Cuando preguntas a Josep Císter por el éxito de La Promesa (la serie que cada tarde se emite en La 1), siempre responde que el éxito es «trabajar, trabajar y trabajar». En su cabeza la palabra descanso no existe. Como buen creador, nunca deja de idear qué puede dar a los millones de espectadores que cada día siguen la ficción para que nunca dejen de sorprenderse. Lo hizo, cuando decidió que había llegado el momento de matar a Jana, la protagonista; lo hizo, cuando en ese mismo capítulo también se sacó de la manga el fin de la marquesa, la gran mala hasta ese momento en La Promesa; lo hizo, cuando moldeó un nuevo protagonista, Curro (Xavi Lock), una nueva mala, Leocadia, y el malo de todos los malos, Lorenzo (Guillermo Serrano). Así, La Promesa, además de seguir contando las visicitudes del marquesado y de los que viven en él, también se ha transformado en una historia de odio, venganza, réncor y amor; una historia que excava en los impulsos más primarios, y que esta tarde llegan a su cénit con un capítulo que hizo que a sus intérpretes, Lock y Serrano, les estallase la cabeza, pero, sobre todo y por encima de todo, hará que exploté la cabeza de los espectadores.. Seguir leyendo
En la cabeza de Josep Císter, creador de La Promesa y Valle Salvaje, no hay cabida para la palabra descanso. Pese a que ambas series son un éxito en La 1 tiene claro que cuanto más éxito, más responsabilidad. De ahí, que nunca se tome un respiro para seguir dando a la serie capítulos imprevesibles que hacen que les estalle la cabeza hasta a sus propios protagonistas
Cuando preguntas a Josep Císter por el éxito de La Promesa (la serie que cada tarde se emite en La 1), siempre responde que el éxito es «trabajar, trabajar y trabajar». En su cabeza la palabra descanso no existe. Como buen creador, nunca deja de idear qué puede dar a los millones de espectadores que cada día siguen la ficción para que nunca dejen de sorprenderse. Lo hizo, cuando decidió que había llegado el momento de matar a Jana, la protagonista; lo hizo, cuando en ese mismo capítulo también se sacó de la manga el fin de la marquesa, la gran mala hasta ese momento en La Promesa; lo hizo, cuando moldeó un nuevo protagonista, Curro (Xavi Lock), una nueva mala, Leocadia, y el malo de todos los malos, Lorenzo (Guillermo Serrano). Así, La Promesa, además de seguir contando las visicitudes del marquesado y de los que viven en él, también se ha transformado en una historia de odio, venganza, réncor y amor; una historia que excava en los impulsos más primarios, y que esta tarde llegan a su cénit con un capítulo que hizo que a sus intérpretes, Lock y Serrano, les estallase la cabeza, pero, sobre todo y por encima de todo, hará que exploté la cabeza de los espectadores.. «Hemos roto La Promesa», nos dice el creador desde Nueva York, donde se encontraba por la nominación, de nuevo, al Emmy a la mejor telenovela, pero esta vez por Valle Salvaje. Císter vuelve así a sorprender con un nuevo reto en un capítulo especial «sin precedentes» que enfrentará ferozmente a Curro y Lorenzo, rodado de una forma pocas veces vista en una serie diaria y con unas interpretaciones que, sin exagerar, se puede decir que costaron sangre, sudor y lágrimas.. Lo que ocurrirá esta tarde en La Promesa lleva meses fragüándose. Tras el anuncio oficial del compromiso entre Lorenzo y Ángela, la boda es inminente. Ni siquiera Leocadia, Manuel o Alonso pueden paralizar el enlace. Curro y la joven ya han aceptado su destino: su historia de amor tiene punto final. Sin embargo, Curro está dispuesto a jugar su última bala (y nunca mejor dicho) en este capítulo especial: secuestrará a punta de pistola al Capitán de la Mata y lo llevará a una habitación secreta, donde ambos personajes llegarán a límites insospechados y se enfrentarán como nunca antes lo habían hecho. Las consecuencias de ese secuestro serán del todo imprevisibles, al igual que el final de este episodio.. El capítulo nace antes de que la serie se vaya de vacaciones de verano. Císter ya tenía escrita la idea y se la comenta a los dos actores. Ellos se van de vacaciones y con el descanso estival y más tiempo para pensar, el creador comienza a escribir lo que verán esta tarde los espectadores. «Cambié hasta siete veces el guion del capítulo», nos cuenta. La razón: «Una obsesión». Para Císter el capítulo, grabado en un solo día, no podía parecer repetitivo ni que el espectador creyera que estaba dando vueltas sobre lo mismo. ¿Y qué hizo? Cuando los actores regresaron de las vacaciones, se sentó con ellos para una primera lectura; para una segunda; para una tercera; ensayó con ellos en su despacho; vivieron decenas de anécdotas, «hasta el punto de que una de las tardes el equipo creyó que a Guillermo le estaba pasando algo grave»; y el viernes, antes del último ensayó, se llevó a Xavi Lock y le dijo: «Vamos a volvernos locos. Eres como el Joker».. En la terraza de la casa del creador, Císter entregó una pistola (falsa) a Xavi Lock y empezaron a salir «decenas de propuestas locas». Tanto, que en un momento dado, los clientes de un hotel de enfrente creyeron que Lock estaba amenazando a Císter de verdad y tuvieron que dar explicaciones para que no acabara el ensayo en Comisaría. «Ha sido divertídisimo», dice Císter entre risas.. El creador y el equipo detrás de La Promesa, producida por RTVE y STUDIOCANAL en colaboración con Bambú Producciones, se han superado de nuevo con este capítulo especial, rodado en un solo día y en un solo decorado que fue cambiando y adaptándose en directo a las necesidades técnicas de la serie donde algunas de sus tomas llegaron a durar más de 25 minutos sin ningún tipo de corte. Más de ocho horas de rodaje en las que Xavi Lock y Guillermo Serrano se sometieron a uno de los retos interpretativos más fascinantes ocurridos en una serie diaria.. Xavi Lock, Curro, en una dura escena del capítulo de esta tarde de La Promesa.RTVE. De hecho, caudno Císter recuerda el rodaje del capítulo de esta tarde se le siguen poniendo «los pelos como escarpias». El silencio que hubo durante todo el rodaje para no romper la concentración de los actores; las cuatro cámaras, dos, controladas por Císter, y las otras dos por su «partner crime» (cómplice), Miguel Campo; las paredes que se movían a la vez que se estaba grabando para cambiar los planos; la música de Álex Conrado, compuesta para este capítulo ad hoc; la carpa que se construyó para que los actores pudieran descansar y desestensar… Y, después, «ir a la sala de montaje y darte cuenta de que lo que has hecho es algo único que nunca se ha hecho en una serie diaria y, probablemente, tampoco en una serie semanal».. «Nos dimos cuenta que habíamos hecho algo tan especial que, seguramente, no lo volveríamos a hacer. Y que, ademas, sentíamos el orgullo de hacerlo desde nuestro pequeño pedestal, que es una serie diaria. La esencia de La Promesa es la coralidad, cinco o seis tramas a la vez… y, de repente, decimos: «Vamos a deshacer todo lo aprendido para hacer algo totalmente disitnto que va a la contra de todo lo que hacemos»», explica Císter.. Lo que hizo el creador lo explican a la perfección los dos actores sobre los que recae la excepcional interpretación de este capítulo. Cuando el creador les sentó y les dijo lo que tenía pensado en su cabeza, los dos lo recibieron como «una locura», pero, especialmente», como «un reto», pues, como afirma Guillermo Serrano, «es irte a las antípodas de lo que llevas haciendo durante 700 capítulos».. Es una explicación muy sencilla. Las series diarias están sujetas a una organización y estructura muy cerrada, pues es producir, rodar, montar y emitir, siguiendo la esencia de la ficción. Es decir, los actores que dan vida a los personajes de una serie diaria pocas veces pueden salirse de «lo que la serie espera de tu personaje». Por eso, «que Josep sacase tiempo para hacer este capítulo y para ver la plasticidad de Curro y Lorenzo para ser complemtanente distintos a lo habitual es un regalo», afirma el actor que da vida al Capitán de la Mata.. Decidido a hacer justicia y a forzar la confesión del Capitán de la Mata, al que acusa del asesinato de Jana y de volver loca a su madre hasta que ésta acabó con su propia vida, Curro no dudará en someter a Lorenzo a una cruel ruleta rusa en el que la vida del capitán dependerá absolutamente de la verdad.. El actor Guillermo Serrano en una escena del capítulo de esta tarde La Promesa.RTVE. El capitán, astuto, tratará de confundir y ablandar el corazón de Curro, hablándole de su niñez y de su pasado en común. Afirma que hubo un tiempo en que su relación fue diferente. Su discurso termina haciendo mella en el muchacho. Sin embargo, Curro logra recomponerse, reafirmándose en su férreo compromiso de conocer la verdad… ¿Terminará cometiendo una locura? En La Promesa cualquier cosa puede suceder, y más, cuando es de la cabeza de Josep Císter de donde sale.. «Yo pensé que era una maravillosa locura», nos dice Xavi Lock, al que es irremediable no preguntarle si las lágrimas que se ven prácticamente durante la hora que dura el capítulo fueron reales o estuvo la mano del equipo de maquillaje. Se ríe, pero responde con contundencia: «Todo lo que se ve ahí es todo real. No hay trampa ni cartón».. Y es que la interpretación de los dos actores «es el buque insignia del capítulo», pues no es solo que todo el peso estuviera sobre sus espaldas sino que la loca idea de Císter suponía cambiar por completo el papel de ambos personajes. Es decir, el Capitán de la Mata pasa a ser la víctima, y Curro se convierte en el sometedor. «Los actores no tenemos tantas oportunidades de lanzarnos sin red», explica Lock.. «Miguel Conde (director del capítulo) y Josep nos permitieron ser libres. Me dijeron: «Tú mandas, no hay marcas». Y a mí eso me dio alas. Sé que es una locura y más en una serie diaria, pero, al final…». Xavi Lock no termina; es Guillermo Segura, su némesis en la serie, pero su gran amigo fuera de ella, el que culmina: «…al final lo que ha hecho Josep es hacernos un regalo y nosotros hacérselo al espectador».
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