El 21 de marzo de 2021, Telecinco emitía una bomba que en ese momento ni siquiera la cadena ni sus productores sabían que lo era. La docuserie Rocío, contar la verdad para seguir viva relataba, a través de su protagonista, Rocío Carrasco, los 25 años de silencio de la hija de Rocío Jurado. El documental hizo espectaculares datos de audiencia y traspasó la pequeña pantalla hasta poner sobre encima de la mesa conceptos como «la violencia vicaria» o «intento autolítico». Supuso un antes y un después en la vida de Rocío Carrasco, pero también un antes y un después en el relato de la violencia de género en televisión. Sin embargo, hubo otros actores que también sufrieron las consecuencias del documental, entre ellos, Rocío Flores Carrasco, la hija de Rocío Carrasco y Antonio David Flores, que tras la emisión de la docuserie demandó a Óscar Cornejo y Adrián Madrid, los productores de Sálvame, de la docuserie y, actualmente, productores de Directo al grano y Malas Lenguas, en La 1, y No somos nadie, en TEN.. Seguir leyendo
Óscar Cornejo y Adrián Madrid, ex productores de Sálvame y productores de Rocío, contar la verdad para seguir viva confían en la Justicia. Aseguran estar «tranquilos» y recurrirán la dura sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid
El 21 de marzo de 2021, Telecinco emitía una bomba que en ese momento ni siquiera la cadena ni sus productores sabían que lo era. La docuserie Rocío, contar la verdad para seguir viva relataba, a través de su protagonista, Rocío Carrasco, los 25 años de silencio de la hija de Rocío Jurado. El documental hizo espectaculares datos de audiencia y traspasó la pequeña pantalla hasta poner sobre encima de la mesa conceptos como «la violencia vicaria» o «intento autolítico». Supuso un antes y un después en la vida de Rocío Carrasco, pero también un antes y un después en el relato de la violencia de género en televisión. Sin embargo, hubo otros actores que también sufrieron las consecuencias del documental, entre ellos, Rocío Flores Carrasco, la hija de Rocío Carrasco y Antonio David Flores, que tras la emisión de la docuserie demandó a Óscar Cornejo y Adrián Madrid, los productores de Sálvame, de la docuserie y, actualmente, productores de Directo al grano y Malas Lenguas, en La 1, y No somos nadie, en TEN.. Tras más de tres años, este jueves la Audiencia Provincial de Madrid emitía la sentencia: dos años de prisión, una indemnización de 200.000 euros a Rocío Flores y dos años de inhabilitación en el ejercicio de su profesión como «autores criminalmente responsables de un delito de revelación de secretos» por desvelar en Rocío, contar la verdad para seguir viva lo ocurrido entre Rocío Flores cuando era menor de edad y su madre Rocío Carrasco.. Óscar Cornejo y Adrián Madrid ya han anunciado que van a recurrir la sentencia. Aseguran estar «tranquilos» y «confiar en la Justicia». Tanto Cornejo como Madrid mantienen, como defendieron durante el juicio, «que los hechos no constituyen un delito de revelación de secretos». Recuerdan, además, que «el Juzgado de Instrucción nº 38 de Madrid archivó inicialmente la causa y que otros procedimientos similares contra distintos medios también fueron archivados».. La sentencia es clara: «El daño moral sufrido por doña Rocío Flores es evidente, se revelaron datos, documentos e información que estaban incluidos en un procedimiento judicial de menores, que gozan de especial protección, por ser datos de carácter reservado, y dos días en concreto, que no dudamos porque consta en la documental obrante, que también se obtuvo un número importante de audiencia, fueron líderes de audiencia». ¿En qué se basa la Sección nº 29 de la Audiencia Provincial de Madrid para una condena que ha sorprendido a muchos?. Parte de la sentencia se justifica en las testificales, es decir, en las declaraciones durante el juicio de Óscar Cornejo y Adrián Madrid, como acusados; en la de Rocío Flores, como demandante; y en la de Rocío Carrasco, como testigo de la defensa. En dichos testimonios queda claro que ni Rocío Carrasco ni Rocío Flores autorizaron a la productora ni a Telecinco a mostrar los documentos de una sentencia de Rocío Flores cuando era menor, pero también muestran ese «daño» al que se refiere el tribunal.. «Ella (Rocío Carrasco) procura, constantemente, y así nos hace saber, que no quiere dañar a su hija: ‘Quiero protegerla'». Adrián Madrid. Según la declaración de Adrián Madrid, la productora incluyó los pantallazos porque «básicamente ella (Rocío Carrasco) nos lo pidió». «Ella necesitaba que se rectificara la historia que se había contado de ella y que tanto le había hecho sufrir durante 20 años y ella misma se aferraba a los documentos porque creía que la única manera de demostrar que su historia era cierta era aportar verdad jurídica». Por ello, aseguró el productor durante el juicio, «la primera que decide leerlos es ella, incluso, cuando su estado anímico se lo impedía, nos pide o nosotros le preguntamos si los leíamos nosotros, y ella nos decía que sí».. En este sentido, los dos acusados aseguraron que «en todo momento» sintieron que «podían utilizar ese material por varios motivos». El primero, «porque un año antes, y de hecho lo hemos podido comprobar aquí, se publicaron varias entregas en Vanitatis y en Telemadrid; se publicó el contenido de esa sentencia con entrecomillado». De hecho, argumentan en el juicio que la primera parte del documental «se limita a recoger exclusivamente lo que había recogido Vanitatis».. Durante el juicio tanto la acusación, el Ministerio Fiscal y la defensa hicieron hincapié en los 11 minutos que Rocío Carrasco no quiso que se emitieran «para no dañar a su hijo», en los que al parecer se relatan situaciones muy duras de lo ocurrido cuando Rocío Flores era menor.. En un momento de la declaración se le pregunta a Adrián Madrid si en algún momento les anidó la idea de perjudicar a Rocío Flores, respondiendo que «para nada», entre otras cosas, «es que era la propia madre, yo entiendo que pueda resultar chocante, pero es que ella estaba obsesionada con proteger a su hija». Explica el productor que, aunque puede resultar contradictorio, «era casi supervivencia».. «Ella procura, constantemente, y así nos hace saber, que no quiere dañar a su hija: ‘Quiero protegerla’. Sé que es sorprendente y de ahí que sea ella la que dice: ‘por favor, lo imprescindible para que se demuestre que lo que digo es cierto, pero solo lo imprescindible'».. Llegó el turno entonces de la declaración de Rocío Flores Carrasco, que, según el propio tribunal, «fue muy contundente». Rocío Flores Carrasco puso de manifiesto que los responsables de Rocío, contar la verdad para seguir viva «en ningún momento se pusieron en contacto con ella, ni Mediaset, ni Óscar, ni Adrián, ni nadie». Asegura que «su madre tampoco», y se reafirma en que «si alguien la hubiera avisado, no hubiera autorizado que se publicaran un procedimiento de menores»: «No autoricé ningún tipo de difusión, ni de la sentencia, ni del informe psicosocial, nada, ni del procedimiento de menores».. «me han destrozado la vida, me han condicionado por completo. Hasta antes del documental, tenía una vida normal». Rocío Flores. «¿Qué sintió cuando salieron estos documentos a la luz?», le preguntó el tribunal: «Lo que sentí básicamente fue que, haciendo público todo esto, y, además, el cómo se ha hecho, han publicado prácticamente todo el procedimiento de menores, y todo, en el medio, la manera en que han tenido acceso a todo, me han destrozado la vida, me han condicionado por completo. Hasta antes del documental, tenía una vida normal, medianamente normal. Pero cuando esto salió a la luz, y además así, pues ya nunca más voy a poder tener una vida más o menos medianamente normal».. Y esta declaración es la que sostiene gran parte de la sentencia, pues la Audiencia Provincial de Madrid no deja lugar a dudas de que «se ha estigmatizado a la perjudicada por un suceso aislado cuando era menor de edad, cuando su personalidad no estaba desarrollada, en plena adolescencia, vulnerando su honor, su intimidad, su propia imagen, y obstaculizando su derecho a la reinserción social», siendo «incuestionable que esa angustia, ese sufrimiento debe ser resarcido».. «Yo lo he notado mucho en mí», continuó declarando Rocío Flores, «a la hora de relacionarme con la gente»: «El hecho de que todo el mundo tenga conocimiento de todo el procedimiento de menores, o casi el 99%, tanto a la hora de salir a la calle, a la hora de poder tener una relación con cualquiera, con todo. Han publicado lo más íntimo que tenía cuando era menor de edad. Ahora tengo 28 años y no he tenido ningún problema con la Justicia. Me han quitado la posibilidad de tener una vida normal».. Rocío Carrasco, en Rocío, contar la verdad para seguir viva.MEDIASET. Tras este duro testimonio es su abogado el que le pregunta por una de las cuestiones a las que se agarraba la defensa para intentar demostrar que Rocío Flores sí dio consentimiento para que se hicieran públicos todos los datos de lo acontecido en 2012. Es entonces cuando la acusación particular le pregunta por el día en el que en El programa de Ana Rosa dijo «quiero que se emita todo». «Dije: ‘Quiero escuchar el testimonio de mi madre, que no se omitan esos 11 minutos. 11 minutos que han dicho que se iban a omitir'», declara Rocío Flores, dejando claro que se refería exclusivamente a los 11 minutos que su madre no quiso que se emitieran, pero no al resto de lo que se hizo público.. Quedaba la declaración como testigo de Rocío Carrasco, la cual relató, para poner en contexto al tribunal, que es ella la que se pone en contacto con Óscar Cornejo y Adrián Madrid para contar su verdad después de «un intento autolítico en 2019, porque yo no quiero seguir, no quiero seguir viviendo».. «Cuando despierto en ese hospital, es cuando decido que esto no va a poder conmigo y que esto se tiene que contar y que yo tengo que contarlo y tengo que contar la verdad. No podía salir a la calle, me llamaban mala madre, puta, abandona hijos», relató Rocío Carrasco.. «Yo facilito la documentación para cotejar que la versión que yo estoy dando no es mentira, es verdad, es real, es fidedigna. Punto pelota». Rocío Carrasco. En cuanto a la documentación sobre lo ocurrido en 2012 con su hija, Rocío Carrasco afirma que facilitó la documentación «para que se coteje que lo que estoy diciendo es verdad». Y es aquí cuando Rocío Carrasco deja claro que ella no dio consentimiento para que se publicara: «Ahora, usted me pregunta si usted facilitó la documentación para que fuera pública o se publicara: no. Yo facilito la documentación para cotejar que la versión que yo estoy dando no es mentira, es verdad, es real, es fidedigna. Punto pelota».. «Cuando estoy haciendo la grabación, yo tengo la documentación conmigo, y tengo documentación que leo, no muestro, pero leo. Cuando la grabación termina, yo estando en emisión, viéndome a mí en pantalla, no sale el documento, eso es posteriormente cuando se hace la edición del programa. Claro que lo leo, porque a quien habían pegado la paliza es a mí», continúa.. El Ministerio Fiscal le pregunta entonces si era consciente de que esos documentos salían con pantallazos en el programa antes de la emisión. Rocío Carrasco responde que no, «pero hay que verlo todo en el contexto». «Yo realizo unas grabaciones y yo estoy en un estado personal donde yo estaba mal (…) No quería saber, no quería ver, no quería leer, no quería nada, quería hacer eso. Tuve conciencia de lo que es el documental en sí, lo que supuso, de lo que fue, y cómo fue, unos seis meses después», contó.. Y aunque el Ministerio Fiscal insiste varias veces para que Rocío Carrasco conteste si dio autorización o no, tuvo que ser la presidenta de la Sala la que le dice: «Sí tiene capacidad, la pregunta es clara: ¿usted autorizó para que esa documentación se publicara?» «Es que eso no se habló, es que a mí nadie me pidió una autorización».. Es por ello que la sentencia de la Audiencia Provincial asegura que «se revelaron aspectos muy íntimos de la menor, las entrevistas que el equipo psicosocial realizó a la menor en aquella época, las entrevistas con los familiares de la menor, la conclusión a la que llegaron, la sanción que en el marco del procedimiento de menores se le impuso, qué sanción realizó y cómo fue su cumplimiento».. La Audiencia Provincial de Madrid considera que, aunque antes se hubieran publicado informaciones sobre los hechos ocurridos cuando Rocío Flores era menor de edad, «más que un ‘secreto’, es la intimidad». Por tanto, «no justifica que se incorporaran en el documental documentos e informaciones que estaban incorporados en un expediente judicial y, por tanto, se revelaran datos reservados de carácter personal y familiar. Es innegable que su difusión y divulgación supone un atentado a la esfera íntima, personal y familiar de la menor, en la actualidad mayor de edad».
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