«La castaña se posa en algunos lugares y en otros no. La base es de gardenia y también hay un fijador». Toni Zenet, cantante, director y artista plástico, no está describiendo una pintura clásica. Habla del traje que lleva puesto. Un atuendo confeccionado íntegramente a partir de elementos naturales y que resume el lema que abandera: «Porque los bosques importan». Un mensaje que ha trasladado a la mesa redonda que ha tenido lugar este jueves en la Escuela de Unidad Editorial (ESUE), donde cultura, deportes y tecnología se han unido para debatir un concepto para nada desconocido: la sostenibilidad.. Seguir leyendo
La Escuela de Unidad Editorial acoge un debate para analizar las prácticas sostenibles en eventos culturales, deportivos y digitales
«La castaña se posa en algunos lugares y en otros no. La base es de gardenia y también hay un fijador». Toni Zenet, cantante, director y artista plástico, no está describiendo una pintura clásica. Habla del traje que lleva puesto. Un atuendo confeccionado íntegramente a partir de elementos naturales y que resume el lema que abandera: «Porque los bosques importan». Un mensaje que ha trasladado a la mesa redonda que ha tenido lugar este jueves en la Escuela de Unidad Editorial (ESUE), donde cultura, deportes y tecnología se han unido para debatir un concepto para nada desconocido: la sostenibilidad.. Organizado en el ámbito del proyecto Pyme Sostenible -un programa de formación y consultoría gratuita de FUNDAE financiado por la Unión Europea con Fondos Next Generation-, el encuentro reunió a expertos de estos sectores para poner respuesta a una de las cuestiones más debatidas de las últimas décadas: ¿la sostenibilidad es ya rentable o sigue siendo una promesa hacia el futuro? El artista, autor del disco Las manos y la Voz, ha defendido el valor de los «pequeños gestos» y la «didáctica» como motor de cambio. Una idea que también comparte Manuel Saucedo, el consejero delegado de Impulsa Eventos e Instalaciones, la empresa gestora del recinto Movistar Arena. Él mismo afirma, de hecho, que las prácticas sostenibles forman parte de un conjunto de cambios que ya se integran en «la cultura de la empresa».. «Tenemos como 230 eventos al año -cita el empresario-. Somos el segundo recinto del mundo por actividad y nos visitan más de dos millones de personas al año». Y no es el único que maneja estas cifras entre los invitados de la mesa redonda. Alezeya Sánchez, directora de DES [Digital Enterprise Show, por sus siglas en inglés], un «eventazo» que cada año reúne en Málaga a miles de profesionales y cientos de ponentes internacionales, ha explicado el esfuerzo por la sostenibilidad que realizan en este congreso.. La mesa redonda la completaba Henar Díez, jefa del servicio Acción Cultural del Ministerio de Cultura, quien ha aportado la perspectiva institucional. Moderado por el periodista de MarcaNacho Labarga, el evento partió de una premisa clara: compartir experiencias y analizar si las prácticas sostenibles son compatibles con la rentabilidad empresarial, especialmente al tratarse de compañías pequeñas y medianas. Casi dos horas después, el consenso era evidente entre los ponentes: «Todos queremos que todo sea sostenible», ha dejado claro la directiva de DES, aunque la realidad demuestra que no siempre es posible.. Ha sido Saucedo quien ha puesto voz a la idea común: la creciente «sensibilidad» hacia la sostenibilidad en el sector cultural. Los cuatro ponentes se han mostrado de acuerdo en los cambios cada vez más significativos en la sociedad, y en la relevancia de una «campaña informativa» que ponga voz a este tipo de prácticas ambientales. «Lo primero es la reflexión profunda. Y luego la comunicación, no como estrategia de marketing, sino para contribuir a esa pedagogía, porque creo que las transformaciones se producen», ha reflexionado Henar Díez.. Las nuevas tecnologías han sido otro de los temas abordados durante el evento. «Va a ser una herramienta muy importante para utilizar los recursos necesarios», ha dejado claro el empresario, sobre el uso de la Inteligencia Artificial para medir datos del Movistar Arena. La mesa redonda ha debatido, además, la eficacia y la reducción real de costes al emplear este tipo de software de forma habitual.. Al final de la mesa redonda, la conclusión flotaba en el ambiente: las cosas están cambiando y la sostenibilidad ha dejado de basarse en la apariencia para convertirse en una integración real. «Ya no es una medalla, es un método», ha sido el remate final. La sostenibilidad está en los grandes gestos, en aquellos recintos que apuestan por cambiar más de 25.000 luminarias para reducir los residuos generados, pero también en las pequeñas dinámicas, en los algoritmos, y hasta en un traje hecho únicamente a partir de los elementos del bosque. Porque, recuerda Zenet, «lo importante en sí no es el traje, sino la reflexión que lleva detrás».
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