El humorista y monologuista, que pasó de estrella de la televisión a las redes sociales, publica su primera novela: ‘El día que lo fuimos todo’ (Planeta) Leer
El humorista y monologuista, que pasó de estrella de la televisión a las redes sociales, publica su primera novela: ‘El día que lo fuimos todo’ (Planeta) Leer
Saltó a la fama como contrapunto sereno de Patricia Conde en Sé lo que hicisteis…, y de la tele saltó a las redes sociales, inventó un Informativo matinal para ahorrar tiempo y emprendió decenas de giras de monólogos en directo. En 2017, sufrió un brote psicótico que relató en dos exitosos ensayos, Por si las voces vuelven (2021) y Detrás del ruido (2023), ambos editados por Planeta. Después de vender 700.000 libros se lanza con su primera novela: El día que lo fuimos todo (Planeta), desde hoy en librerías.. Viene usted de dos libros súper exitosos y ahora se lanza a la ficción con ‘El día que lo fuimos todo’. ¿Qué tal lleva la presión?. La verdad es que siento cero presión. No escribo pensando en que tiene que superar a los anteriores, no tiene sentido comparar. La única presión está en que quien lo lea, cuando lo cierre, tenga la sensación de que no ha tirado el tiempo. Que le entretenga.. ¿Y por qué una novela?. Porque no lo había probado nunca, así de sencillo. Llevo mucho tiempo escribiendo y me apetecía ver si era capaz de escribir algo así. Controlable, eso sí, nada de la gran novela española, ni de coña. Algo que yo fuera capaz de controlar y de leer, ya está. Cero complicación. No quería una pizarra llena de esquemas, quería meter a un tío en un tren cuatro horas a ver qué pasaba.. El libro está lleno de reflexiones muy personales y con tintes muy autobiográficos. ¿Es más fácil o más difícil expresar lo que lleva uno dentro a través de un personaje de ficción que exponiéndose directamente?. La ficción es mucho más divertida. Aunque haya mucho de mi forma de pensar en el protagonista, eso es solo una base, la ficción me permite también llevarlo al sitio completamente opuesto a mí. Para mí era imprescindible escribir sobre cosas que conociera y a partir de ahí, inventar otras. En un videoblog ya has decidido que Ángel Martín piensa eso, está ahí hablando con su cara. En un personaje de novela puede haber cosas que piense, cosas que jamás se me pasarían por la cabeza o reflexiones puestas solo para generar un momento incómodo a quien lee.. La suya es una novela atravesada por la comedia, pero hay momentos más dramáticos o reflexivos sobre la vida, la muerte y el pasado. ¿Qué permite la comedia que no permite ningún otro género?. La comedia es como purgar un radiador: sacas todo el aire, toda la presión, y entonces la emoción sale a flor de piel. Aquí me divertía jugar a ramificar pensamientos y ver con qué conversación en la cabeza del protagonista me encontraba.. Escribe: «Somos un ‘collage’ basado en las pistas que otros nos dan acerca de cómo nos ven». ¿De qué trozos está hecho hoy Ángel Martín cuando se mira al espejo?. Cuesta mucho saber quién eres exactamente todo el tiempo. Tiendo a pensar que somos muy distintos dependiendo de a quién tengamos delante. No soy el mismo hablando contigo que con alguien con quien tenga una confianza extrema, con mis padres o con mi hermana. Probablemente la opción más real emerge cuando estás con amigos que te conocen de hace mucho tiempo, con los que puedes mostrarte sin filtros y hasta discutir sin que haya consecuencias.. El protagonista también reflexiona sobre cómo la gente se vuelve imbécil al interactuar con un famoso. ¿Cuánto hay de autobiográfico ahí?. ¡Mucho, pero el imbécil era yo! Cuando alguien se acerca a mí y mete la pata hago como que no lo escucho. En mi caso, para la mayoría de la gente me llamo Dani, no sé si por Dani Martín o por Dani Mateo, nunca lo he preguntado. Y yo jamás corrijo a nadie, no voy a perder cinco segundos en poner a nadie en un compromiso. Yo he hecho mucho el ridículo con gente que admiro. Una vez paré a Pilar López de Ayala en la puerta de una tienda en Gran Vía, me puse frente a ella, le dije: «Eres Pilar López de Ayala» y me fui. Simplemente, por si ella se había olvidado de su nombre, se lo recordé. Qué vergüenza.. Echando la vista atrás, ¿existe ese día en que lo fue todo?. Creo que hay días en los que tienes la sensación de «qué guay esto que acaba de pasar», en los que te sientes especialmente satisfecho porque algo ha salido como esperabas. Esos pequeños momentos de felicidad vienen a veces dados por cosas muy pequeñas, momentos explosivos que sirven para sentir que lo que querías hacer lo vas a poder hacer. Por ejemplo, es bonito publicar una novela porque es algo que no estaba previsto. Da igual lo que pase, es guay que exista porque he podido escribirla y ha habido gente que ha considerado que era lo suficientemente decente como para publicarla.. «La comedia es como purgar un radiador: sacas todo el aire, toda la presión, y entonces la emoción sale a flor de piel». Con toda la introspección que, sospecho, ha implicado la escritura, ¿no ha tenido miedo de que las voces volvieran?. No, no ha habido nada de eso. Hay personas a las que les preocupa pensar demasiado sobre las cosas por si su cabeza se vuelve a romper. Yo no creo que pensar mucho rompa la cabeza. Lo que puede hacer que pete es contradecirte constantemente entre lo que piensas y lo que haces, porque ahí se produce una fricción fatal. Profundizar en pensamientos no hace que la cabeza se vaya a la mierda.. ¿Tiene usted miedo a volver a sufrir un brote psicótico?. No, vivo muy tranquilo. Mi sentido común me dice que si vives y actúas conscientemente y corriges las cosas que antes hacías mal, un episodio así no tiene por qué repetirse. Durante mucho tiempo vivimos con una lista de miedos y en la mía nunca estuvo tener un brote psicótico, que fue lo que pasó. Tener una lista de miedos no vale para nada porque va a venir el que no esperas. Y cuando pasa algo así, descubres que tu única prioridad es recuperarte.. ¿Ha salido usted más cuerdo de la locura?. He salido siendo más coherente conmigo mismo. Ya no hago cosas sin saber por qué las hago, entiendo el porqué detrás de las decisiones que tomo. Si salen mal puedo volver atrás, ver qué no tuve en cuenta y repetirlas de otra forma.. ¿Qué le ha dado y qué le ha quitado el humor?. Mucha gente me dice: «Para ser cómico, qué poco sentido del humor tienes». No sé si, igual, estoy volcando todo el humor en el trabajo y me lo quito en la vida. El humor me sirve para desdramatizar y ver las cosas desde un punto de vista distinto. Y lo que me ha quitado, quizá, sea precisamente no ver siempre la magnitud real de los problemas.. «La IA no sabe hacer humor. Le he pedido alguna broma y la respuesta siempre ha sido basura, una mierda infumable que no hace ninguna gracia. De momento, ChatGPT no va a quitarme el trabajo». ¿Ha jugado a hacer humor con la inteligencia artificial? ¿Tiene sentido del humor la IA?. He probado a pedirle que construya alguna broma y la respuesta es basura, basura y basura. La inteligencia artificial tiene que ser extremadamente correcta, así que es incapaz de construir un buen chiste. Tengo un amigo que dedica horas a trolear a la IA para sacarle un gag decente, pero el esfuerzo no compensa. La IA no puede leer el momento, no puede medir el foro en el que estás ni la energía o los tiempos necesarios para la comedia, te devuelve una mierda infumable sin ningún valor, sin ninguna gracia. Para la comedia su valor actual es cero, no va a quitarnos el trabajo.. Si le damos de comer este libro a ChatGPT, ¿qué le gustaría que aprendiera sobre el género humano?. Que para algunas cosas la respuesta fuese: «Déjame en paz, pregúntale a un humano». Hay mucha gente convirtiendo la IA en su terapeuta o en su amigo, buscando consuelo en una máquina que solo analiza palabras y estadísticas. El móvil no lo inventamos para estar más conectados sino para no estar tan solos con nosotros mismos. Toda la tecnología que parecía para unirnos la usamos para no vernos. Compartimos chorradas cada segundo y eso ha ido desvirtuando la profundidad de las conversaciones. Me aterra que se pierda lo humano.. En 2024 dejó de hacer su Informativo matinal para ahorrar tiempo por la presión que le suponía. ¿Las voces externas de las redes son peores que las interiores?. Tenemos voces internas que dan demasiado poder a las externas. Esas voces externas por sí solas no tienen ningún poder. Que un usuario anónimo pueda insultarte a usted a no sé cuántos kilómetros y que eso te influya es ridículo, cuando lo piensas en frío. No hay que hacer un esfuerzo por acabar con los haters, sino por hacer que te importen un carajo.. Si le llamaran para volver a Sé lo que hicisteis, ¿se animaría?. Ah no, no, no, no. Ni de broma. Rotundamente, no. Es una etapa que ya pasó, una experiencia que ya viví y ya aprendí todo lo que tenía que aprender. Tuvo su momento, fue divertido pero ya no tendría ningún sentido.. Termina usted sus vídeos siempre con un «te quiero, haz cosas». ¿Cuál es nuestro mayor mal como sociedad, decirnos poco «te quiero» o no hacer todo lo que nos apetece hacer?. Nos queremos poco a nosotros mismos y no confiamos lo suficiente en nosotros. Creemos que la fuerza vendrá de que otros nos den la aprobación, sin darnos cuenta de que o confías tú en ti mismo primero, o no hay nada que hacer. Retrasamos lanzarnos a las cosas por miedo a no estar preparados, pero para hacerlo mejor hay que hacerlo mal mil veces antes. Nos han enseñado a menospreciarnos y a pensar que presumir de lo que se nos da bien está mal visto. Hay que empezar a aceptar el halago y a presumir de lo que sabemos hacer.
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