Hubiera sido hoy o hubiera sido dentro de una semana, el regreso de Sonsoles Ónega a su programa, Y ahora Sonsoles, hubiese sido igual de difícil. La muerte de su padre, el periodista y «maestro de muchos», Fernando Ónega, hace ahora seis días, ha sido un duro golpe que la periodista, presentadora y escritora ha intentado llevar con la mayor entereza posible en su regreso. Sin embargo, el rostro de Sonsoles Ónega esta tarde era un claro reflejo del alma, del dolor de cualquier ser humano por la muerte de un padre.. Seguir leyendo
Solo han pasado seis días desde que falleciera Fernando Ónega, y hoy Sonsoles, su hija mediana ha vuelto a su programa con toda la entereza que ha podido. La presentadora y escritora solo se ha roto con una de sus invitadas
Hubiera sido hoy o hubiera sido dentro de una semana, el regreso de Sonsoles Ónega a su programa, Y ahora Sonsoles, hubiese sido igual de difícil. La muerte de su padre, el periodista y «maestro de muchos», Fernando Ónega, hace ahora seis días, ha sido un duro golpe que la periodista, presentadora y escritora ha intentado llevar con la mayor entereza posible en su regreso. Sin embargo, el rostro de Sonsoles Ónega esta tarde era un claro reflejo del alma, del dolor de cualquier ser humano por la muerte de un padre.. Arrancó Sonsoles Ónega su programa con la última hora de la guerra de Irán. Muy seria, visiblemente cansada y con la contención de la profesional de la que siempre ha hecho gala. Sostuvo la tarde como bien pudo, intentando seguir entreteniendo a sus espectadores, repartiendo el juego entre sus colaboradores, sonriendo, poco, pero sonriendo cuando tocaba, pero era obvio que Sonsoles Ónega no estaba siendo la Sonsoles Ónega de siempre. La ‘culebrilla’ que se mueve de un lado al otro de su plató, la que levanta el programa, la que es raro que deje escapar su sonrisa.. Fue cuando el programa no había entrado ni siquiera en sus primeros 40 minutos cuando Sonsoles Ónega daba paso a una invitada muy especial. Con motivo del 8-M, Y ahora Sonsoles tenía en su plató a Sofía, de 93 años, y a Carmen Herrera, de 92 años, que iba a contar cómo ha cambiado la vida de las mujeres en todos estos años. Sentada en su silla de ruedas, Sonsoles Ónega se acercó primero a Sofía con toda la ternura posible. La mujer se había quedado dormida. La presentadora la despertó con sumo cuidado, incluso bromeó con ella preguntándole si se había quedado dormida porque la estaban aburriendo.. La mujer reconocía que se había quedado traspuesta porque tiene la tensión muy baja y le confesaba a una Sonsoles Ónega, que ya se encontraba en cuclillas junto a ella, que cuando va a misa en la residencia también se queda dormida. Sonsoles Ónega intentó bromear con ella presa ya de la emoción, pero fue cuando Sofía le dio el pésame cuando Sonsoles Ónega ya no pudo contener más las lágrimas que seguramente llevaba desde el inicio del programa aguantando.. «Siento muchísimo lo de tu papá», le dijo la invitada en un momento muy emocionante entre la mujer y la presentadora. «Mucho, mucho, mucho, lo siento mucho, que eso duele mucho, ¿verdad hija?», le añadió Sofía sin que Sonsoles Ónega ya pudiera aguantar el llanto. «Gracias, pero no me diga nada que lloro», le dijo la presentadora en un susurro. «Hay que luchar en la vida mientras podamos, mientras estemos en ella (…) Siempre, siempre, siempre te veo en la televisión. Me encantas», terminó Carmen Herrera. Y, de nuevo, Sonsoles Ónega volvió a hacer de tripas corazón para comenzar la entrevista con su invitada: «Yo la iba a preguntar por su marido, pero ahora ya… mire cómo estoy».. «Mi marido hace 20 años que se murió. Majísimo, trabajador, administrativo de una empresa, pintor y estuvimos 10 años haciendo la carretera de Santander a Fuenterrabía y allí nos llevaban a las mujeres», contó Sofía. «Menos mal que el mundo ha cambiado para bien, sobre todo para las mujeres», le contestó Sonsoles Ónega, a lo que Sofía, con toda sinceridad, le respondió: «Él en casa es verdad que no hacía nada (…) Yo he vivido muy bien con él, aunque algo también ha habido de enfados».. Siguió Sonsoles Ónega con Carmen Herrera, compañera en la residencia de Sofía, y fue cuando la presentadora quiso continuar con otro bloque del programa cuando Sofía le enseñó un artículo que había traído impreso de Artículo 14, el periódico digital del que Fernando Ónega era presidente.. Volvió Sonsoles Ónega a su mesa, con sus colaboradores y con otros temas de actualidad, pero con el mismo rostro de esa pena y dolor que le dijo Sofía.
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