Se la vendió como diva melódica y así brilló en Eurovisión, pero ha decidido liberarse y volver al rock: «Me harté de ser la que los demás quieren que sea» Leer
Se la vendió como diva melódica y así brilló en Eurovisión, pero ha decidido liberarse y volver al rock: «Me harté de ser la que los demás quieren que sea» Leer
Ruth Lorenzo (Murcia, 1982) es, en la cabeza de la mayoría, una cantante para todos los públicos, que suena en radiofórmulas, ha participado en Eurovisión y es un popular rostro televisivo, sea en Mask Singer o presentando el Benidorm Fest. Ruth Lorenzo es, en realidad, una rockera que ha estado reprimida demasiados años. Estrena banda, Ruth, y lanza nuevo disco, ‘Blacksheep’, cambiando la balada y las lentejuelas por las guitarras y el cuero. Por si no queda claro, lo explica ella: «Estaba harta y he decidido mandarlo todo a tomar por culo. Se acabó».. ¿Qué se acabó?. Intentar adaptarme a lo que los demás quieren que sea. Ha sido liberador. He podido respirar profundo, ser yo y quedarme en la gloria.. Teniendo en cuenta que de los 9 a los 16 años viviste en Estados Unidos, ¿tú formación musical fue rockera?. Claro. Desde pequeña mi pasión fue cantar. Primero me fascinaron las grandes voces de la ópera, pero a partir de los 9 o 10 años, ya en Estados Unidos, descubrí a Janis Joplin y ya me giró la cabeza. Freddy Mercury, Prince, Led Zeppelin, Tina Turner, Aretha Franklin, Hendrix… Era lo que mis hermanos y mi entorno escuchaban y, sobre todo, lo que sonaba cuando encendía la radio. Inevitablemente, pues eso se queda en el ADN porque los que pasé allí son los años que forman tu identidad.. El nuevo grupo se llama Ruth, sin más. ¿Quitarte el apellido es parte también de ese proceso de liberación?. En realidad me lo propusieron los chicos cuando le dábamos vueltas al nombre de la banda. Es un nombre bíblico, suena contundente y te quitas el Lorenzo, que tiene una connotación más latina y más vinculada a mi personalidad televisiva. Total, ahora está de moda que las bandas indies usen nombres de mujer y luego canten hombres, así que esta vez que sea lo que tiene que ser y cante una tía.. Desde las letras a la imagen, el disco tiene una sexualidad muy explícita. ¿Dónde queda la concursante de Eurovisión en todo esto?. A esa pobre la tengo bajo vigilancia y sin pinta de dejarla salir en bastante tiempo. De todos modos, es que en España hay una imagen un tanto distorsionada de mí porque me hice popular siendo alguien que no soy realmente. Cuando despego realmente, que es en el ‘Factor X’ británico en 2008, la primera banda que monto en Inglaterra es de rock y te aseguro que yo no era tímida. Lo que pasa es que cuando vuelvo a España y se me propone para Eurovisión, el discurso que me soltaban todo el rato era que mi imagen era muy dura, que iba a caer mal y que ser tan directa echaba para atrás. Se empeñaron en que había que endulzarme, suavizarme el color del pelo, quitar esa sexualidad empoderada… O sea, todo ese speech que se permite tener la industria frente a la imagen, el cuerpo y la actitud de una mujer.. ¿Con los hombres no pasa?. Alejandro Sanz se tiñe el pelo de amarillo y se la trae al pairo, pero si una mujer es la que lleva una imagen que no cuadra en su canon, no tienen ningún problema en decirte que así no y presionarte para cambiar. Así que, ahora, parte de mi manera de rebelarme y de mostrarme tal y como soy es darle una connotación muy sexual al nuevo proyecto. Al final, el rock and roll y el blues son viscerales, sexuales, vienen de las entrañas.. ¿Por qué hubo ese empeño en convertirte en una diva melódica?. Porque es lo más fácil de vender. Y lo más cómodo para la industria. Te ven la voz, la fuerza o el talento, pero si no encajas en lo que suelen hacer, en vez de pensar, te cambian. Si el producto no lo ven claro o no saben trabajar ese tipo de producto, te van a intentar moldear para que seas lo que ellos saben vender y trabajar. Y, en España, la diva melódica es lo más sencillo si tienes una voz que lo permite. Como yo la tengo, pues nada…. ¿No tenías escapatoria?. Acabas aceptando porque quieres tener una carrera, pero yo ahí no encajaba nada. Quien me conoce sabe lo poco diva que soy. Yo empecé como pipa, montaba, desmontaba, tiraba cables, asistía al técnico de sonido… Y cuando me subí a cantar el escenario, versionaba temas de Obús, Rosendo, Los Suaves, Extremoduro o los Zeppelin. ¿Cómo coño voy a ser una diva melódica? Me puedes poner un vestido y doy el pego, pero mi espíritu es mucho más salvaje y vibrante que eso.. ¿Cómo se lleva estar 15 años fingiendo ser quien no eres?. Es un cacao mental importante porque, por más que tú sepas que artísticamente no eres esa, ¿cómo separas esos dos mundos? No puedes. Forma parte de tu día a día y terminas cediendo en cosas que no quieres ceder y permitiendo ciertos comentarios que nunca deberías permitir. Vives una farsa construida que te termina cansando, aburriendo y sintiéndote cero identificada. Te has convertido en un objeto, un producto comercial y ¿sabes lo peor?. No.. No funciona. Te convencen a base de decirte que si haces lo que ellos quieren vas a tener más éxito y luego no pasa. No pasa porque tú no eres esa y la gente no es tonta. Estoy harta de escuchar la típica frase de que tendría que estar llenando estadios y pienso: «Ya, pues llénalos tú a ver qué tal». Es que esa fórmula mágica que dicen todos tener no existe o, por lo menos, a mí no me funciona. Y ahora estoy sorprendida porque monté esta banda y he hecho este disco sin ningún tipo de expectativa, sólo para ver qué pasa y divertirme, y estoy logrando cosas que siempre soñé y no me habían permitido intentar como que Radio 3 me dedique un programa de dos horas. Te das cuenta de que cuando sigues tu propio instinto es cuando encuentras tu lugar.. Has dicho que soportaste comentarios que no deberías haber permitido. ¿Cuáles?. Pues desde que te controlen el escote que tienes que enseñar en pantalla a firmar contratos donde no puedes engordar más de cinco kilos durante esos años. Esa es la realidad del mundo de la música y el de la tele.. ¿Te has sentido muy cosificada?. El hecho de ser mujer ya te posiciona en un lugar donde se te mira desde ese prisma, pero mi físico no ha sido un arma que he utilizado, así que tampoco tengo mucho esa sensación. Sí es verdad, por ejemplo, que la portada de mi primer disco no la elegí yo y se escogió la foto que se escogió porque se me veía más escote. Cuando vi la portada, me molestó mucho. No por el hecho de que se viera más o menos, sino porque yo lo que quería transmitir era otra cosa. Esa es la batalla que no vamos a ganar.. ¿Crees que es imposible?. Ganarla del todo es imposible, pero hay que salirse del camino y hacer uno nuevo. En algún momento atravesaremos tantas esa pared que el nuevo camino será tan ancho que no habrá batalla. Cuantas más sigamos caminando por ahí, más trabajo dejaremos hecho y en algún momento tiene que llegar la calma de esta tormenta. Pero no está cerca.. ¿Qué sabor de boca te dejó la experiencia de Eurovisión 2014? Hay que recordar que quedaste décima, que es el segundo mejor resultado de España en los últimos 20 años.. Tras Chanel, que fue tercera. Eurovisión es un mundo curioso, porque es un poco friki, pero a la vez es muy permisivo, te acepta como eres y no te juzga tanto como la industria que hay alrededor. Ha sido un público que me ha tratado increíblemente bien y me ha querido como soy. No es un lugar donde me sienta extraña, al contrario. Es mucho más libre que todo lo que hay alrededor.. Naciste en Murcia, tu madre se hizo mormona y os mudasteis a Utah, triunfaste en un reality inglés, has sufrido anorexia y bulimia… Tienes una vida para hacer una serie.. Totalmente, he tenido una vida curiosa. Tengo un amigo que me lo dice todo el tiempo: «Tía, cuando le venda esto a Netflix, van a flipar» [risas]. He tenido una madre diferente y una historia poco habitual, con sus cosas mejores y peores, pero me alegro de que haya sido así. Conozco gente que nació en el mismo edificio donde ahora vive y que no se ha movido del barrio donde están. Yo he tenido otro tipo de vida llena de historias, de aventuras, de risas y de lágrimas. De todo.. ¿Te gustaría borrar algo?. Claro que hay cosas que preferiría no haber vivido, pero no reniego de nada porque todas esas Ruth tienen coherencia dentro de mí, todas esas experiencias me han llevado a aprender algo importante que ha forjado la persona que soy. No intento tapar ninguna de mis versiones. En el cambio está la evolución y necesitas darte cuenta de lo que no quieres para buscar lo que sí. Yo sigo siendo cristiana, pero no soy religiosa. No creo en las instituciones religiosas porque he estado dentro y siento que es un lugar peligroso al que regresar porque para ella somos peones, mano de obra, simples números. Y, luego, la mujer siempre está bajo sospecha. En todas las religiones que parten de la Biblia, Eva es la primera pecadora y eso no se borra.. Me disculpo con antelación por si caigo en el tópico, pero la mujer está especialmente sometida al hombre en la religión mormona.. Realmente los mormones ya no se dejan llamar mormones precisamente para huir de esa asociación a la poligamia. Son la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y ya sólo un sector pequeño, que se escindió, permite la poligamia. Mi familia no pertenece a esa parte, pero es cierto que todas las religiones parten de que Dios es un hombre y la mujer es la pecadora a la que hay que mantener en el camino correcto a base de que no opine y siga el liderazgo masculino. Por eso, todo este boom religioso que está surgiendo me preocupa.. Se está produciendo un repunte del catolicismo entre los jóvenes españoles.. Sí, y es muy peligroso porque las instituciones religiosas existen para mantener al pueblo oprimido y dormido. Yo sí he vivido la religión y sé lo que es estar dentro. Y esto no tiene que ver con Rosalía llevando una idea a un concepto artístico y que cada uno que lo interprete como quiera, que siempre se ha hecho y es totalmente lícito. El problema es que veo mucho en la gente joven la confusión que da la ignorancia. Si tú no has vivido bajo el yugo de una religión, no puedes romantizar eso. Es como el que romantiza la idea de Franco, que también los hay. Pregunta al señor de 80 años, a ver qué te cuenta. Sólo el que lo ha vivido puede saber lo que significa y yo, con la religión, lo sé. Debemos dejar de pensar en el pasado y caminar hacia el futuro. Es momento de evolucionar, no de involucionar.
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