Corría el año 1995 y Stephen Baldwin (Massapequa, Nueva York, 60 años) se posicionaba como uno de los actores del momento tras protagonizar el exitoso thriller Sospechosos habituales junto a Kevin Spacey, premiada con dos Oscar. Tras ese estreno, continuó trabajando, aceptando papeles y sumando proyectos a una lista que en la actualidad acumula más de 100 películas y series. Pero, a comienzos de los 2000, decidió que era el momento de dar un paso atrás y alejarse de Hollywood. Eso sí, nunca dejó de trabajar. Un cuarto de siglo después, quien para las generaciones más jóvenes hoy es más conocido por ser el padre de Hailey Bieber y suegro de Justin Bieber que por sus propios proyectos, ha revelado por qué tomó esa decisión. Seguir leyendo
El actor, que en los noventa se posicionó como uno de los intérpretes del momento, ha explicado que la religión cambió su forma de ver su futuro en la industria cinematográfica
ActoresEl actor, que en los noventa se posicionó como uno de los intérpretes del momento, ha explicado que la religión cambió su forma de ver su futuro en la industria cinematográficaStephen Baldwin en el 50º aniversario de la revista ‘People’, el 13 de septiembre de 2024, en Los Ángeles. Axelle/Bauer-Griffin (FilmMagic via Getty Images)Corría el año 1995 y Stephen Baldwin (Massapequa, Nueva York, 60 años) se posicionaba como uno de los actores del momento tras protagonizar el exitoso thriller Sospechosos habituales junto a Kevin Spacey, premiada con dos Oscar. Tras ese estreno, continuó trabajando, aceptando papeles y sumando proyectos a una lista que en la actualidad acumula más de 100 películas y series. Pero, a comienzos de los 2000, decidió que era el momento de dar un paso atrás y alejarse de Hollywood. Eso sí, nunca dejó de trabajar. Un cuarto de siglo después, quien para las generaciones más jóvenes hoy es más conocido por ser el padre de Hailey Bieber y suegro de Justin Bieber que por sus propios proyectos, ha revelado por qué tomó esa decisión. “Probablemente podría haberme encaminado a convertirme en una gran estrella”, explica Baldwin en exclusiva a la revista People. “Pero ese no era mi estilo. No quería ser Tom Cruise y tener que recaudar 100 millones de dólares en taquilla. Prefería ser un don nadie de Massapequa. Se me da bien”, añade el hermano del también actor Alec Baldwin. Más informaciónEsta desaparición fue una decisión consciente y, según defiende, nada tiene que ver con el éxito o fracaso de los proyectos en los que participaba. En 2001, tal y como recuerda la publicación estadounidense, Baldwin abrazó el cristianismo evangélico y dedicó los siguientes años a ello. Concretamente, a un programa de evangelización juvenil a través del skateboarding. “Tras el nacimiento de nuestra hija Alaia, mi esposa contrató a una mujer llamada Augusta, de Brasil, para que viniera a vivir y trabajar con nosotros y nos ayudara. Ella no hablaba inglés; solo se comunicaba con mi esposa, que es brasileña, en portugués. Un día, Kennya y Augusta estaban hablando y Augusta dijo: ‘Me parece gracioso que creas que estoy aquí para limpiar tu casa”, recuerda ahora el intérprete. Augusta les explicó que había tenido una visión en su iglesia de Brasil cuando vio el anuncio de que unos estadounidenses buscaban contratar a alguien para que les ayudara con sus familias. “Mi esposa me dijo: ‘Acabo de hablar con Augusta, y me ha dicho que la verdadera razón por la que está aquí es porque Dios le habló, y le dijo que en el futuro tú y yo nos convertiremos en cristianos renacidos y tendremos nuestro propio sacerdocio”, explica Baldwin. Stephen Baldwin en Los Ángeles, en 1995.Barry King (WireImage via Getty Images)En un principio, se mostró escéptico ante esa revelación, pero todo cambió tras el nacimiento de Hailey y su mudanza a Nueva York. Asistió junto a su hermana Beth, que
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