La actualidad volvió a alterar los planes de Iker Jiménez. El presentador de Horizonteinterrumpió sus vacaciones y regresó de forma precipitada a España para ponerse al frente de un programa especial dedicado a la crisis migratoria que vive Ceuta tras la entrada masiva de inmigrantes procedentes de Marruecos. Apenas unas horas después de aterrizar, y tras un vuelo de más de 15 horas desde Asia, el periodista ya estaba sentado en el plató de Cuatro para analizar una situación que calificó de excepcional.
El presentador regresó precipitadamente de un viaje por Corea del Sur para ponerse al frente de un especial de Horizonte dedicado a la crisis migratoria en Ceuta, donde compartió una reflexión sobre el contraste entre las imágenes vividas en Asia y la situación que atraviesa la ciudad autónoma
La actualidad volvió a alterar los planes de Iker Jiménez. El presentador de Horizonteinterrumpió sus vacaciones y regresó de forma precipitada a España para ponerse al frente de un programa especial dedicado a la crisis migratoria que vive Ceuta tras la entrada masiva de inmigrantes procedentes de Marruecos. Apenas unas horas después de aterrizar, y tras un vuelo de más de 15 horas desde Asia, el periodista ya estaba sentado en el plató de Cuatro para analizar una situación que calificó de excepcional.Nada más arrancar el especial, Iker Jiménez quiso explicar a los espectadores por qué había decidido regresar antes de tiempo. Según relató, fue durante el viaje de vuelta cuando comenzó a recibir información de lo que estaba sucediendo en la ciudad autónoma. El primero en alertarle fue Ángel Gaitán, cuya llamada terminó cambiando por completo sus planes.»Venía en un vuelo de más de 15 horas y fue Ángel Gaitán quien me fue contando lo que estaba ocurriendo», explicó el presentador. «Cuando aterrizamos hablé con nuestra cadena para decirles que teníamos que contar algunas cosas». Una decisión que, según confesó, encontró una respuesta inmediata por parte de todo el equipo del programa.Iker Jiménez quiso agradecer públicamente la rapidez con la que reaccionaron sus colaboradores, muchos de ellos incorporándose al especial desde distintos puntos de España apenas unas horas después de recibir la llamada. «Quiero agradecer a nuestros colaboradores porque, desde puntos muy diversos, ha sido llamarles y están aquí con nosotros», destacó antes de dirigirse también a la audiencia. «Espero que usted esté también ahí porque pensará: ‘¿Qué pasa? ¿Qué sentido tiene todo esto que estamos viviendo?’. Las perspectivas son muy diferentes».El conductor de Horizonte aprovechó además el inicio del programa para compartir las sensaciones con las que acababa de regresar de un viaje que le había llevado hasta Corea del Sur y a la frontera con Corea del Norte, una experiencia que, según explicó, hizo todavía más impactante el contraste con las imágenes que se estaba encontrando al llegar a España.»Aunque sea brevemente les diré que es un poco un shock. Cada nación tiene lo suyo, Europa tiene lo suyo», comenzó explicando. A continuación, relató una anécdota vivida durante su estancia en Seúl que utilizó para ilustrar la diferencia entre ambas realidades.»Es parecido a Japón eso de dejar el móvil y que nadie lo toque», señaló antes de recordar cómo un taxista recorrió buena parte de la ciudad únicamente para devolverles el dinero de una propina que habían entregado por error. «Nos equivocamos en la propina a un taxista y que, a la hora, aparezca en la otra punta de Seúl, con 26 millones de habitantes, a las dos de la mañana para devolverte la propina. El respeto por lo ajeno, el orden, el progreso».Fue entonces cuando enlazó esa experiencia con la actualidad que centraba el programa. «Contrastaba
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