Entre una colección de muebles para Zara Home y Artificial, su largometraje sobre Sam Altman, a Luca Guadagnino aún le ha quedado tiempo para dirigir un documental de más de siete horas cuyo título (traducido) refleja bien la ruta que acaba tomando este cajón de sastre: es algo así como Alegría de vivir. Apuntes, pensamientos, palabras, reflexiones, rostros, visiones sobre Bernardo Bertolucci y la cinefilia del siglo XX que ya no existe.. Seguir leyendo
Si el director de ‘Call Me By Your Name’ perdona todo a su compatriota es por una cuestión muy sencilla: le gusta mucho como hombre
Francamente, querido. Opinión. Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos. Si el director de ‘Call Me By Your Name’ perdona todo a su compatriota es por una cuestión muy sencilla: le gusta mucho como hombre. El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.. El director Luca Guadagnino, en una escena de ‘Joie de vivre’, su mastodóntico documental de siete horas dedicado a Bertolucci.Premier. Entre una colección de muebles para Zara Home y Artificial, su largometraje sobre Sam Altman, a Luca Guadagnino aún le ha quedado tiempo para dirigir un documental de más de siete horas cuyo título (traducido) refleja bien la ruta que acaba tomando este cajón de sastre: es algo así como Alegría de vivir. Apuntes, pensamientos, palabras, reflexiones, rostros, visiones sobre Bernardo Bertolucci y la cinefilia del siglo XX que ya no existe.. Joie de vivre (título corto de este expansivo homenaje a Bertolucci) es una ágil conversación del director de Call Me By Your Name con todo tipo de voces –críticos, historiadores, directores, colaboradores y amigos– sobre el presente y el futuro del cine con la excusa de la obra de un cineasta que marcó época pero que hoy se resiente frente al dictamen de un nuevo tiempo.. Guadagnino, que en 2013 ya firmó junto a Walter Fasano el ensayo Bertolucci on Bertolucci, viaja de La morte del maiale, el cortometraje de carácter casi etnográfico que el cineasta rodó en 1956, con tan solo 16 años, en una granja de Parma –en él, un niño observa escondido la matanza de un cerdo–, hasta la recta final de su vida, postrado en su casa de Roma después de que una operación de espalda saliera mal. En ese arco de más de seis décadas cabe de todo: los escándalos de su filmografía, su bisexualidad y el homoerotismo de su obra, la fascinación por los actores, el tabú incestuoso de La luna y los detalles de su decorado (sobre todo, del sofá azul que Bertolucci se llevó a casa) o la ruptura con la Nouvelle Vague y con un sector importante de la crítica europea.. Bernardo Bertolucci en una secuencia de ‘Joie de Vivre’.. Guadagnino filma con el móvil y se pasea parlanchín por Nueva York, París, Marrakech o Roma con su colección de gorras y sudaderas mientras explica que Joie de vivre nació como un intento de mostrar a las nuevas generaciones la profundidad del cine como lenguaje y como extensión de los sueños y de la realidad. Un cine hecho de melancolía burguesa, al que Bertolucci le aportó, según el estadounidense James Gray, “grandeza”.. “El cine es una cuestión de estilo y el estilo es una cuestión moral”, dice la guionista Francesca Manieri parafraseando un diálogo de la ópera prima Antes de la revolución (1964), en el que se cita a Godard, Resnais y Rossellini. Manieri siente debilidad por las primeras películas de los directores porque en ellas, dice, está todo: las declaraciones de intenciones y las futuras traiciones. Guadagnino barre para casa cuando defiende el compromiso con el cine del director de Novecento o confronta las voces de críticas feministas de diferentes generaciones con la de la directora anti MeToo Catherine Breillat para hablar de El último tango en París. El trauma de Maria Schneider está presente y el odio de Marlon Brando a la película también.. Pero si Guadagnino le perdona todo a Bertolucci es por una cuestión muy sencilla: le gusta mucho como hombre. Un viejo amigo del cineasta, Carlo Antonelli, da la clave –“su belleza, su sonrisa, su gusto por las camisas de chambray, su manera de enseñar la camiseta bajo esas camisas, su sabiduría a la hora de usar corbata…”– de una actitud grácil y distinguida, esa “alegría de vivir”, que le colocaba “muy por encima” de las estrellas a las que tanto decía amar.. Sobre la firma. Crítica de cine en EL PAÍS y columnista en ICON y SModa. Durante 25 años fue periodista cultural, especializada en cine, en este periódico. Colaboradora del Archivo Lafuente, para el que ha comisariado exposiciones, y del programa de La2 ‘Historia de Nuestro Cine’. Escribió un libro-entrevista con Manolo Blahnik y el relato ilustrado ‘La bombilla’. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Luca Guadagnino. Bernardo Bertolucci. Cine. Italiano. Documental. Movimiento #MeToo. Festival Venecia. Bisexualidad. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
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