La escritora gallega recoge en ‘Punto de araña’ una narrativa hábil y eficaz en la que logra agarrar un mundo agitado y ordenarlo de un modo certero Leer
La escritora gallega recoge en ‘Punto de araña’ una narrativa hábil y eficaz en la que logra agarrar un mundo agitado y ordenarlo de un modo certero Leer
Sucede siempre: será pura sugestión, claro, por culpa de las cosas que hemos leído, pero cuando a veces viajamos hacia Galicia no es que vaya cambiando el paisaje, es que se diría que va modificándose la mismísima realidad, y una vez pasada la frontera todo se difumina mucho, se ablanda, se humedece y se hace más propicio a la sorpresa, a casi todo tipo de apariciones.. Libros del Asteroide. 184 páginas. 19,95 € Ebook: 9,99 €. Cabría pensar por ello que, a la hora de abordar la fantasía, los gallegos tienen ventaja: esa particular naturaleza, esa relación con la tierra y con los animales, esa presencia del pasado y de los muertos, esas tradiciones o ese horizonte de bosques o de mar (y «para relacionarse con el océano, la cuestión era tener presente que se estaba ante una fuerza libre y salvaje y, como tal, no querer dominarla sino fluir con ella»). Todo ese legado valiosísimo es el que, bien actualizado, recoge y aprovecha ahora la casi debutante Nerea Pallares (Lugo, 1989) para construir una primera novela que tiene algo de historia oral adaptada al siglo XXI, lo cual le otorga sus principales virtudes, pero también implica riesgos.. En esta Punto de araña una niña de trece años ha muerto como consecuencia de un trapicheo fallido entre narcotraficantes y pescadores en la costa de Camariñas, y esa suerte de «martirio» trágico es la gota que colma la paciencia de las mujeres del lugar, quienes, pluriempleadas y decididas, aparte de justamente indignadas por el cansancio de siglos, por la abnegación total y por sentirse minusvaloradas («imagínate ser madre y que todo dependa de ti todos los días todo el rato», se pregunta la hija de una de ellas), deciden recurrir a la ayuda de ciertas presencias sobrenaturales que «viven desde siempre», un «poder femenino ancestral» que se hace cargo del asunto y desata varias furias justicieras que ponen al pueblo (y a su mar) patas arriba…. La prosa de este libro no es demasiado brillante en casi ningún momento, pero tampoco lo necesita, porque sí es muy eficaz y hábil, que es lo que un relato así, necesariamente magnético y poderoso, reclama para funcionar y resultar creíble. Varios personajes (entre ellos Ari, la protagonista, de nombre transparentemente oportuno) se expresan o son abordados a través de apóstrofes que andan cerca del monólogo interior, aunque también hay páginas en primera persona o interludios en los que toma la palabra ese coro de tres mujeres-araña que de repente vuelven a ser invocadas y a participar (por poco tiempo, sí, pero de forma contundente) de los asuntos terrenales.. Está muy lograda la relativa naturalidad con la que los lugareños asisten a los extrañísimos sucesos causados por las represalias de las intempestivas Navia, Briana y Otile, así como la gestión de los tiempos, el digamos in crescendo de los acontecimientos. A cambio, el maniqueísmo del asunto es también propio de la literatura infantil, un mundo sin posibles grises en el que pueda darse sin oposición el mensaje general que quiere resultar aleccionador: en este caso, todas las palilleiras y sus hijas merecen una reparación histórica y profunda ante el egoísmo, la ignorancia, la codicia, la voracidad y la violencia sexual de los hombres, quienes, en el apunte más sutil, matizado y comprensivo, «no estaban hechos para profundizar en nada y menos aún para mirar dentro de la gente y de sí mismos, no fuese que encontrasen algo con lo que no supiesen qué hacer».. «Cartografiar un territorio y después narrarlo -dice la narradora- era un intento de acotar y explicar la vida que, sin embargo, se basta a sí misma y rebosa los marcos». Es lo que sucede aquí: Nerea Pallares ha logrado agarrar un mundo agitado y ordenarlo de un modo certero: a la justicia a través de la convulsión.
Literatura // elmundo
