos como la esperada adaptación del videojuego The Legend of Zelda o las cuatro películas sobre los Beatles que Sam Mendes está rodando simultáneamente.. Joel Abadal en el rodaje de ‘En el corazón de la bestia’.Scott Garfield. Habida cuenta de su complicidad con Brad Pitt, la pregunta es inevitable. ¿Le ha dado algún consejo? “No, yo quise respetarle y nunca he pretendido sacar nada de él. Es verdad que al final del rodaje, tuvimos un momento muy íntimo en el cual yo le agradecí el trabajo y nos dimos un abrazo y tuvimos una gran conexión, pero en ningún momento le pedí un consejo”. Quién sabe. Quizás en el futuro vuelvan a coincidir. De momento, seguirán por separado sus caminos, con Joel Abadal intentando convertirse en héroe de acción por derecho propio en el cine español del mañana.
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