La artista reivindica además el papel de la población trabajadora castellanohablante en la defensa del catalán y rechaza la idea de que esta lengua pertenezca a las élites Leer
La artista reivindica además el papel de la población trabajadora castellanohablante en la defensa del catalán y rechaza la idea de que esta lengua pertenezca a las élites Leer
La escritora y dramaturga Juana Dolores, de 34 años, ha asegurado que se está planteando dejar de escribir en catalán después de años de críticas y enfrentamientos con sectores del independentismo catalán. El conflicto se ha intensificado tras unas declaraciones en la televisión pública catalana sobre su exposición ‘Declaración de amor a Lenin’, que puede visitarse en La Virreina de Barcelona hasta el 1 de noviembre.. «Muchos me llaman española, pero quien estaba en Urquinaona quemando contenedores era yo, no Pilar Rahola, junto a chavales de 16 años de la Zona Franca. Aquello no iba solo de independencia, iba de odio de clase. Y nos encantó a todos», aseguró en TV3.. Ahora, en un vídeo publicado en redes sociales, ha cargado duramente contra sus críticos. «Estoy harta de sufrir linchamientos durante años por parte de los indepes catalanes que no dejan de ser unos amargados, ploramiques y racistas. ¿Por qué hago este vídeo? Hay gente que se aprovecha de mí para rascar cuatro seguidores aunque vayan de activistas. Se me acusa de haber dicho cosas que no he dicho», afirma en unas imágenes colgadas en su cuenta de Instagram.. Ver esta publicación en Instagram. Dolores reivindica además el papel de la población trabajadora castellanohablante en la defensa del catalán y rechaza la idea de que esta lengua pertenezca a las élites. «Nunca he dicho que la lengua catalana sea la lengua de la burguesía. A la burguesía no le pertenece nada. Todas las cosas bonitas de esta tierra se perpetúan gracias al sudor de la clase trabajadora organizada», explica. «La escuela pública y la inmersión lingüística fueron defendidas por la lucha de la clase trabajadora organizada. En su gran mayoría migración castellanoparlante», añade.. «Si queréis que mantenga el catalán, cuidadme un poco. Soy una artista que se paga el alquiler con su trabajo y práctica artística que ya de por sí es minoritaria y elitista. Hay pocas oportunidades de tener un gran impacto público. Mi trabajo es muy nicho y no tiene posibilidad de interpelar a las masas. Soy consciente y afortunada porque me puedo pagar el alquiler con lo que hago, el día que escriba una novela las cosas cambiarán», concluye.
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