El cantante aragonés presenta su 14º álbum en solitario, el sexto en diez años, ‘De un siglo anterior’ Leer
El cantante aragonés presenta su 14º álbum en solitario, el sexto en diez años, ‘De un siglo anterior’ Leer
Enrique Bunbury (Zaragoza, 1967) recibe como cualquiera esperaría que recibiera Enrique Bunbury. Impoluto negro, sombrero poblano y botas camperas. Inflexión teatral y frases alargadas como si estuviera ante el micrófono, como si se estuviera dirigiendo a su público. La leyenda misma de sí mismo, la del personaje musical, convertida en realidad ante nuestros ojos. Y aquí viene.. «Estoy en un momento vital mío en el que me apetece más la introspección que la comunicación. Yo me pongo nervioso haciendo entrevistas porque no es mi terreno, es un lugar que no me corresponde», expone el cantante. Y sigue: «Mi expresión es artística, todo esto es palabrería que no va a ningún lado y no significa absolutamente nada. Lo que digo no es importante, lo importante es lo que hago en mis canciones. Todo esto es sacarme del tiesto». Bunbury, una vez más siendo Bunbury.. El cantante aragonés está presentando De un siglo anterior, su décimocuarto disco de estudio, el sexto en la última década y el décimoctavo si incluimos su etapa como vocalista de Héroes del silencio. Cuatro décadas de prolífica creación desde las primeras maquetas de su banda que, en esta ocasión, se zambullen en los ritmos latinos para preguntarse sobre el pasado, mirar al futuro y, sobre todo, cuestionar su papel en el presente. Si Bunbury realmente debe estar todavía aquí. O como él dice en Creer que se puede creer: «No quiero renunciar a preguntarme qué cojones pinto yo aquí». «Ves modas entrar y salir, venir y desvanecerse y piensas si tú puedes aportar algo al panorama cuando estás desubicado en la industria, si tienes algo nuevo, fresco e interesante. Está bien planteárselo de vez en cuando. ¿Hasta qué punto lo que tú ofreces puede resultar interesante a los oídos de nuevos oyentes?». ¿Qué ofrece usted? ¿Qué respuesta se ha dado?. Todos los músicos que nos subimos a un escenario o componemos una canción y la mostramos al público tenemos ese momento de vanidad en el que pensamos que nuestra creación, nuestra pequeña aportación, puede ser útil a alguien. Que alguien al otro lado va a recibir la canción y sentir cierto confort. Por eso mi respuesta ha sido que todavía tengo algo que ofrecer con lo que la gente se sienta identificada. Pero esta es una apuesta que realizas ignorando el resultado final, que a lo mejor es bueno o nadie le hace caso.. Son 40 años de carrera, alguien le seguirá haciendo caso para mantenerse aquí.. Hasta ahora sí, pero espero que con este disco no abandone todo el mundo el barco. Cada vez que sacas un disco hay una rivalidad con el oyente. Yo he investigado en muchas áreas y géneros distintos y en cada etapa sé que ha habido parte del público que ha mostrado menos interés o gente que se ha sumado a estos géneros porque se los estaba mostrando yo. Hay un público al que le gusta mi parte más rockera y no apreciará tanto este disco. Otros están mirando más la vanguardia, el presente, la música electrónica y eso no está tampoco en este disco. Pero hay también un público que le gusta que haga diferentes cosas y que me acompaña en todas las aventuras. Esos son los menos y sé que cuando tomo esta decisión voy a perder a alguien por el camino.. Y aún así la toma igualmente.. Porque el único camino posible es el tuyo, todos los demás son caminos que no te corresponden. Podría elegir un camino más mainstream, repitiendo cosas que he hecho en el pasado o mirando a lo que hacen otros que tienen éxito, pero a mí eso no me corresponde. Mi camino son impulsos y latidos que intento descrifrar.. Empecemos por el título, De un siglo anterior, ¿cómo ha llegado hasta ahí?. Es una especie de juego, de propuesta, de debate sobre las cosas que claramente vemos que se van quedando atrás, que pertenecían al siglo XX, pero que nos puede seguir pareciendo interesante mantener. También sobre lo dudosas que nos parecen algunas que han venido a sustituirlas. Es una cuestión que lanzo al aire: ¿hasta qué punto estamos abrazando cosas en este siglo que nos prometen que van a ser mejores para nuestra nuestra vida y que no necesitamos? ¿Qué cosas de verdad son un avance?. Póngame algún ejemplo.. Te iba a proponer yo a ti que que me dijeras tú un ejemplo de cosas que echas de menos del siglo XX.. Una que se cita muy a menudo, las relaciones personales.. Esa es bastante incuestionable, es mejor tener relaciones humanas que no tenerlas. Eso no es una cuestión de opiniones. Pero hay cosas tecnológicas que de repente alguien puede decir que le gustan. El Zoom porque puede hablar con su madre estando en otro continente, la inteligencia artificial… A mí me parece que no necesitábamos todo eso. O el otro día que se fueron a dar una vuelta por la Luna. ¿Hasta qué punto necesitamos ir a la Luna o hasta qué punto ese dinero lo podíamos haber utilizado en grabar más discos? Que es lo que necesita el planeta realmente.. El cantante Enrique Bunbury.José Girl. «El otro día se fueron a dar una vuelta por la Luna. ¿Hasta qué punto lo necesitamos?». ¿Lo de la luna no le convence? ¿No le parece una prioridad?. No sé, yo en realidad no tengo respuestas claras. Esto puede ser una tontería o puede ser algo sobre lo que profundizar más en serio. En el último disco de Quique González hay una canción que habla de la última generación de coleccionistas. Es verdad que las generaciones actuales compran menos objetos, menos libros, menos revistas… Porque tienen el streaming, se bajan un libro en Kindle o no van al quiosco. Todo tiene sus pros y sus contras. A mí me gusta el streaming y también el vinilo.. ¿Hay algo de melancolía, añoranza e incluso de sentirse desubicado en la reflexión de este disco?. No, no, para nada. En la canción De un siglo anterior sí que hay un poco de desubicación, pero yo no me siento así para nada. Por de pronto, yo no pertenezco al siglo anterior profesionalmente, la mayor parte de mi carrera la he realizado en el siglo XXI. ¿Estamos en el XXI, no? No pienso que mi siglo fuera el XX, pero hay muchas cosas que me gustaban de él. Los mapas me gustaban mucho y pienso que el GPS nos quita algo importante de la belleza de estar perdido.. Al final va a llegar usted a la pérdida de lo humano.. Casi todo lo que es pérdida de lo humano es algo sobre lo que está bien reflexionar. No podemos dejarnos llevar por la obsesión tecnológica o por esta idea de que todo el progreso es hacia adelante. Es posible que hasta el siglo XX lo fuera, pero a finales del XIX había una generación que se quejaba de ciertos avances de la Revolución Industrial y de la electricidad. Con lo bonitos que eran los candiles.. ¿Siente que esa es la realidad que nos rodea, que ahora mismo el progreso no es hacia adelante?. Ahí yo no sé, la inteligencia artificial trae muchas preguntas. Desde luego, si ves los vídeos que hace la gente con IA en redes sociales la respuesta es claramente que no. La inteligencia artificial es más bien estupidez artificial. Pero, bueno, estoy respondiendo yo y mi intención es más plantear una pregunta a la gente porque yo no tengo respuestas de nada.. En Peor que como estamos, usted canta: «El dedo opresor tiene el gatillo fácil, no nos vamos a censurar por no incomodar y molestar». ¿Estamos en un momento de censura para los artistas?. La libertad es la herramienta con la que trabajamos cualquier creador. Haga cerámica, un libro o una película. Yo siempre he pensado que en la creación todo es válido, no existe la culpa y puedes decir lo que quieras si tiene un valor artístico. Yo no llamaría censura a lo que hay ahora, pero sí hay gente que se muestra ofendida de forma clara y que realmente no sé si están ofendidos. Pero es que hay un altavoz, las redes sociales, donde cada uno muestra sus opiniones y donde se ofenden por auténticas tonterías.. Mi pregunta quería ahondar más en si existe censura desde el poder. Le pongo un par de ejemplos. Donald Trump señalando a artistas como Bad Bunny o el Gobierno británica impidiendo a Kanye West entrar en su país por sus comentarios antisemitas.. No sé si eso ha cambiado, todo el mundo señala a todo el mundo. Aquí no los artistas señalamos a los presidentes. Los presidentes señalan a los artistas. No hay ningún problema porque tú señales y digas que algo no te parece bien. En el caso del Reino Unido sí hay un caso de censura con Kayne West, que es impedir que entre en el país. Yo como pensador libre, no puedo estar a favor de eso, pienso que no tiene mucho sentido. Sinceramente tampoco me apetece entrar en temas políticos.. Este año se cumplen 40 años desde sus primeras maquetas con Héroes del silencio, ¿va mirando hacia atrás en esa carrera como hace en este álbum?. No miro mucho hacia atrás, solo cuando tengo que preparar una gira y un repertorio. A mí me gusta mirar más a los proyectos que tengo por delante. Te podría hablar de mi próximo disco, pero me parece un poco pronto y me toca hablar de este y de la gira que viene, Nuevas Mutaciones, que revisa sobre todo el material de los últimos años. He sacado bastantes discos en los últimos diez años y y me gustaría hacer un poco de recuerdo de ellos.. Esta gira es la segunda, después de una muy cortita, tras el incidente de su voz que pudo ser el fin de su carrera. ¿Qué supone para usted estar sobre un escenario ahora?. El año pasado hice una pequeña gira como una toma de contacto para ver que todo estaba bien. Afortunadamente saber que tiene que ver con el humo del escenario me tranquilizó. Es verdad que la gira no es muy larga, pero vuelvo con normalidad. El acortar las giras es una cosa de apetencia, de dedicar tiempo a unos intereses diferentes en la vida. Si dedico muchos meses a estar de gira, no me da tiempo a otras cosas. Las giras quitan mucho tiempo, te obligan a estar fuera de casa, y no tienes acceso a muchas cosas que deseas tener cerca.. ¿Ha renunciado ya a las giras largas habituales?. Es una cuestión personal y profesional también. En los últimos diez años he grabado seis discos, he publicado tres libros de poemas, un libro de correspondencia. He dedico mucho tiempo a la creación y mucho menos a la interpretación. Es un orden de prioridades, quiero que mi carrera sea a mi imagen y semejanza, no como se supone que tienen que ser las carreras que hacen los demás. ¿Los demás hacen giras muy largas? Muy bien.¿Qué es lo que quieres hacer tú?. ¿Hay algo de que siempre le ha gustado ir a contracorriente?. No, yo voy súper a favor de la corriente, pero de la mía. No me interesa cuál es la corriente de los demás, que es la mainstream. La corriente principal va circulando con mucha gente, lleva mucha agua y tú te puedes subir ahí en tu barco y que te lleve. O puedes crear tu propio arroyo y que los demás vayan por donde quieran. Tú vas por el lado que te interesa, las posibilidades están ahí para todos. Yo estoy en una compañía grande como Warner y voy a tocar en el Movistar Arena, no es que sea uno que está viviendo en una cueva ahí en el Burgo de Osma.. ¿Ese momento está asociado a que le parece que hay mucho ruidio a su alrededor?. Para mí el rudio y el silencio son una obsesión. El ruido informativo a todos los niveles. A veces el entretenimiento, el exceso de películas, el exceso de odio nos satura de manera que confundimos nuestros pensamientos. Rara vez tenemos pensamientos propios, todo lo que sale por nuestras bocas tiene que ver con cosas que hemos visto, leído o nos ha llegado a través de otras fuentes. Pocas veces son pensamientos racionalizados por nosotros mismos, imitamos y y reproducimos cosas que nos vienen dadas. El silencio es la única herramienta para tener pensamientos propios. Echo en falta reflexión, que para mí es algo muy necesario, pero cada uno vive la vida como quiere.. Le voy a recuperar una reflexión suya de 2014 como cierre. Decía que sentía cariño y rechazo al mismo tiempo por sus canciones, ¿el paso de tiempo le reafirma o le ha hecho cambiar?. Me siento así un poco porque hay canciones que me podría haber ahorrado claramente y otras que considero que están bien. También me pasa a veces que las canciones que se han hecho más populares no son necesariamente las que más me gustan y otras que considero que están muy bien no tuvieron aceptación. Me imagino que esto nos pasa a todo, ¿no?
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