El escritor, que acaba de publicar ‘Antes de que todo cambie’ (Planeta), cuyo eje es un plan para asesinar a la cúpula de la Unión Europea, sugiere tres libros para lectores aventureros Leer
El escritor, que acaba de publicar ‘Antes de que todo cambie’ (Planeta), cuyo eje es un plan para asesinar a la cúpula de la Unión Europea, sugiere tres libros para lectores aventureros Leer
Mucho más que «otro libro de un famoso». Para quienes nos gustan los thrillers que enganchan desde las primeras páginas, El sótano es una apuesta segura. Una historia con giros, con personajes carismáticos y con más de una sorpresa, que les mantendrá sentados sin poder parar de leer. A los que les suponga alguna reticencia la fama de su autor («otro libro de un presentador famoso», pensarán algunos) les recuerdo que Roberto Leal fue un simple reportero de calle durante muchos años, antes de que Pasapalabra llegase a su vida, que es un ávido lector y que tiene una sólida formación literaria detrás. Y todo eso le permite tener una voz propia sorprendente y bien estructurada. Si no me creen, léanse las primeras páginas y luego me cuentan. Ya verán, ya.. Leal se sale de su conocido rol de comunicador para construir una historia de misterio en la que una desaparición desencadena una serie de sospechas, secretos y giros que mantienen la tensión hasta el final. El sótano tiene un ritmo ágil, impropio de un autor debutante y unos personajes que parecen sacados de la vida real, con sus contradicciones y zonas oscuras. El libro plantea preguntas sobre la privacidad, la obsesión y la facilidad con la que podemos sacar conclusiones equivocadas. En definitiva, a mi juicio es una lectura muy accesible, perfecta para desconectar y dejarse llevar por una trama que invita constantemente a seguir leyendo «un capítulo más».. Nunca se sabe cuándo tendrás que subirte a un tanque. Los libros de historia militar suelen centrarse en batallas, generales y estrategias, las salas de mapas y las decisiones que cambiaron el rumbo de una batalla… pero Tank Men hace algo diferente. Kershaw, referencia del género, te mete dentro de un tanque junto a su tripulación. En muchos tanques de muchos bandos distintos, para ser exactos. A través de testimonios reales nos muestra cómo es combatir en esos vehículos de acero donde el calor, el ruido, el miedo y la camaradería forman parte del día a día. El resultado es una obra tan informativa como absorbente, narrada de forma tan amena que parece una novela y que acerca la historia a través de las experiencias humanas de quienes la vivieron. Además, no se centra en una sola época, sino que va recorriendo las vivencias de los hombres (y mujeres, en algunos casos) desde la Primera Guerra Mundial, en la que miraban con desconfianza aquellas novedosas moles de acero, pasando por la Segunda Guerra Mundial, Corea, Vietnam o Irak hasta los conflictos más recientes, donde los drones parecen haber jubilado definitivamente al hasta hoy indiscutible rey del campo de batalla…¿O no será así?. Todo el mundo está de acuerdo en que la guerra es una de las experiencias más horribles que puede atravesar una persona, pero la historia bélica ofrece una extraordinaria panoplia de las emociones humanas, de lo más miserable a lo heroico. Solo por eso, incluso los lectores que no suelan acercarse a la historia militar, deberían darle una oportunidad a esta obra, porque es un libro capaz de atrapar por la fuerza de sus relatos y por la cercanía de sus protagonistas. Y, además, nunca se sabe cuando vas a tener que subirte a un tanque.. Que lo absurdo no te pille en calzonzillos. Vale, esta es una recomendación muy rara y algo loca, pero denme un poco de confianza y les demostraré que vale la pena. Imaginen que el fin del mundo se convierte en un videojuego retransmitido para toda la galaxia. Que a Carl, su protagonista, le pilla en calzoncillos, en medio de la calle y que, de golpe, la gata de su novia empieza a hablar. Y que en ningún momento puede ponerse un par de zapatos, por mucho que lo intente. Esa es la premisa de Carl el Mazmorrero, novela tan disparatada como adictiva, en la que Carl y su inseparable gata Donut tendrán que sobrevivir a una mazmorra repleta de monstruos, trampas y desafíos cada vez más absurdos. En medio, dioses de otros mundos, burocracias incomprensibles, corporaciones enloquecidas y un fenómeno fan que no deja de crecer a su alrededor. Lo que podría parecer una simple aventura gamberra acaba ofreciendo personajes muy carismáticos, humor a raudales y una sorprendente carga emocional.. El libro -la saga, perdón- lleva millones de ejemplares vendidos en el mundo y ya están en proceso de adaptación a la pantalla. Y todo partiendo de esa premisa tan absurda y descacharrante que decía. Así que, aunque no sea su género habitual, déjense llevar por una vez. La acción no da tregua y las ocurrencias de Dinniman son constantes.
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