¿Quién hay detrás de las grandes empresas tecnológicas que dominan el mundo?, ¿son personas normales, como tú y como yo, son genios o absolutos cretinos? A esto responde The Audacity, nueva serie ideada por Jonathan Glazer (guionista de Succession) que este lunes se estrenó en AMC+ y que nos abre la puerta de las casas y oficinas de los ricachones de Silicon Valley.. Seguir leyendo
¿Son los popes de Silicon Valley gente malvada o unos cretinos, como deja entrever The Audacity?AMC+ estrena ‘The Audacity’, una serie del guionista de ‘Succession’ que nos muestra las vergüenzas e interioridades de Silicon Valley
¿Quién hay detrás de las grandes empresas tecnológicas que dominan el mundo?, ¿son personas normales, como tú y como yo, son genios o absolutos cretinos? A esto responde The Audacity, nueva serie ideada por Jonathan Glazer (guionista de Succession) que este lunes se estrenó en AMC+ y que nos abre la puerta de las casas y oficinas de los ricachones de Silicon Valley.. «¿Cuál es ese tono? Yo tampoco lo tengo claro, pero creo que ahí está la gracia», comenta Billy Magnussen, su protagonista, sobre este híbrido entre drama y comedia negra. «A veces, la realidad supera la ficción. Ves la serie y piensas: «Guau, estas personas existen de verdad». Tuvimos la suerte de proyectarla para gente en Palo Alto y San Francisco, y nos dijeron que lo habíamos clavado».. Magnussen, a quien hemos visto en Black Mirror o en el live-action de Lilo & Stitch, interpreta a un CEO de una compañía con poco talento y menos escrúpulos, que va saltando de cagada en cagada, provocando la perplejidad del espectador. «Nadie es el villano de su propia historia. Duncan cree que lo hace lo mejor que puede, aunque a veces parezca un cretino. No es un magnate de la tecnología, pero quiere serlo. Y esa ilusión de lograrlo lo ha llevado a tomar decisiones equivocadas. Eso, en una serie de televisión, hace que quieras seguirle. Piensas: «¡Dios mío, no hagas eso! ¡No hagas eso!». Es lo entretenido de series como esta».. Su personaje está diseñado para despertar en el espectador cierta repulsión, aunque el actor se ha esforzado en comprender su lado bueno: «Creo que su idea original de venir a Silicon Valley estaba enfocada a hacer el bien y construir una comunidad. Pero luego, por la complejidad de este sitio, el dinero, la avaricia y la corrupción se ha perdido a sí mismo. En cierto modo, empatizo con él; es un niño grande con delirios perdido en este mundo. Sí, toma algunas malas decisiones, pero aun así le tengo aprecio».. El personaje representa a más de uno en la jungla tech. «Lo que descubrí sobre ellos es que intentan crear cosas perfectas, pero ellos mismos no lo son. Entonces, resulta curioso ver cómo personas imperfectas te enseñan a comunicarte cuando ellos mismos no saben hacerlo. La ironía de este lugar me resulta muy graciosa».. «Que estos titanes tecnológicos cojan nuestros datos y luego nos los vendan de vuelta me parece una locura». «Tuvimos un consultor en la serie y le preguntamos cuál es el tema de conversación que está siempre presente en el mundo de la tecnología y nos respondió: datos, datos, datos. Es el petróleo de la industria, lo que genera ganancias», expone Magnussen. «Que estos titanes tecnológicos cojan nuestros datos y luego nos los vendan de vuelta me parece una locura. Me asusta. Me quita las ganas de usar la tecnología. Me encanta que podamos hacer esta entrevista en persona y no en un Zoom».. «Los datos y la tecnología pueden ser una herramienta maravillosa para la educación y la conexión», prosigue, «pero al mismo tiempo pueden ser una herramienta devastadora que destroza la vida diaria de las personas». Magnussen tira de ejemplo: «Escuché que la gente joven ya no baila. No bailan porque tienen miedo de ser grabados. Ahora todo el mundo tiene una cámara y por eso no quieren bailar en público. Bailar es una de las mejores cosas del mundo, pero hay una generación que le tiene miedo por culpa de la tecnología… Es aterrador».. Una de las escenas de Audacity.AMC+. ¿Ha cambiado, pues, su relación con la tecnología al conocer lo que hay detrás? «No acepto cookies y dejo el teléfono a un lado lo más posible. Intento usarlo poco, en algunos ratos libres. La verdad es que, después de hacer serie, me dan ganas de dejar de usar el móvil. Odio que me interrumpa. Y nuestras vidas están siendo interrumpidas constantemente interrumpida por un zumbido o un pitido».. Entonces, volvemos a la cuestión inicial: ¿son los popes de Silicon Valley gente malvada o unos cretinos, como deja entrever The Audacity? «Creo que ni lo uno ni lo otro, sino que están equivocados con sus prioridades. Sabemos que en Facebook, internamente, el lema era «muévete rápido y rompe cosas». Y por alguna razón, la cultura en Silicon Valley se ha convertido en la de ser un elefante en una cacharrería: romperlo todo».. «Eso no es buena idea; deberíamos mejorar las cosas», reflexiona el intérprete. «Así que no creo que estas personas sean malvadas o estúpidas; simplemente están perdidas. Sus prioridades se han distorsionado tanto que están olvidando su humanidad. Ese es el objetivo de la serie: mostrar la humanidad de estas personas y el engaño en el que viven».
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