No sabemos cuánto cobra Sandra Barneda por presentar La isla de las tentaciones 10, pero cobre lo que cobre espero que, después de vivir lo que emitió La isla de las tentaciones 10 anoche, le hayan subido el sueldo. Están los trabajos en los que se cobra un plus de peligrosidad y luego está el de presentar La isla de las tentaciones 10 que, de seguir así, va a acabar siendo el artífice de un nuevo complemento salarial. ¡Madre mía lo que tuvo que vivir anoche Sandra Barneda!
Sandra Barneda por los suelos, las olas del mar arrastrando a la presentadora y a Lucas y Yuli, ganas de vomitar, mareos… El espejo de la pareja en La isla de las tentaciones provocó uno de los momentos más salvajes, tensos y surrealista de su historia
No sabemos cuánto cobra Sandra Barneda por presentar La isla de las tentaciones 10, pero cobre lo que cobre espero que, después de vivir lo que emitió La isla de las tentaciones 10 anoche, le hayan subido el sueldo. Están los trabajos en los que se cobra un plus de peligrosidad y luego está el de presentar La isla de las tentaciones 10 que, de seguir así, va a acabar siendo el artífice de un nuevo complemento salarial. ¡Madre mía lo que tuvo que vivir anoche Sandra Barneda!. Bromas aparte, el espejo que Lucas y Yuli en La isla de las tentaciones 10 ya forma parte de la historia del reality. De hecho, si todavía existieran programas como Vídeos de primera o Telecinco no hubiese cancelado Visto lo visto, lo ocurrido anoche en La isla de las tentaciones 10 merecería un monográfico especial en el que se analizase fotograma a fotograma el momento en el que Sandra Barneda, sentada en la orilla del mar, ve llegar a Lucas cual alma que lleva el diablo e intenta separarle de Yuli lanzándole agua desde el suelo, para después acabar ella entre las olas al no poder controlar a Lucas. Ni escrito por el mejor de los guionistas se consigue una escena así. Sandra Barneda tiene ganado el cielo de los presentadores desde hace tiempo, pero después de lo de anoche, la tendrán que recibir con un coro de ángeles y trompetas celestiales.. Después de que en la edición pasada de La isla de las tentaciones 10, la presentadora acabara siendo atacada por un coco volador que Almudena lanzó a Darío, en el espejo de Lucas y Yuli, Sandra Barneda tuvo que ejercer de carabina, de policía, de enfermera, de terapeuta y de dominatrix, todo en cuestión de no más de dos minutos. Muchos dirán que todo estaba preparado y guionizado. Imposible, ni los mejores actores de Hollywood ni el mejor guion de la historia del cine hubieran conseguido recrear algo como lo que se vio anoche en La isla de las tentaciones 10. La escena más salvaje, más surrealista, más intensa de la historia de La isla de las tentaciones 10.. Además del control y las capacidades de Sandra Barneda, que no deberían pillarnos por sorpresa, probablemente lo más asombroso fue ver a Lucas en el estado en el que estaba y ver que cuando uno ama de verdad, la prioridad es la felicidad de quien amas, sin reproches, sin condiciones, sin críticas. Mientras Yuli llegaba al espejo de La isla de las tentaciones 10 con el temor de ver a un Lucas roto o cabreado tras su infidelidad con Óscar, Yuli y todos los espectadores nos encontramos lo que debería ser, pero nunca es, a un Lucas para el que lo prioritario era decirle a Yuli que la amaba, decirle que nada le importa, que La isla de las tentaciones 10 no es la realidad y que si ella era feliz con Óscar, se marchase con él porque lo más importante era su felicidad. Y aunque eligiera cualquiera de estas opciones, Lucas la seguiría amando.. Estamos poco acostumbrados a ver algo así en la vida real y, mucho menos, en La isla de las tentaciones 10. Cierto que las imágenes de Yuli mareada, en el suelo, avisando a Sandra Barneda de que quería vomitar, mientras Lucas se saltaba todas las normas y Sandra Barneda colapsaba, pueden parecer a priori lo más salvaje de lo que ocurrió anoche. En realidad, lo más salvaje fue el comportamiento, las palabras, la actitud de Lucas, precisamente, porque en La isla de las tentaciones 10, lo de amar sin condición suele aparecer muy pocas veces.. Yuli cayó hace días en la tentación con Óscar. No sabe explicar por qué, ni qué le está ocurriendo en La isla de las tentaciones 10, pues está convencida de sus sentimientos por Lucas. Sin embargo, la burbuja en la que uno entra cuando está en La isla de las tentaciones 10 ha absorbido por completo a Yuli, que no ve más allá de lo que pasa en Villa Deseo. Los trampantojos de La isla de las tentaciones 10 tampoco ayudan. Esos vídeos en los que uno escucha o ve algo, pero falta el antes y el después engañan a todos, y con Yuli no iba a ser diferente.. Ella escuchó en la última hoguera que Lucas decía que no la amaba y que algo había pasado no sé qué noche en Chile. Entre la burbuja y lo que las trampas de tu mente te hacen creer, Yuli se dejó llevar aún más a lo más profundo del pozo de la tentación. Cruzó varios de los límites que acordaron Lucas y ella: se besó con Óscar, durmió con Óscar, se dejó querer por Óscar… Y entonces llegó Sandra Barneda para soltar la bomba: una de ellas podría ver a su pareja a través del espejo.. Aunque, obviamente, todas querían ser ellas, ninguna dudó que tenía que ser Yuli la que fuera al reencuentro con Lucas, precisamente, porque Yuli no sabe explicar por qué teniendo una pareja como Lucas, supuestamente, queriéndole, se ha dejado arrastrar por la sombra de la tentación. Ya avisó cuando fue ella la elegida que estaba muy asustada, que tenía miedo de ver a Lucas porque le daba pánico verle mal y le daba miedo comprobar que su infidelidad había acabado con todo.. Eso es lo que esperaba Yuli y lo que esperábamos todos, pero Lucas hizo lo que más podía descolocarla y descolocarnos. El que probablemente sea el mayor castigo para el que Yuli no estaba preparada: decirle que la amaba y demostrarle que, pese a todo, la amaba.. Y comenzó la escena. Sandra Barneda y Lucas llegaban al espejo caminando por la playa. «Es una de las pocas veces en mi vida que estoy nervioso. Me gustaría que ella esté fuerte y que pueda estar bien», le confesaba Lucas a la presentadora, la cual adquiría el papel de terapeuta de parejas: «Me dijiste que vuestro amor es único, lucha por él». Lucas se colocó en su lado del espejo y Sandra Barneda dio paso a Yuli, que estaba como a un kilómetro y que se lanzó a correr como si no hubiera un mañana. Ni Carros de fuego, oiga.. Yuli llegaba al espejo cargada de reproches, una especie de escudo. Si era ella la que sacaba todo lo acumulado no daría tiempo a Lucas para que a ella le reprochase nada. «¿Por qué dijiste que no me amabas? ¿Qué pasó en Chile la noche que saliste solo?», gritaba una y otra vez entre lágrimas Yuli, mientras Sandra Barneda les advertía que no podían hablar, solo con gestos. Lucas lo cumplía, no le hacía falta hablar demasiado, pues lo único que le gesticulaba a Yuli era que la quería, que fuera fuerte, que era el amor de su vida… Yuli se caía al suelo, mientras Lucas seguía repitiéndole lo mismo. Las olas llegaban fuertes a la orilla y les arrastraban. «Os queda un minuto», les advertía Sandra Barneda. Yuli seguía en sus trece, en los reproches; Lucas, en decirle una y otra vez que la quería, que la amaba. «Se acabó el tiempo».. Sandra Barnea, por los suelos en La isla de las tentaciones.MEDIASET. La tensión del momento, la carrera que se había pegado, la mala conciencia, el miedo hicieron que Yuli sufriera un mareo, pegando un buen susto a Sandra Barneda. «Me ha bajado la presión», le decía Yuli a la presentadora mientras se llevaba las manos a la boca en un gesto como si fuera a vomitar. «¿Qué pasa? ¿Tienes ganas de vomitar? ¿Estás bien? ¿Qué te ha pasado?», le señalaba Sandra Barneda, pidiéndole tranquilidad. Y Lucas, al que Sandra Barneda había pedido que se fuera, no podía evitar saltarse las normas cruzando el espejo para darle un abrazo y estar cerca de ella. «¡No! ¡No puede haber contacto! Tienes que irte, el espejo se ha terminado», le gritaba Sandra Barneda. En ese momento, todos sabemos que lo que diga Sandra o Perico el de los Palotes por un oído te entra y por otro te sale.. Sandra Barneda consiguió llevarse a Lucas y alejarse unos metros del espejo. Volvió con Yuli, a la que consiguió levantar para después pedirle que se volviera a sentar. Y mientras Lucas se peleaba, literal, con las olas del mar, de nuevo, salía corriendo hacia Yuli. Sandra Barneda, que se encontraba en el suelo junto a Yuli, intentaba que no se acercara lanzándole agua desde el suelo. ¿Es maravillosa o no? Pero ya me dirás tú de qué sirvió. Lucas apartó a la presentadora, que por poco acaba con la cabeza dentro de una ola, mientras Lucas abrazaba a Yuli sin decirle más que la quería, que fuese fuerte y que si su felicidad era estar con Óscar que se fuese con él porque para él su felicidad era lo más importante y nunca la iba a dejar de amar porque «eres el amor de mi vida».. «Te amo con todo, eres mi vida entera, me importa una mierda todo, me importas tú, te quiero a ti por encima de todo. Quiérete, sé tú misma y si estás enamorada de ese chaval ve a por él, solo quiero que seas feliz. Te voy a querer toda la vida». Y Sandra Barneda consiguió que se fuera.. ¿Cómo vuelve una a la tentación después de esto? Pues rota, descolocada, dolida, preocupada y desconcertada. Yuli, que así se lo contó a Óscar, esperaba a un Lucas cabreado; de hecho, prefería a un Óscar cabreado, pero se encontró todo lo contrario. Lo llaman psicología inversa o, simplemente, amor.
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