Un debate sobre vivienda, el caso de Maricarmen y una polémica de hace casi 20 años. Esos fueron los ingredientes que han hecho saltar por los aires la tertulia de En boca de todos. Lo que comenzó como una discusión política terminó convertido en un enfrentamiento personal entre Marcos de Quinto y Ramón Espinar que obligó a Nacho Abad a intervenir para intentar frenar una sucesión de insultos en pleno directo de Cuatro.
El empresario recuperó en pleno debate sobre vivienda la polémica por el piso protegido que el ex dirigente de Podemos compró y vendió hace casi dos décadas; Espinar le llamó «fascista miserable» y De Quinto respondió con una sucesión de insultos que obligó a Nacho Abad a intervenir
Un debate sobre vivienda, el caso de Maricarmen y una polémica de hace casi 20 años. Esos fueron los ingredientes que han hecho saltar por los aires la tertulia de En boca de todos. Lo que comenzó como una discusión política terminó convertido en un enfrentamiento personal entre Marcos de Quinto y Ramón Espinar que obligó a Nacho Abad a intervenir para intentar frenar una sucesión de insultos en pleno directo de Cuatro.. «Fascista miserable», «fascista tu madre», «imbécil», «rojo de mierda»… En apenas unos minutos desapareció el debate y quedó únicamente la bronca.. Todo comenzó cuando Marcos de Quinto, que intervenía por videollamada, llevó la discusión sobre la vivienda hasta Ramón Espinar y recuperó uno de los episodios más controvertidos de la etapa política del ex dirigente de Podemos: la compra y posterior venta de una vivienda protegida en Alcobendas cuando tenía poco más de 20 años.. «Ahí tenéis a este hombre, experto en vivienda protegida», arrancó De Quinto antes de mencionar al padre de Espinar, Ramón Espinar Gallego, ex consejero de Caja Madrid, y recordar el caso de las tarjetas black. Después dirigió el ataque directamente hacia el colaborador de En boca de todos: «Le dio a él, al niño, la posibilidad de tener una vivienda de protección oficial». Según continuó De Quinto, una vez terminada y escriturada, Espinar la revendió «sin ni siquiera pisarla» y obteniendo un margen.. «De vivienda pública, estos socialistas niños de papá saben muchísimo», remató.. Ramón Espinar no dejó pasar la alusión. «Acabas de hacer una alusión personal y te voy a contestar, monstruo», le advirtió. A partir de ese momento, cualquier posibilidad de reconducir la conversación desapareció.. El ex dirigente de Podemos reprochó a Marcos De Quinto que recuperase en 2026 un asunto ocurrido casi dos décadas antes para tratar de desacreditarlo y defendió la legalidad de aquella operación. «No se me puede imputar ninguna ilegalidad», aseguró antes de explicar que había comprado la vivienda a un precio tasado y la había vendido también dentro del precio establecido.. La polémica a la que ambos se referían se remonta a 2007, cuando Espinar entró en una cooperativa, y a 2010, cuando se escrituró la vivienda. Se trataba de una Vivienda con Protección Pública Básica (VPPB) de una promoción privada en Alcobendas. Espinar la compró por unos 146.000 euros y posteriormente la vendió por unos 176.000, dentro del máximo permitido por la Comunidad de Madrid. La operación fue legal y Espinar explicó entonces que no podía afrontar la hipoteca. La diferencia entre ambas cantidades estuvo relacionada con el incremento del módulo fijado por la Comunidad de Madrid. El propio Espinar cifró entonces en alrededor de 19.000 o 20.000 euros el beneficio una vez descontados impuestos y gastos.. Pero nada de aquello consiguió quedarse este lunes en una discusión sobre los hechos. Ramón Espinar terminó lanzando contra Marcos De Quinto la expresión que prendió definitivamente la mecha: «Demuestras la catadura moral que tienes, la que has tenido toda la vida, de fascista miserable, sacándome un asunto de hace casi 20 años». Y De Quinto estalló hasta niveles inimaginables.. «¡Fascista lo será tu madre! ¡Pero imbécil! ¿Tú me llamas a mí fascista, pedazo de imbécil?», respondió más que enfadado. El empresario continuó mientras desde el programa intentaban detener el choque: «Llámale fascista a tu padre, ¿vale? No vuelvas a llamarme fascista, que estoy harto de los rojos de mierda como tú».. Fue entonces cuando Nacho Abad tuvo que ejercer de cortafuegos. «¡No, Marcos!», le frenó. El presentador rechazó los insultos de los dos contendientes: «No voy a tolerar la escalada. No me parece bien que te llame rojo de mierda ni que le llames fascista». Pero el incendio ya estaba desatado.. Marcos de Quinto siguió dirigiéndose a Ramón Espinar: «Para llamarme fascista, me lo llamas en la cara. ¡Imbécil!». Y volvió sobre el origen de la pelea: «Estos niñatos que les regalan pisos y luego llaman ‘fascista’ a la gente. ¡Vete a trabajar, hombre! ¡Trabaja en algo honrado!». «He trabajado toda mi vida, el que no trabaja eres tú», replicó Espinar.. El enfrentamiento había alcanzado tal nivel que En boca de todos acabó poniendo fin a la discusión. El debate sobre vivienda que había originado el choque hacía ya varios minutos que había desaparecido. Lo que quedaba en pantalla era el enfrentamiento personal entre dos figuras que habían pasado por la política -Espinar en Podemos y De Quinto en Ciudadanos- y un Nacho Abad intentando impedir que el cruce de descalificaciones continuase creciendo.. Una bronca especialmente llamativa precisamente porque ocurrió en el estreno de la ampliación de En boca de todos, que desde este lunes extiende su emisión en Cuatro de 10.00 a 14.00 horas.. Cuatro horas de directo dan para mucho. Este lunes bastaron unos minutos para que la actualidad, la vivienda y el caso Maricarmen quedaran sepultados bajo dos palabras que convirtieron una discusión en otra cosa: «fascista» y «rojo».
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