Este 2026 Adriana Ugarte (Madrid, 41 años) celebra dos décadas desde su salto al cine con Cabeza de perro y estrena la película Tal vez, donde se pone en la piel de la artista circense Pinito del Oro, tras tomarse un respiro profesional. En este tiempo, cuenta, ha aprendido a conocerse y a estar mejor consigo misma: “Al tratarme con mayor ternura y comprensión, he podido descubrir cuáles eran mis líneas rojas, qué cosas me sentaban mal y cuáles iban a ayudarme y ser inyecciones de potencia durante un rodaje. He podido empezar a disfrutar mucho más la profesión”, dice durante la entrevista celebrada en un pueblo cerca de su casa en la sierra de Madrid, donde vive lejos del ruido junto a su pareja, el educador canino Juan Antonio Rosa, con quien comparte su amor por los animales. “Desde pequeña tenía claro que iba a vivir en el campo, la ciudad no era para mí. Voy a Madrid y se me cae la baba porque es mi ciudad, pero para un ratito”, explica. Seguir leyendo
Tras más de dos décadas como actriz, hoy acepta solo papeles que le llegan al corazón, como ponerse en la piel de la circense Pinito del Oro en su próxima película, ‘Tal vez’. Además, está matriculada en la carrera de Filosofía, rescata gatos en Marruecos y forma parte de la comunidad Artistas por Palestina
Este 2026 Adriana Ugarte (Madrid, 41 años) celebra dos décadas desde su salto al cine con Cabeza de perro y estrena la película Tal vez, donde se pone en la piel de la artista circense Pinito del Oro, tras tomarse un respiro profesional. En este tiempo, cuenta, ha aprendido a conocerse y a estar mejor consigo misma: “Al tratarme con mayor ternura y comprensión, he podido descubrir cuáles eran mis líneas rojas, qué cosas me sentaban mal y cuáles iban a ayudarme y ser inyecciones de potencia durante un rodaje. He podido empezar a disfrutar mucho más la profesión”, dice durante la entrevista celebrada en un pueblo cerca de su casa en la sierra de Madrid, donde vive lejos del ruido junto a su pareja, el educador canino Juan Antonio Rosa, con quien comparte su amor por los animales. “Desde pequeña tenía claro que iba a vivir en el campo, la ciudad no era para mí. Voy a Madrid y se me cae la baba porque es mi ciudad, pero para un ratito”, explica. La actriz agradece que la industria ha ido cambiado desde que empezó “hacia una visión más abierta a cuestiones como la salud mental y emocional”, aunque reconoce que todavía queda mucho: “Antes era vergonzante hablar de jornadas laborales. Parecía que defender el descanso y la recuperación eran sinónimos de ser una persona perezosa”. Ugarte defiende la necesidad de esos ratos libres para poder activar la creatividad: “Surge en el silencio, en la duda, en la ignorancia pura del no saber qué hacer, en el vacío de expectativas. Es importante defender y luchar por ese tiempo de descanso y de vacío”. Más informaciónAdriana Ugarte, sobre ‘Tal vez’: «La película se acerca al amor de una manera humana, vacía de etiquetas».Santi BurgosElla necesitó parar y dejar su profesión de lado por un tiempo para poder regresar con más energías: “He parado porque tengo la suerte de que cuerpo y mente me dan el aviso rápido y enseguida me pongo mala. Hace como dos años tuve una experiencia laboral que no me hizo sentir bien; necesitaba reconstruirme, ver qué me había pasado y por qué había llegado a ese punto y saber quién era yo, sobre todo con independencia de la profesión. ¿Qué pasaría si de repente Adriana Ugarte no fuera actriz? Me di cuenta de que sería feliz. Entonces amé esta profesión como nunca”. View this post on Instagram Se nota en la ilusión con la que habla de su último proyecto: la película Tal vez, que se estrena en cines el próximo 10 de julio y en la que interpreta a Pinito del Oro. “Es la historia de los amores de la escritora canaria Natalia Sosa Ayala, cuyas cartas cuentan que el amor que más le marcó fue el de Pinito del Oro, trapecista que murió en 2017. La película se acerca al amor de una manera humana, vacía de etiquetas», explica la intérprete a EL PAÍS. Inspirado en hechos reales, el filme regresa a 1968, cuando la artista está a punto de retirarse de los escenarios. Es entonces cuando decide que sea Sosa quien escri
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