Un clásico del verano ya está de vuelta. Este lunes, a las 21:45 horas, La 1 estrena una nueva temporada de El Grand Prix del Verano, con Ramón García al frente, acompañado por Lalachus, Wilbur, la Vaquilla María Fernanda con el atleta Miguel del Pozo y el debutante Gorka Rodríguez. El presentador de El Despertador de RNE será el encargado de narrar las pruebas este año y cuenta con el respaldo de García. «Le fiché yo, tiene ritmo de radio, es simpático, cae bien. El primer programa parecía que llevaba tres años haciéndolo», asegura el conductor del espacio producido por EuroTV Producciones (Grupo iZen).
La 1 estrena este lunes, a las 21:45 horas, una nueva temporada de El Grand Prix del Verano, con Ramón García al frente, acompañado por Lalachus, Gorka Rodríguez, Wilbur y la mítica Vaquilla con el atleta Miguel del Pozo dentro de María Fernanda
Un clásico del verano ya está de vuelta. Este lunes, a las 21:45 horas, La 1 estrena una nueva temporada de El Grand Prix del Verano, con Ramón García al frente, acompañado por Lalachus, Wilbur, la Vaquilla María Fernanda con el atleta Miguel del Pozo y el debutante Gorka Rodríguez. El presentador de El Despertador de RNE será el encargado de narrar las pruebas este año y cuenta con el respaldo de García. «Le fiché yo, tiene ritmo de radio, es simpático, cae bien. El primer programa parecía que llevaba tres años haciéndolo», asegura el conductor del espacio producido por EuroTV Producciones (Grupo iZen).En esta edición, 12 pueblos de toda España competirán por convertirse en campeones de la entrega de 2026 en nueve programas llenos de emoción y diversión familiar siendo Cantalejo (Castilla y León) y Polinyà (Cataluña) los primeros en enfrentarse. También regresan juegos míticos como La cucaña, las populares cortinillas de los años 90, nuevos retos para los concursantes que también volverán a disputar pruebas míticas como La patata caliente, Los troncos locos, Los bolos o El diccionario.LalaChus y Gorka Rodríguez afrontan El Grand Prix 2026 como dos presentadores que ya no solo acompañan el formato, lo encarnan. Son parte de su nueva identidad, de su energía y de ese puente generacional que ha devuelto al programa su lugar en el verano. Los dos crecieron viéndolo y ahora lo viven desde dentro, con la mezcla justa de vértigo, humor y responsabilidad.»Que los niños den codazos a sus padres diciendo ‘¡la del Grand Prix!’ es increíble»LalaChusA LalaChus le sorprende especialmente el cariño de los niños. «Me flipa», dice. No esperaba que los niños se le acercaran para pedirle abrazos, ya que su público natural era gente de su edad, pero ahora los pequeños la reconocen al instante: «Que los niños den codazos a sus padres diciendo ‘¡la de El Grand Prix!’ es increíble». Lo vive también en casa: sus sobrinos, de cuatro, dos y siete años «están enganchadísimos; no ven a su tía Lala, ven el formato. Les flipa Wilbur».Ese vínculo tiene sentido, ambos son «niños de El Grand Prix». Crecieron con Ramón García, con las pruebas imposibles y con la vaquilla. Y ahora están al otro lado. LalaChus lo vive con una emoción que no disimula. «Cuando veo las imágenes del programa me emociono. No es que sean escenas emotivas, son gente vestida de pingüinos pegándose leches, pero se crea un recuerdo muy fuerte», asegura. Habla del equipo con cariño: «Es enorme y muy bonito». Y confiesa que cuando Ramón hace sus presentaciones, ella ya está «con la lágrima preparada». Luego, en casa, la emoción vuelve. «Es algo que no para».Rodríguez coincide con su compañera, pues para él el programa tiene algo que no se fabrica: «Este formato tiene magia. Está en Ramón, en LalaChus, en las pruebas, en el equipo, en la velocidad a la que trabajan». Lo ve en detalles que no salen en pantalla. «El último día vi a un miembr
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