La gala, donde también triunfaron Leiva, Lia Kali o Guitarricadelafuente, quedó deslucida por la ausencia de la catalana Leer
La gala, donde también triunfaron Leiva, Lia Kali o Guitarricadelafuente, quedó deslucida por la ausencia de la catalana Leer
Es difícil encontrar calificativos que no se hayan usado ya para definir a Rosalía en una carrera que va en continuo crecimiento hacia quién sabe dónde. Y, sin embargo, es posible que sea ella misma la que haya encontrado el que mejor se ajusta, que lo haya usado como título de un tema de Lux que pervivirá y que se puede aplicar con una extraña ambivalencia. La catalana es la perla de la escena musical española. Lo es por su relevancia, nacional e internacional. Y lo es también porque la propia industria así lo ha decidido.. Fue la tercera edición de los Premios de la Academia de la Música la que vino a confirmarlo. Partía Rosalía como una de las favoritas de la noche con ocho nominaciones y fueron otros tantos los premios que acabaron en su poder pese a no estar presente en la gala, lo que deslució el evento que se celebraba en el Palacio de Congreso de Ifema en Madrid y que retransmitió La 2. Antes de que empezara esa retransmisión, en la gala previa, ya sumaba la de Sant Esteve cinco galardones: Mejor álbum pop y Productora del año por su álbum Lux, colocado en todas las listas especializadas de 2025; Mejor canción pop y Compositora del año por La perla, ese tema de despecho que la gira ha consolidado como himno, y Mejor videoclip por Berghain, el primer adelanto de su último trabajo.. Aún faltaban otros tres más, los principales de la noche, que llevaban también el nombre de la catalana. Suyos fueron el de Mejor canción del año -La perla grabada con Yahritza y su Esencia-, Mejor álbum del año -Lux- y Mejor Artista de 2025. El pleno de Rosalía fija un nuevo récord en el corto caminar de los premios, herederos de los de la extinta Academia de las artes y las ciencias de la música. En 2024, en su primera edición, Arde Bogotá se había llevado cinco para convertirse en grandes triunfadores y, en una repartida segunda gala, fue Nathy Peluso, con cuatro, la más laureada.. El arranque de esta edición fue en honor de Robe Iniesta, histórico líder de Extremoduro fallecido en diciembre, con un popurrí de todas sus etapas. Fito Robles, cantante de Siloé, dejó una versión de Ama, ama, ama y ensancha el alma desprovista de la fuerza que imprimía Robe a la letra de Manolo Chinato. Lo mismo sucedió con la Stand By flamenca de Lela Soto con Rafael Riqueni a la guitarra y el Nada que perder, ya de la etapa final en solitario del extremeño, del freestyler Walls. Fue el cierre de Xoel López con Si te vas… lo que elevó ese homenaje al cantautor al que se encargaron de recordar dos de sus amigos, Fito Cabrales y Leiva, al recoger sus respectivos premios.. «Quiero compartir este premio con Robe Iniesta, allá donde esté, que le echo mucho de menos», afirmó el madrileño al recoger su premio a mejor banda sonora por la canción original de su propio documental Hasta que me quede sin voz. El madrileño era uno de los favoritos de la noche y se fue con tres premios: el ya citado, Mejor gira por su Tour Gigante y el de mejor canción pop-rock con Caída libre, precisamente la colaboración con Robe que estaba incluida en su último álbum.. Las categorías de música urbana estuvieron dominadas por Lia Kali, cuyo segundo disco, Kaelis, fue considerado mejor álbum urbano. La catalana ya se había conseguido también los premios de Mejor canción urbana por Chulx -con Eladio Carrión- y Mejor canción de rap/hip hop con En la cuerda floja. Y lo mismo se dio en las de música alternativa con Guitarricadelafuente como gran dominador. El castellonense ganó en Mejor álbum de música alternativa con Spanish Leather y en Mejor canción alternativa con Babieca.. La gala, presentada por Leonor Watling, nació forzada desde el inicio, con un guion que parecía no avanzar, con algunos problemas de sonido, y aún profundizó en ese atasco durante una de las transiciones en la que tuvo que improvisar la presentadora mientras se preparaba el escenario para la poderosa actuación de Amaral. A esa presencia del dúo aragonés le siguió el homenaje al también fallecido Jorge Martínez, líder de Ilegales, que le brindaron Ultraligera y Juanma Montoya con el tema que quizás mejor define a la banda asturiana: Tiempos nuevos, tiempos salvajes.. Tuvo que llegar Joan Manuel Serrat, precedido de una versión de su Romance de Curro El Palmo interpretado por María Terremoto y Andrés Suárez, para dejar el gran momento de la noche. El cantautor subió a recoger el premio de honor de la Academia y despachó un discurso entre lo irónico y lo emotivo que agitó al público que se reunía en el Palacio de Congresos. «Este es un premio a la supervivencia y suele llegar a una edad avanzada. Preferiría que me dieran el revelación, pero las cosas han seguido este camino», destacó el catalán, que agregó que «nunca» se imaginó estar en «una situación tan sumamente agradable con 60 años de oficio» ni «haber podido decidir el momento que dejaba los escenarios para disfrutar esa cosa tan preciada que es estar vivo».. «Soy hijo de obreros y nieto de obreros campesinos, gente que no hay tenido nada que ver con el mundo de la música, pero era gente cantarina. Cantaba con mi madre cuando hacíamos la cama o cuando me tocaba abrir guisantes y separar lentejas. Tantas cosas que hacíamos en el sagrado ambiente de la cocina de casa», incidió Serrat. Y concluyó: «A nosotros nos recibieron cantando y nos despedirán con música también».. Aún hubo tiempo para que Sanguijuelas del Guadiana, una de las apariciones más fulgurantes de 2025, ganaran el premio a Mejor nuevo artista o que Luz Casal, que cerró la gala cantando ¿Qué has hecho conmigo?, se impusiera en la categoría de Mejor álbum de pop tradicional en la noche que coronó perla de nuestra música a Rosalía. Sin estar ella allí para verlo.
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