Hace menos de un año, Alejandro Sanz adquirió el papel de mediador. El amor que profesa por David Broncano y por Pablo Motos —dos grandes amigos suyos— le llevó a convertirse en la única persona sobre la faz de la Tierra que podía lograr que los dos presentadores firmasen la paz tras unos meses de cruenta guerra televisiva. Todos recordamos su visita a El Hormiguero y la carta que hizo que Pablo Motos escribiese para David Broncano; y todos recordamos su visita a La Revuelta y cómo le entregó la carta a Broncano y casi que le obligó a firmar una tregua. Pareció entonces que había conseguido lo imposible. Parece ser que no.. Seguir leyendo
Alejandro Sanz intentó hace casi un año que David Broncano y Pablo Motos firmasen la pipa de paz. Casi lo consigue o creímos que lo consiguió. Nada más lejos de la realidad. Alejandro Sanz ya no se vuelve a meter en camisa de once varas
Hace menos de un año, Alejandro Sanz adquirió el papel de mediador. El amor que profesa por David Broncano y por Pablo Motos —dos grandes amigos suyos— le llevó a convertirse en la única persona sobre la faz de la Tierra que podía lograr que los dos presentadores firmasen la paz tras unos meses de cruenta guerra televisiva. Todos recordamos su visita a El Hormiguero y la carta que hizo que Pablo Motos escribiese para David Broncano; y todos recordamos su visita a La Revuelta y cómo le entregó la carta a Broncano y casi que le obligó a firmar una tregua. Pareció entonces que había conseguido lo imposible. Parece ser que no.. Durante los meses posteriores a la mediación de Alejandro Sanz, efectivamente, la sensación era que el cantante lo había logrado. David Broncano y La Revuelta pararon de meter pullas a El Hormiguero casi diarias y Pablo Motos y El Hormiguero alejaron la obsesión. Pero volvieron ambos a una nueva temporada y, aunque salvando las distancias, la calma chicha regresó. La Revuelta siguió con sus bromas, con sus pullas, con sus zascas… Mientras que en El Hormiguero, sin llegar a citar nunca ni a David Broncano ni a La Revuelta, algunos colaboradores seguían recordando los ataques del Gobierno a Pablo Motos y a su programa. No era la misma violencia del principio, pero tampoco era la paz con la que soñó Alejandro Sanz.. Eligió el artista un papel más que difícil, el de mediador; lo intentó, incluso antes de que acudiera en aquel momento a El Hormiguero y después a La Revuelta. Alejandro Sanz no podía aceptar que dos amigos suyos estuvieran matándose por audiencias, por invitados, por política…. Anoche, Alejandro Sanz regresó a La Revuelta por primera vez desde que hiciese entrega de la carta de Pablo Motos a David Broncano. Alejandro Sanz se ha rendido, los da por perdidos, que se maten si quieren. Y aunque es cierto que en esta temporada las hostias han reducido su fuerza, es más que evidente que lograr que David Broncano y Pablo Motos fumen la pipa de la paz es una utopía. Alejandro Sanz no quiere el Nobel de la Paz ni tampoco es Donald Trump. De hecho, es más posible que Donald Trump acabe con la guerra de Ucrania —ya lo «logró» con Israel y Gaza— a que David Broncano y Pablo Motos acaben con su guerra.. Y así de claro se lo dejó anoche a David Broncano en su visita a La Revuelta. El artista eligió el programa de La 1 para promocionar ¿Y ahora qué+?, su nuevo disco. El feeling entre David Broncano y Alejandro Sanz, y viceversa, es más que evidente. No solo es que jueguen juntos al tenis, es que son amigos, al igual que el artista lo es de Pablo Motos. Y ya se sabe, donde hay confianza…. A Broncano le pasa algo parecido a lo que le ocurre a Pablo Motos cuando enfrente se sienta un colega, que se sueltan. Se les ve más ligeros, más de tarde en la barra de un bar con el amigo en cuestión, más dispuestos a… Y así es como estuvieron Alejandro Sanz y David Broncano desde el principio: dos colegas que se reencuentran, se vacilan, se cachondean y se aprovechan de la confianza que da la amistad.. Durante toda la entrevista tanto uno como otro estuvieron soltándose pullas (de amigos). Broncano presentó a Alejandro Sanz como il capo, Alejandro Sanz le negó el acceso al sindicato de artistas en el caso de que existiera, no quiso contarle lo que se hace en esas reuniones, le vaciló de lo lindo, le dio un poquito de estopa y aquí paz y después gloria, hasta que…. Hasta que David Broncano plantó el tema de la mediación encima de la mesa. Llevaban un buen rato ya de entrevista cuando David Broncano le preguntó a Alejandro Sanz —insisto, donde hay confianza da asco— si alguna vez se había liado con una prima suya. Alejandro Sanz, incrédulo por la pregunta, lo negó rotundamente y le advirtió a su amigo que, igual, debería empezar a hacer otras preguntas a sus invitados. Siguió el programa y, como ya le ocurriera a Rosalía —aunque esta fue más lista—, el público presente en el Teatro Gran Vía empezó a pedir entradas para la gira.. «Siempre me sale caro venir a este programa», dijo Alejandro Sanz que, pese a la queja, no tuvo ningún remilgo para regalar 300 entradas al público, que, por supuesto, estaba encantado con la generosidad de Sanz. Y tras la prima, las entradas y los futuros proyectos, David Broncano abrió el melón: la mediación.. David Broncano le recordó el intento que hizo para que Pablo Motos acudiese a La Revuelta y Broncano a El Hormiguero, y cómo un año después la cosa sigue como estaba. «Me quedó un vacío dentro», sentenció Alejandro Sanz cuando David Broncano se lo recordó.. Alejandro Sanz se lo dejó muy claro a David Broncano: «Nunca más». Y lo dijo muy claro: «Os podéis matar, haced lo que queráis». Lo pudo decir más alto, pero no más claro. «Es que la mediación es difícil», bromeó David Broncano, que para intentar suavizar el momento conminó a Alejandro Sanz a que lo intentase con «Andy y Lucas». Pero anoche Alejandro Sanz tenía salidas para todo: «Pues mira, creo que sería más fácil». Cuando uno tiene razón, tiene razón. Medio en broma, medio en serio, pero lo que dejó claro Alejandro Sanz es que no hay nada que hacer.. El artista lo intentó una vez, no funcionó y se ha autoconvencido de que arreglar la relación de David Broncano y Pablo Motos es una batalla perdida por la que ya no va a luchar más. De hecho, si en la anterior visita gracias a él se vivió uno de los momentos más recordados de la pasada temporada, esta vez, también gracias a él, el público ha podido tener la confirmación de que de los puentes que empezó a tender, no quedan ya ni los cimientos.. Menos mal que a David Broncano (y en esta ocasión también al invitado) siempre le salvan las preguntas clásicas. A Alejandro Sanz, con más razón, que para algo son amigos. Alejandro Sanz salió del atolladero con vacile incluido. «Cuando veo el programa se me hace larguísimo», le espetaba con sorna el invitado, para después reclamar a Broncano el fin de la pregunta del sexo: «Tienes que ser coherente con la edad que tienes, no puedes hablar de follar así, de esa manera. Una vez que preguntas y te dicen, termina el tema». Le recordó a David Broncano lo que otros muchos invitados le han dicho en varias ocasiones, que «en los programas de televisión, la gente tiene un decoro y los presentadores realmente están preparados». Entre amigos andó el juego.
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