Al ser humano, presa de los tiempos, del vértigo, de la obcecación y de la fatiga, se le puede arruinar la vida en cinco segundos. Los Cinco segundos del título de la última película del italiano Paolo Virzì, especialista en conflictos sentimentales y en sacarlos a flote sin vergüenza ni freno, casi como una de las esencias de una parte de la historia del cine italiano. Un descuido, una (in)excusable falta de concentración con resultados trágicos en el seno de la familia. Y de ahí a la autodestrucción, la de un hombre maduro que, tras sufrir algo de lo que es imposible recuperarse, decide apartarse de la vida. Como un eremita. Como un preso en una cárcel autoimpuesta, antes incluso de que el poder judicial dictamine si su homicidio imprudente le lleva a la prisión oficial.. Seguir leyendo
Paolo Virzì, especialista en conflictos sentimentales, crea un bonito suspense emocional apoyado en la interpretación maestra de Valerio Mastandrea
Al ser humano, presa de los tiempos, del vértigo, de la obcecación y de la fatiga, se le puede arruinar la vida en cinco segundos. Los Cinco segundos del título de la última película del italiano Paolo Virzì, especialista en conflictos sentimentales y en sacarlos a flote sin vergüenza ni freno, casi como una de las esencias de una parte de la historia del cine italiano. Un descuido, una (in)excusable falta de concentración con resultados trágicos en el seno de la familia. Y de ahí a la autodestrucción, la de un hombre maduro que, tras sufrir algo de lo que es imposible recuperarse, decide apartarse de la vida. Como un eremita. Como un preso en una cárcel autoimpuesta, antes incluso de que el poder judicial dictamine si su homicidio imprudente le lleva a la prisión oficial.. Más información. Hay suficientes temas dentro de Cinco segundos como para captar el interés del espectador. No solo las prisas de un tiempo que nos devora. También los diferentes modos de educar a unos hijos y de convivir con una enfermedad degenerativa: ¿desde el ímpetu del momento, agarrando cualquier posibilidad de aliento y de sonrisa, o siempre con el freno de mano puesto para que no haya males mayores en una persona que “no es como las demás”? Y aún más: cuando el ser humano ha llegado a la última gota de aguante, ¿encerrarse en uno mismo y en las pocas cosas que aún satisfacen sin depender de los demás es la mejor de las soluciones?. Galátea Bellugi, en ‘Cinco segundos’.IMDb. Virzì, autor de, entre otras muchas, La prima cosa bella (2010), su película más vista en España, El viaje de sus vidas (2017, con Helen Mirren y Donald Sutherland) y la estupenda Caterina va a Roma (2003), ha escrito su película con una exquisita cadencia en la información. Sobre todo, en una primera mitad en la que los datos acerca del pasado del protagonista, de su exesposa y sus dos hijos, así como el del fatídico momento que todo lo ha trastocado, van cayendo con sutileza y a cuentagotas. Creando un bonito suspense emocional para una platea que arde en deseos de saber.. Sin embargo, en un momento del núcleo central, la mirada del guionista Virzì se desvía hacia una trama paralela un tanto tópica, y bastante menos interesante, como apoyo para la posible reconquista del mundo a través de la redención. La confrontación entre el hombre que ya no se siente partícipe de su tiempo, casi como un personaje de wéstern de John Ford, que abomina de los alquileres fallidos, de las llamadas en espera, de los penosos servicios de atención al cliente, y el grupo de jóvenes neorrurales con los que se topa frente a la casa de su destierro, tiene como objetivo el encuentro con una chica espejo que le recuerde a su propia hija. Pero da la impresión de que ahí no está la película, que está en otro lado, en su propia familia, e incluso que los ligeros toques de humor emborronan el conjunto.. Película de conflictos generacionales y familiares, con Manchester frente al mar en la memoria, Cinco segundos recupera de nuevo el tono en la parte final, durante el juicio y con sus consecuencias. Ayudado siempre por una interpretación maestra de Valerio Mastandrea, al que ya habíamos disfrutado en títulos como Felices sueños, de Marco Bellocchio, y El primer día de mi vida, de Paolo Genovese. Uno de esos actores de gesto mínimo y fotogenia aplastante desde la más absoluta normalidad, que parece no hacer nada y decirlo todo con una mirada que sabes que sale desde lo más profundo.. Más información. Como tantas veces en el cine italiano, la ternura y el dolor se alternan y se suman. Sin miedo a las lágrimas, lo que no es necesariamente negativo porque va a por ello con la verdad de la vida. Los accidentes que cambian el destino de los seres humanos ya habían sido tratados por Virzì en otro de sus trabajos, El capital humano, cuyo título no puede estar más en consonancia con lo que ocurre en Cinco segundos. Frente a los golpes de la existencia, la forja del humanismo.. Cinco segundos. Dirección: Paolo Virzì.. Intérpretes: Valerio Mastandrea, Galatéa Bellugi, Valeria Bruni Tedeschi, Ilaria Spada.. Género: drama. Italia, 2025.. Duración: 100 minutos.. Estreno: 4 de septiembre.
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