Cuando Telecinco decidió lanzar en sus tardes El diario de Jorge, el programa de talk show llevaba una carga que de puertas hacia fuera de la cadena pocos conocían: era una apuesta personal del Consejero Delegado de Mediaset, Alessandro Salem. El directivo, que no hacía mucho que había aterrizado en Mediaset para sustituir a Paolo Vasile, quería recuperar un formato que tan bien había funcionado en los 2000, pero dándole la vuelta que requería adaptarlo a los nuevos tiempos. No dudó ni un segundo en que Jorge Javier Vázquez tenía que estar al frente y el presentador lo aceptó con una ilusión que hacía tiempo no vivía. «Un programa de presentador», lo calificó Vázquez en la presentación del programa.. Seguir leyendo
Las tardes de Telecinco son de El diario de Jorge, al menos, en cuanto audiencias. Es el programa que mejor funciona a la cadena en una franja en la que le está costando encontrar su lugar con los espectadores
Cuando Telecinco decidió lanzar en sus tardes El diario de Jorge, el programa de talk show llevaba una carga que de puertas hacia fuera de la cadena pocos conocían: era una apuesta personal del Consejero Delegado de Mediaset, Alessandro Salem. El directivo, que no hacía mucho que había aterrizado en Mediaset para sustituir a Paolo Vasile, quería recuperar un formato que tan bien había funcionado en los 2000, pero dándole la vuelta que requería adaptarlo a los nuevos tiempos. No dudó ni un segundo en que Jorge Javier Vázquez tenía que estar al frente y el presentador lo aceptó con una ilusión que hacía tiempo no vivía. «Un programa de presentador», lo calificó Vázquez en la presentación del programa.. «Llegó en un momento de mi carrera profesional en el que estaba pensando qué podía hacer, hacia dónde podía dirigir mis pasos y, de repente, aparece este producto que no tiene nada que ver con lo que he hecho. Me hacía muchísima ilusión hacer algo que no había hecho antes. Para mí la sensación es que cada día es totalmente diferente, porque no sabes lo que te vas a encontrar, qué va a suceder. Todo está más o menos estructurado, pero luego está el factor humano que siempre es sorprendente y eso la verdad es que engancha muchísimo», afirmó el presentador a este periódico a mediados de la pasada temporada.. Sin embargo, los primeros meses no fueron fáciles. El talk show no terminaba de funcionar. Sin embargo, había que tener paciencia y, sobre todo, había que buscar dónde estaba el problema y darle solución. La solución estaba en replantear el programa con quienes se habían encargado de convertir este tipo de formatos en un éxito: Raúl García, director del Área de programas de Boomerang TV, productora de El Diario de Jorge, pero también el primer director que tuvo El diario de Patricia; y Marisol Navarro, productora ejecutiva. El Diario de Jorge vivió un revulsivo y empezó a encajar con el público, hasta el punto de que en la actualidad es el programa de las tardes de Telecinco que mejor datos de audiencia logra.. La actual temporada, y después de 147 entregas, está siendo la mejor del programa, que ha firmado un 9,6% de cuota de pantalla, dos puntos más que en el mismo periodo del año anterior (7,6%). Además, acumula en noviembre una media de 767.000 espectadores (9,7%), situándose como el mes con mejor dato de espectadores de los nueve últimos. La mejora supone un crecimiento del 26% en share respecto a cuando comenzó.. Cuando El Diario de Jorge se presentó en sociedad en el ambiente había una sensación de que no se comparase con el mítico Diario de Patricia. De hecho, se intentó por todos los medios alejarlo de un formato del que era imposible separarlo, pues un talk show es un talk show se llame X, Y o Z. Y, precisamente, esa obsesión por alejarlo de su esencia fue uno de los errores que traía bajo su brazo el programa en sus inicios. La hora tampoco era la mejor. Enfrentarse a Sueños de Libertad, la serie de Antena 3 más vista de la televisión, no era plato de buen gusto para nadie, pero si además lo que estaba ofreciendo al espectador no estaba desarrollado en su máxima potencia, la sombra del fracaso empezó a convertirse en realidad.. Llegó, primero, el cambio de horario. Telecinco y Boomerang entendieron que el horario por excelencia para un talk show siempre había sido el de las seis de la tarde y en la seis de la tarde está hora donde se enfrenta a La Promesa, que no es decir poco, y a Y ahora Sonsoles, que tampoco lo es.. Lo segundo, los cambios que implantó Raúl García en El Diario de Jorge que lo convirtió en un diario de verdad. Se acabó el tener los testimonios en sillones separados, ahora el programa se convierte en un salón a la hora del café; se acabó el decorado anterior; se acabó el no dejar que la realidad fluya, ni que el invitado no «se salga de la ficha», que es lo mejor que le puede pasar a un talk show.. Mucho ha cambiado la tele desde aquellos años de El diario de Patricia a los tiempos de ahora. La gente «ya se sabe todas», cada vez cuesta más «engañarlos» con alguna excusa para que vengan y hay más posibilidades de que te la puedan colar. Ahí es donde está el trabajo de Boomerang TV, en que nunca nadie se pase de la raya y que todo lo que llegue al espectador sea la verdad. «Para nosotros es muy importante sentir que hacemos algo útil», reconocía García a este periódico. Y es que para él El Diario de Jorge además de un talk show es también un servicio público, un servicio a la sociedad, a las personas.
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