Hay ediciones de La isla de las tentaciones en las que hay que esperar a que llegue la primera fiesta, el primer tonteo, el primer beso o el primer «Sandra, necesito una hoguera de confrontación». En la temporada 11 no ha hecho falta nada de eso. Han llegado rotos de casa. Con infidelidades que se cuentan por decenas, listas de mujeres descubiertas por accidente -increíble, pero cierto-, desconfianzas que ya no caben en la maleta, novios que reconocen que les gusta gustar y parejas que aseguran venir a demostrar que su amor puede con todo cuando lo verdaderamente sorprendente es que haya podido llegar hasta República Dominicana. La isla de las tentaciones 11 apenas necesitó unas horas para enseñar las cartas: esto no tiene pinta de ir de comprobar quién cae en la tentación, sino de averiguar quién consigue aguantar más tiempo sin saltar por los aires.
El reality de Telecinco no necesitó ni una noche para activar las alarmas: Kico dejó a Paula en shock, Gema provocó las primeras lágrimas y las cinco parejas demostraron que esta edición viene con la dinamita puesta
Hay ediciones de La isla de las tentaciones en las que hay que esperar a que llegue la primera fiesta, el primer tonteo, el primer beso o el primer «Sandra, necesito una hoguera de confrontación». En la temporada 11 no ha hecho falta nada de eso. Han llegado rotos de casa. Con infidelidades que se cuentan por decenas, listas de mujeres descubiertas por accidente -increíble, pero cierto-, desconfianzas que ya no caben en la maleta, novios que reconocen que les gusta gustar y parejas que aseguran venir a demostrar que su amor puede con todo cuando lo verdaderamente sorprendente es que haya podido llegar hasta República Dominicana. La isla de las tentaciones 11 apenas necesitó unas horas para enseñar las cartas: esto no tiene pinta de ir de comprobar quién cae en la tentación, sino de averiguar quién consigue aguantar más tiempo sin saltar por los aires.. Once ediciones después, La isla de las tentaciones continúa sabiendo perfectamente dónde tiene que apretar para que el artefacto vuelva a funcionar. Porque, seamos sinceros, después de 10 temporadas, de Montoya corriendo por la playa, de Cristopher gritando «¡Estefanía!», de hogueras de confrontación, cuernos, huidas, jacuzzis, edredoning, luces, collares y drones, conseguir que cinco nuevas parejas vuelvan a parecer carne fresca no es sencillo. Y, sin embargo, anoche Telecinco lo volvió a hacer.. La undécima edición arrancó pisando el acelerador. No hubo calentamiento, ni periodo de adaptación, ni tiempo para que los concursantes fingieran demasiado eso de que han ido a República Dominicana para «fortalecer su relación». Llegaron Nacho y Náyades, Kico y Paula, Sergio y Paola, Rubén y Gema y Nando e Isa y en cuestión de minutos aquello ya olía a pólvora.. Es lo que tiene entrar en La isla de las tentaciones después de reconocer que has sido infiel a tu novia unas 15 veces, como Nando; después de que tu pareja descubriera una lista con las mujeres con las que te habías acostado, como ocurrió con Rubén y Gema; o presentarte diciendo que conoces tus límites pero que «no los suelo cumplir nunca», como Kico. El casting de esta edición no parece confeccionado para comprobar si el amor resiste las tentaciones. Parece confeccionado para comprobar cuánto tarda en saltar todo por los aires.. Y para eso el programa ha introducido una de las piezas que ya probó la temporada pasada y que en pantalla funcionan estupendamente. Las tentadoras desembarcaron cubiertas con capas rojas. «La fuerza de lo prohibido», lo llama el programa. Algo así como El cuento de la criada pasado por el filtro de La isla de las tentaciones. Ellas fueron las encargadas de llevarse directamente a los chicos a Villa Playa. Sin despedida.. Y ahí apareció Náyades.. La novia de Nacho de Borbón, el primo lejano de Felipe VI y uno de los grandes reclamos de esta edición, decidió que las reglas estaban estupendas siempre que no fueran con ella. Cuando vio que Nacho se marchaba sin poder despedirse, salió corriendo detrás de él. Sandra Barneda tuvo que frenarla: «No se puede hacer lo que cada una quiere». Primer incumplimiento de las normas. Minutos de programa consumidos: poquísimos.. Prometía.. Aunque el auténtico misil de la noche todavía estaba por llegar.. Sandra Barneda apareció en Villa Montaña con unas imágenes grabadas durante el casting que las chicas nunca habían visto. Kico frente a una cámara. Kico sin Paula. Kico explicándose.. «A mí me gusta gustar». «Conozco mis límites, pero no los suelo cumplir nunca». «Me considero un perro de la calle». Y «fuego». Mucho fuego.. La cara de Paula fue probablemente el mejor resumen de la primera noche: «No le conozco». «Para nada le reconozco. Ahora mismo me siento descolocada totalmente». El programa todavía no había necesitado ni una fiesta para romper la primera certeza de una pareja.. Es precisamente ahí donde La isla de las tentaciones sigue siendo endiabladamente eficaz. Su gran virtud nunca han sido los solteros, ni las villas, ni siquiera las infidelidades. Es la información. Quién sabe qué, cuándo lo sabe y, sobre todo, quién todavía no lo sabe. El programa administra esa información como quien va quitando tornillos de una estructura hasta esperar el momento exacto en el que se viene abajo.. Y Kico y Paula empezaron a perder tornillos muy pronto.. Porque Kico llegó a Villa Playa y conectó con Sara. Hablaron, tontearon y aquello bastó para activar la primera alarma que recibió la villa de las chicas. Paula lo tuvo clarísimo: «Lo sabía». No sabía exactamente qué había pasado, pero daba igual. Esa es otra de las perversidades perfectas del formato: una alarma puede ser mucho peor que una imagen porque el concursante se encarga de rellenar lo que no ha visto.. Mientras, la edición iba sembrando otras bombas.. Sergio terminó llorando durante la primera fiesta, superado por la posibilidad de que Paola estuviera pasándolo mal. Rubén tampoco tardó demasiado en comprobar que las alarmas son de ida y vuelta. Gema tuvo sus primeros acercamientos con los solteros y fue ella quien hizo saltar una de las primeras luces que recibió Villa Playa. Él se derrumbó al verla en pantalla: «Todo esto es demasiado». Y todavía estaban prácticamente deshaciendo las maletas.. Pero volvamos a Paula. Porque si el programa había colocado a Kico frente al precipicio, decidió colocar también a su novia justo en el borde contrario. En mitad de la primera fiesta llegó un nuevo tentador a Villa Montaña. No era nuevo. Era Fran, uno de los solteros de la edición anterior.. Paula lo reconoció inmediatamente. «Era el que más me gustaba del año pasado». Maravilloso.. Kico acababa de declararse «perro de la calle», estaba empezando a conectar con Sara y hacía sonar la alarma de su novia. Y la organización metía en la villa de Paula al hombre que ella ya había elegido desde el sofá de su casa meses atrás. Si esto fuera una prueba científica, el comité ético tendría preguntas.. Ella no podía dejar de mirarlo. «No me lo creo», reaccionó al verlo aparecer. La primera noche había terminado de construir la que, salvo giro inesperado, parece llamada a ser una de las grandes tramas de esta edición: Kico y Paula están sentados sobre un bidón de gasolina y los dos tienen cerillas.. Y eso que sobre el papel el gran reclamo era otro: Nacho de Borbón. El primo lejano del Rey Felipe VI, finalista de Supervivientes 2022, llegaba acompañado de Náyades y con el inevitable atractivo televisivo de ver a un Borbón sometiéndose a alarmas, tentadoras y hogueras. Sin embargo, en el primer programa el apellido quedó prácticamente relegado. La isla de las tentaciones tiene estas cosas: puedes entrar con parentesco real y que un señor que se define como «perro de la calle» te robe la noche.. En redes, donde el programa encuentra desde hace años su segunda pantalla natural, el estreno volvió a activar esa conversación colectiva que convierte cada frase, cada cara y cada alarma en material potencial para el meme. Y las primeras reacciones han vuelto a concentrarse en lo que mejor funciona en La isla: relaciones que ya llegan con un historial difícil de defender, concursantes diciendo cosas que contradicen lo que sus parejas creían saber de ellos y espectadores intentando adivinar quién será el primero en caer.. Porque la gran pregunta tras el estreno ya no es si alguien va a caer. Eso sería tener demasiada fe. La cuestión es quién cae primero. Se está rifando el premio gordo y Kico tiene muchas papeletas. Paula tampoco va mal.. Rubén y Gema llegan con una mochila considerable. Nando e Isa directamente aterrizan con ocho años de relación y una confesión difícilmente superable: él reconoce alrededor de 15 infidelidades. Y Náyades no había llegado a la villa cuando ya había roto la primera norma para correr detrás de Nacho.. Es decir, la temporada 11 no parece haber seleccionado parejas especialmente preparadas para resistir. Más bien todo lo contrario.. Y ahí está la incógnita interesante. El formato necesita evitar el desgaste que inevitablemente provoca explotarlo varias veces al año.. Sus responsables lo saben. Por eso esta vez han agitado desde el minuto uno un mecanismo que ya conocen de memoria los espectadores: separación sin despedida, tentadores bajo capas rojas, regresos de antiguos solteros, nuevas funciones para el dron, tentadores VIP y las dinámicas que llegarán más adelante. Sandra Barneda ya ha advertido, además, de que la segunda hoguera es «la más bestia» que ha vivido desde que presenta el formato y que marca «un antes y un después» en la edición.. Después del primer programa es imposible saber si la promesa se cumplirá. Pero hay una cosa que sí parece evidente: el casting trae dinamita.. La primera entrega no necesitó un beso, una infidelidad consumada ni una fuga desesperada por la playa para enseñar los dientes. Le bastaron un incumplimiento, varias alarmas, lágrimas, un tentador reciclado con muchísimo sentido, una novia descubriendo que quizá no conoce al hombre con el que ha entrado y un novio definiéndose a sí mismo mejor de lo que podría hacerlo cualquier guionista. «Un perro de la calle».. Once temporadas después, La isla de las tentaciones sigue teniendo un talento extraordinario para encontrar gente que entra para demostrar que su relación es indestructible y tarda poquísimo en explicar por qué probablemente no lo sea. Y esto no ha hecho más que empezar.
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