«¿Vosotros sois conscientes de que yo ahora me tengo que ir a trabajar y voy a llegar a redacción y el mundo me va a parecer completamente gris?». Así terminó hace unos días la entrevista y el reportaje a Cuerpos Especiales, el «antimorning show» de Europa FM que cada día conducen tres cómicos: Eva Soriano, Nacho García y LalaChus (al frente los viernes). Y termina así porque desde que pisas la redacción y el estudio de Cuerpos Especiales, situado en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), hasta que sales de allí vives un festín de risas, algunas muy tontas, otras más listas, algunas exageradas, otras suavizadas, pero todas bajo lo que Eva Soriano llama «la mente colmena».. Seguir leyendo
Hace cinco años Europa FM decidió dar un golpe en la mesa y colocar a tres cómicos al frente de lo que iba a ser (y es) un antimorning show. «Nunca pensé que algo me estimularía y me divertiría tanto como para cambiar mi vida por completo», afirma Eva Soriano
«¿Vosotros sois conscientes de que yo ahora me tengo que ir a trabajar y voy a llegar a redacción y el mundo me va a parecer completamente gris?». Así terminó hace unos días la entrevista y el reportaje a Cuerpos Especiales, el «antimorning show» de Europa FM que cada día conducen tres cómicos: Eva Soriano, Nacho García y LalaChus (al frente los viernes). Y termina así porque desde que pisas la redacción y el estudio de Cuerpos Especiales, situado en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), hasta que sales de allí vives un festín de risas, algunas muy tontas, otras más listas, algunas exageradas, otras suavizadas, pero todas bajo lo que Eva Soriano llama «la mente colmena».. Desde las seis de la mañana (el programa comienza a las 07.00 horas) ya hay gente dándole a la tecla. No es un equipo muy grande, pero sí es un equipo muy joven. La media de edad debe rondar los 30 años. No es causal, es el efecto y una de las explicaciones para que desde que Cuerpos Especiales llegase a Europa FM se haya hecho un hueco entre tanto morning show radiofónico, siendo todo lo contrario a un morning show, precisamente. «Tú puedes entrar en un sitio haciendo lo mismo y siendo uno más, o pegando un golpe encima de la mesa para diferenciarte», confiesa Eva Soriano.. Ella, junto a LalaChus, aunque como colaboradora, arrancaron en 2021 Cuerpos Especiales. Llega en taxi, con cara de sueño, sube a la redacción, se prepara un té, charla con Nacho García, su compañero, amigo y alter ego radiofónico. Se cuentan sus intimidades, se ríen, saludan a todo el equipo y juntos, pero no revueltos, se dirigen al estudio. Lo habitual en un estudio de radio es que reine el silencio absoluto cuando se está en emisión. Aunque pueda parecer propio de una película, al lado de la puerta un cartel con luces de neón avisa: «On Air».. Pensamos que un morning show es sencillo porque nos reímos, nos hace mucha gracia y qué divertido es todo, pero hacer reír es complicadísimo». Raquel Cuetara, directora de. Cuerpos Especiales. En Cuerpos Especiales esa advertencia da exactamente igual. El silencio no es una opción, ni el de los locutores, ni el del equipo ni el de los visitantes. «Yo soy la primera que se ríe», nos cuenta Raquel Cuetara, directora del programa. «De hecho, los oyentes siempre están escuchando mi risa de fondo, pero creo que este tipo de cosas son las que suman y también es lo más complicado. Hacer reír no es fácil. Pensamos que un morning show es sencillo porque nos reímos, nos hace mucha gracia y qué divertido es todo, pero hacer reír es complicadísimo».. Damos fe de que adentrarse en las tripas de Cuerpos Especiales es divertidísimo; y damos fe de que cuando lo oyes parece que es sencillo. Sin embargo, no lo es. Hacer reír, «teniendo en cuenta cómo está ahora mismo la sociedad y la humanidad», afirma Soriano, no solo «es importante», es el trabajo de una máquina que no para.. Para que te hagas una idea, el programa de un martes se ha estructurado una semana antes; la escaleta, 48 horas previamente; y el guion, 24 horas antes. Organización, pero también improvisación. Esa es la clave. A Eva Soriano, Nacho García y LalaChus no les puedes poner límites porque sería como poner puertas al campo, y en esa libertad, que no libertinaje, hay que conseguir hacer un programa que para el oyente no sea como el caos más absoluto.. Los tres presentadores, junto a miembros del equipo de Cuerpos Especiales.. «Estamos en su cabeza», confiesa Cuetara cuando sus locutores no la oyen. Es decir, el equipo que está detrás, el que no se escucha y el que prácticamente nunca se ve, (Alba, Dani, Jorge, Fran…), está conectado directamente a la mente de los tres presentadores. La «mente colmena» sin la que sería imposible hacer un programa así.. «De pronto estás pensando en un chiste, pero ves en los ojos de tu compañero que se le ha ocurrido el mismo chiste; o el lenguaje no verbal, ese en el que nos miramos, nos hacemos gestos con las manos y sabemos qué va a hacer el otro y qué tengo que hacer yo», explica Eva Soriano.. De hecho, es tal este azota mentes que vive instalado en Cuerpos Especiales que hasta son capaces de decir la misma frase al unísono sin que siquiera estuviera en el guion y quitarse los cascos a la vez cuando toca retahíla musical y pueden levantarse para ir al baño, a por un café o a por el desayuno de Eva Soriano, que ahora tiene que comer para coger «fuerza». Por cierto, Eva quiere pillar volumen y Nacho García quiere «pillar culo». Y esto ocupará casi 10 minutos de programa.. Cuerpos Especiales, que se convirtió en el sustituto de Levántate y Cárdenas, tenía una misión muy clara: no podía hacer lo mismo de lo que se hacía ni tampoco de lo que hacían otros. Eligieron a tres cómicos, tres personas cuyo mundo eran (y son) los shows de comedia, alguna colaboración en televisión y algún que otro cameo en radio. Los eligieron sabiendo lo que hacían.. «Es curioso que es un trabajo que consiste en pasárselo bien». LalaChus. Cinco años después, pese a lo que supuso para todos ellos pasar de la vida nocturna a la diurna, y tras llevar ya unos cuantos madrugones sobre sus espaldas, ninguno cambiaría por nada lo que Cuerpos Especiales les ha dado. «Es curioso que es un trabajo que consiste en pasárselo bien», nos dice LalaChus, sorprendemente la más callada de los tres. «Yo he estado en muchos programas y no en todos ocurre esta cosa de que de verdad te lo pasas bien y lo disfrutas. Es como que nos obligamos a pasarlo bien», añade.. «Tenemos mucho sentimiento de que formamos parte de algo, y creemos mucho también en la meritocracia», interrumpe Nacho García, «porque mucha gente del programa que empezó aquí hace cinco años en una posición y ha ido escalando». La conclusión es más que obvia: «Si estoy bien en un curro y, además, se me valora y se me traslada que puedo seguir pormocionándome dentro de un sitio en el que me lo paso bien, todo va rodado».. Eva Soriano y Nacho García, en un receso musical de Cuerpos Especiales.. «Yo cuando empecé, pensé ‘me he jodido la vida’, y esto lo digo tranquilamente», confiesa Eva Soriano en uno de los arranques tan suyos y que en tanto charcos la meten de vez en cuando. Hoy también se meterá en alguno, pero es mejor guardarlos. Lo que pasa en Cuerpos Especiales, se queda en Cuerpos Especiales.. A lo que se refiere la humorista es a que nunca pensó que algo «me estimularía y me divertiría tanto como para cambiar mi vida por completo»: «Yo me acostaba a una hora X y me levantaba sin reloj. Era un escenario precioso. Pero ahora no me cuesta madrugar. A las ocho y media de la tarde estoy en la cama. Y, sobre todo, no me cuesta, sabiendo que vengo a un sitio en el que me lo pasó tan bien. Mi cuerpo ya sabe que va a ir a ese sitio en el que va a recibir un estímulo que le merece más la pena que el propio dormir».. Entra en el estudio Irene García, la mano derecha de Eva Soriano a la que la humorista haría «presidenta». Es la guionista con la que Soriano pone en práctica algunas de las barrabasadas más épicas del programa. Este día es cantar el tiempo al ritmo y tono de Esa diva de Melody. ¡Oye, cómo canta Eva Soriano! Y cómo sabe de tonos. «Así está muy alto, vamos a bajarlo un poco. Así, así, así, perfecto». Ensaya, mientras en el programa suena Lady Gaga. Le sale redondo y… «Eva Soriano lanza pussy». Así, de repente, tal cual.. Son las nueve y media pasadas, ha pasado media hora desde que Eva Soriano se tomara su café. Le ocurre algo parecido a lo que les pasaba a los gremlins, pero en su caso a horas tempranas. El café la transforma en un culo inquieto, desborda energía por todos los poros de su piel, pero ahí está su Nacho, su «contrapunto», su «ancla a la realidad», pero también su compañero «en viajes de la imaginación».. «Él tiene la capacidad de decirme «se te está yendo la pinza» con solo mirarme, pero también de que se le vaya la pinza conmigo y hagamos el viaje juntos». Eva Soriano. «Él tiene la capacidad de decirme «se te está yendo la pinza» con solo mirarme, pero también de que se le vaya la pinza conmigo y hagamos el viaje juntos», dice Eva Soriano sobre su compañero. Y a continuación le suelta un «ahora os coméis una mierda porque he dicho una cosa tan bonita…».. Algo parecido le ocurre a LalaChus con Eva. Para Eva, LalaChus fue la persona que le salvó de no morir en el intento de seguir levantando y levantándose por Cuerpos Especiales. Fue un momento en el que Eva tuvo que dar un paso atrás porque no podía ni a nivel profesional ni personal. Y cuando hubo que buscar a la persona que le sustituiría los viernes no lo dudó: «Mi primer nombre fue ella, y yo, agradecida, porque ha hecho que mi salud mental esté mucho mejor».. LalaChus y Nacho García miran a Eva Soriano con ojillos de emoji con corazones. «Eva para mí es la locura», dice Nacho García. «Y Lala es… es que si yo hubiera nacido mujer sería LalaChus». «Para mí son mi casa, mi familia», remata LalaChus. No, no son frases pensadas y preparadas para quedar bien en este reportaje, son las frases de quien confía ciegamente en el que tiene al lado y en los que tiene detrás.. El equipo de Cuerpos Especiales, durante la reunión de contenidos.. «Alergía, alergía…», canta Eva Soriano, probando a ver qué puede cantar para dar el tiempo la semana que viene. «Aquí no se cambian los acentos», grita su «guionista de cabecera». El programa seguirá entre chistacos, confidencias y locuras. Y terminará como empezó, a carcajada limpia.. Y sí, después de dejarles, el día parece mucho más gris.
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